La curva de adopción de tecnología abusiva: lo que los programadores aún no ven venir
Existe un patrón inquietante en la historia reciente de la tecnología: las herramientas de vigilancia y control laboral no aparecen de golpe en las oficinas corporativas. Primero se prueban en quienes menos pueden resistirlas. El escritor, periodista y activista Cory Doctorow lo llamó la «curva de adopción de tecnología abusiva» (o shitty technology adoption curve): las tecnologías de control se despliegan primero en grupos vulnerables —prisioneros, refugiados, trabajadores manuales— para normalizarse, refinarse y, eventualmente, escalar hacia grupos con mayor poder adquisitivo y social.
Hoy, los almacenes de Amazon son el laboratorio. Mañana, las oficinas de ingeniería podrían ser el siguiente destino.
Qué ocurre hoy en los almacenes de Amazon
Los trabajadores de los centros de distribución de Amazon operan bajo uno de los sistemas de vigilancia algorítmica más intensos del sector privado. Rastreadores portátiles, cámaras con IA, sistemas de puntuación en tiempo real y cuotas de productividad que exigen manejar cientos de artículos por hora definen su jornada. Cada pausa —incluso las visitas al baño— queda registrada y puede derivar en sanciones automáticas o despidos sin intervención humana directa.
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👥 Unirme a la comunidadSegún un informe de The American Prospect (marzo 2025), Amazon desplegó lo que internamente llaman un arsenal de «armas de IA» contra sus trabajadores: plataformas con más de 40 conjuntos de datos que mapean actividades sindicales, monitorean más de 43 grupos privados en redes sociales y detectan señales de organización colectiva. En las elecciones sindicales de Bessemer, Alabama, se documentó cómo los algoritmos rastreaban a los trabajadores durante las llamadas captive audience meetings —reuniones obligatorias anti-sindicales— midiendo su estrés y receptividad.
Las tasas de lesiones en los almacenes de Amazon duplican el promedio industrial en picos de temporada, según datos recogidos por Project Censored y Oxfam (2024). Pese a ello, la empresa atribuye muchas de estas lesiones a «conducta insegura» del propio trabajador, trasladando la responsabilidad mediante el mismo sistema algorítmico que fija cuotas inalcanzables.
La amenaza que se acerca a los programadores
Los ingenieros y programadores de Amazon han disfrutado históricamente de una posición privilegiada: salarios base de entre 150.000 y 250.000 dólares anuales, trabajo flexible, autonomía creativa y beneficios corporativos robustos. Esa brecha salarial con respecto a los trabajadores de almacén —que ganan entre 18 y 25 dólares por hora— ha generado durante años la ilusión de que las dinámicas de control laboral eran problemas ajenos.
Pero la realidad está cambiando con rapidez. En 2024, Amazon anunció el recorte de más de 14.000 empleados corporativos, parte de una estrategia estructural para reemplazar funciones con inteligencia artificial generativa. A finales de noviembre de 2025, más de 1.000 empleados tecnológicos de Amazon firmaron una carta abierta y protagonizaron protestas internas denunciando la aceleración de la IA, la expansión de la vigilancia sobre su trabajo y los riesgos concretos para sus puestos. La resistencia existe, pero el margen de maniobra se estrecha.
Doctorow señala que el «vocational awe» —esa convicción de muchos trabajadores tech de que su labor tiene un propósito ético superior hacia los usuarios— es precisamente lo que Amazon está erosionando. Cuando el sistema algorítmico reemplaza el juicio humano en la toma de decisiones sobre el trabajo, no importa si el empleado gana seis cifras o trabaja en un turno de noche en un almacén: ambos son engranajes de la misma máquina de optimización.
Automatización y enshittification: el cliente también pierde
El análisis de Doctorow conecta la degradación de las condiciones laborales con otro concepto que ha popularizado: la «enshittification» (o degradación progresiva de plataformas). Cuando Amazon reemplaza juicio humano por algoritmos en sus almacenes, la calidad del servicio se resiente. Los errores de empaque, los retrasos y las devoluciones aumentan porque el sistema está optimizado para métricas de velocidad, no para satisfacción real del cliente.
Lo mismo ocurrirá, argumenta, cuando esa lógica se aplique masivamente al trabajo de ingeniería: código generado por IA sin revisión humana profunda, decisiones de producto dictadas por dashboards en lugar de criterio técnico, y equipos reducidos que no pueden sostener la deuda técnica acumulada. El cliente final paga el costo de una empresa que prioriza la extracción de valor a corto plazo sobre la calidad sostenida.
Amazon tiene planes documentados para automatizar aproximadamente 500.000 puestos de trabajo en Estados Unidos en los próximos años —casi la mitad de su fuerza laboral actual—, incluyendo tanto roles de almacén como funciones corporativas y técnicas.
Por qué la solidaridad entre trabajadores es la única respuesta estructural
La tesis central de Doctorow es clara y tiene implicaciones directas para cualquier founder o líder tecnológico que construya equipos hoy: la fragmentación entre trabajadores de distintos niveles de privilegio es exactamente lo que permite que la curva de adopción de tecnología abusiva funcione.
Mientras los programadores se perciben como una categoría diferente a los trabajadores de almacén, las herramientas de control avanzan sin resistencia colectiva. La Amazon Labor Union (ALU), que logró la primera sindicalización exitosa de un almacén de Amazon en Staten Island (2022), demostró que la organización es posible incluso bajo vigilancia algorítmica. Pero su potencia se multiplica cuando los trabajadores tech también participan.
Para los founders que lideran equipos tecnológicos en LATAM y más allá, este análisis plantea preguntas urgentes: ¿Qué herramientas de medición de productividad están implementando en sus equipos? ¿Dónde está la línea entre datos útiles de gestión y vigilancia que erosiona la confianza y la autonomía? ¿Están construyendo culturas donde el juicio humano sigue valiendo, o delegando esas decisiones a dashboards que nadie cuestiona?
La curva de adopción de tecnología abusiva no distingue entre empresas grandes y startups que escalan rápido. Las dinámicas que hoy afectan a los almacenes de Amazon son un espejo posible para cualquier organización que normalice la vigilancia sin rendición de cuentas.
Conclusión
El presente de los trabajadores de almacén de Amazon no es una realidad distante ni irrelevante para los founders y equipos tecnológicos. Es una advertencia con fecha de vencimiento. La «curva de adopción de tecnología abusiva» que describe Cory Doctorow tiene una dirección clara: las herramientas de control laboral viajan desde los grupos con menos poder hacia los que tienen más, y lo hacen más rápido de lo que anticipamos.
Construir equipos sanos, retener talento y sostener productos de calidad a largo plazo requiere resistir la tentación de optimizar a corto plazo mediante vigilancia algorítmica. Y eso empieza por comprender el patrón antes de que llegue a tu propia organización.
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Fuentes
- https://pluralistic.net/2025/03/13/electronic-whipping/ (fuente original)
- https://prospect.org/2025/03/13/2025-03-13-amazon-uses-arsenal-of-ai-weapons-against-workers/ (fuente adicional)
- https://www.projectcensored.org/amazon-walmart-surveillance-employees/ (fuente adicional)
- https://www.wsws.org/en/articles/2025/12/19/subi-d19.html (fuente adicional)
- https://a.wholelottanothing.org/the-shitty-technology-adoption-curve/ (fuente adicional)
- https://www.eweek.com/news/amazon-workers-ai-warning/ (fuente adicional)
- https://chinwag.pluralistic.net/t/pluralistic-the-future-of-amazon-coders-is-the-present-of-amazon-warehouse-workers-13-mar-2025/1540 (fuente adicional)













