¿Qué dice en privado el equipo económico sobre el freno de actividad?
Tras el recorte de JP Morgan que bajó la previsión de crecimiento argentino para 2026 del 2,7% al 1,5%, el equipo del ministro Luis Caputo salió a defender en privado el rumbo económico. La estrategia, según reconstruyó El Cronista: relativizar el dato, apelar a casos testigo internacionales y subrayar el peso del shock externo. La pregunta de fondo es si Argentina entró en una recesión técnica o si, como sostiene el Gobierno, los indicadores están «dando cualquier cosa» por la transformación estructural en curso.
Los números que no se pueden ignorar
El Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) que publica el INDEC registró una caída del 2,9% intermensual en julio, según los datos replicados por JP Morgan. Es la peor lectura mensual desde el confinamiento de abril de 2020; excluyendo la pandemia, el shock de 2008 y la crisis 2018-2019, no hay un mes desde 2004 con una caída similar, según JP Morgan.
El banco estadounidense proyecta una contracción anualizada del 4% para el tercer trimestre de 2026 y mantuvo su expectativa de 2,5% para 2027, año electoral. Para 2027, según reportó El Economista y replicó The Rio Times, espera que las exportaciones crezcan 11% y el consumo privado apenas 0,4%. En paralelo, la industria cayó 4,6% interanual y el comercio 5,1%, mientras la minería creció 8,4% — la punta exportadora del modelo, con bajo derrame sobre el mercado interno.
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👥 Unirme a la comunidadEl PIB ya había caído 0,6% en el segundo trimestre, según el Indec. Dos trimestres consecutivos de contracción son la definición clásica de recesión técnica. Milei lo niega en público — «los indicadores están dando cualquier cosa», dijo en LN+, según reprodujo Buenos Aires Herald — y la mayoría de los analistas privados la proyectan: la encuesta del Banco Central esperaba 2,1% para 2026, la consultora Outlier la recortó a 1,9%, y Goldman Sachs ya estaba en 2% antes del dato de julio, según The Rio Times.
Los casos testigo que cita el Gobierno
En el equipo económico, según El Cronista, defienden el modelo exportador con tres ejemplos: Chile (liderado por la venta de cobre), Australia (minería) y, en otra escala, Taiwán, Vietnam y Corea del Sur, además de Perú en la región. La tesis: «un modelo de crecimiento basado en exportaciones siempre terminó en un aumento del PBI per cápita y en el desarrollo de un mercado doméstico».
Sobre el derrame, el Palacio de Hacienda matiza: «Derrame en industria es diferente a derrame, porque es más esperable que se derrame a industrias ligadas a tu ventaja competitiva, como la industria del fertilizante en lo ligado al gas, o eventualmente a la industria del vidrio». Es decir, no esperan que la exportación de gas se derrame a la metalmecánica.
También citan el rol estatal: Chile salió de una crisis terminal con un modelo abierto y tarifas planas de importación, aunque conservó Codelco, la empresa estatal del cobre. La lectura implícita: la apertura no exige cero Estado, sí Estado focalizado.
El shock externo como atenuante
En el equipo económico consideran que no se tomó «real dimensión» en el debate público doméstico de los shocks externos. La comparación es con la administración de Alberto Fernández: «A él le tocaron tres shocks tremendos, como el Covid, la guerra en Ucrania y la sequía, y el único que incorporó la gente fue el Covid». Ahora mencionan el conflicto en Medio Oriente y las recientes subas de tasas en Estados Unidos.
Admiten que el petróleo por encima de US$100 y la soja cerca de US$500 «ayudan en la balanza comercial», pero remarcan un efecto «muy pernicioso»: suben los costos de forma «inflacionaria y recesiva» y suman «aversión al riesgo» en el mundo, que impacta a países emergentes como Argentina. «La gente no lo incorpora, está más enfocada en la dinámica doméstica», se lamentan.
«Mala percepción, sin efecto real»: la comparación con 2018
Con el riesgo país cerca de 650 puntos básicos — un salto de más de 50% desde julio, según JP Morgan, citado por Buenos Aires Herald —, el equipo buscó restarle peso a la ola vendedora comparándola con 2018, cuando una corrida terminó con el plan de Mauricio Macri. «Este momento no es muy común en la historia, porque no hay déficit fiscal», dicen. «En 2018 se cerró el mercado de bonos y se acabó el gobierno de Macri. Tuvo un sudden stop que lo mató, porque necesitaba financiar el déficit».
Argumentan que ahora el Gobierno «ni siquiera se está refinanciando en el mercado internacional de bonos, con lo cual, si los precios caen es malo para la percepción pero tiene mucho menos impacto real». Sobre la venta de activos ofrecen dos razones. Una técnica: la base de inversores en bonos argentinos no crece desde 2019 y la exposición se triplicó por el factor precio desde 2020, por lo que es difícil encontrar compradores. La otra es electoral: «el mercado se pone ansioso porque asocia ingreso disponible con resultado electoral» y no quiere exposición a un potencial shock electoral.
¿Qué significa esto para tu startup?
Para un founder con un negocio en Argentina, o pensando en expandirse al país, el cuadro importa por tres vías concretas:
- Costo de capital y acceso al crédito. Un riesgo país en 600-650 puntos encarece cualquier deuda dolarizada — deuda corporativa, financiamiento de proyectos, leasing importado. El propio Milei admitió que el costo de financiamiento para inversiones de largo plazo como las vinculadas a Vaca Muerta ya está subiendo, según Buenos Aires Herald.
- Timing electoral como variable financiera. El Gobierno reconoce en privado que parte de la volatilidad responde al calendario 2027. Si tu modelo depende de comprar insumos en dólares o de financiarte con deuda en pesos ajustada por tipo de cambio, conviene modelar dos escenarios (continuidad vs. cambio) y no asumir linealidad.
- Sector exportador como vector relativo. El modelo exportador que defiende el Gobierno es la apuesta real. Si tu startup toca agro, energía, minería, software o servicios profesionales exportables, el viento de cola macro — tipo de cambio real más competitivo, apertura comercial vía el acuerdo Mercosur-UE firmado en enero de 2026 — puede más que compensar el ruido financiero. Si tu mercado es 100% doméstico y compites con importados, la dinámica sigue siendo adversa: el comercio cayó 5,1% interanual en julio y el consumo privado, según JP Morgan, apenas crecería 0,4% en 2027.
La pregunta que deja abierta la defensa oficial es si el «shock externo» y el «modelo exportador» son suficientes para que un founder argentino o extranjero asigne capital hoy, con la inflación todavía por encima del 1% mensual en agosto, según The Rio Times, y con dos trimestres consecutivos de caída en la actividad.
Fuentes
- Qué les dice el Gobierno en privado a los que ven un freno en la actividad
- Argentina Slides Toward Recession as JP Morgan Cuts 2026 Growth to 1.5%
- Milei denies recession as J.P. Morgan forecasts Q3 contraction
- JP Morgan proyecta recesión en Argentina por caída de actividad económica con Milei
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