Qué es Bleecker Code y por qué el operario ya no tiene que detenerse
Bleecker Technologies desarrolló un código visual patentado, el Bleecker Code, que se identifica con cámaras mientras la mercancía está en movimiento. A diferencia de los códigos de barras o los QR convencionales —que en buena parte de los procesos logísticos exigen una lectura manual con pistola—, el sistema identifica cada palé de forma automática cuando atraviesa una puerta de carga, descarga o acceso a una zona del almacén.
«El palé pasa por delante de una cámara y queda identificado automáticamente», resume Félix J. García, cofundador de la compañía. En plataformas de distribución donde operan decenas de muelles a la vez y se expiden miles de palés por jornada, ese detalle deja de ser una comodidad y se convierte en ventaja operativa.
La segunda capa del sistema es la que sus fundadores consideran más diferencial: no solo reconoce la identidad de la mercancía, también interpreta lo que ocurre alrededor. Como trabaja con imágenes en tiempo real, calcula la altura del palé, identifica su base y comprueba si realmente entró o salió de un camión. Eso es algo que los sistemas tradicionales de identificación no pueden hacer por sí solos.
Leíste lo que hace la IA. ¿Y en tu negocio?
En CAR, dueños de empresa arman en 7 días su primer sistema funcionando: que ningún cliente se les escape, o que el informe del lunes salga solo. Con otros emprendedores al lado.
👥 Probar 7 días¿Por qué los códigos de barras y el RFID se quedaron cortos?
Los códigos de barras requieren lectura individualizada. Los sistemas de identificación por radiofrecuencia (RFID) pueden generar errores y necesitan infraestructuras específicas. Ese fue el punto de partida: en 2018, una empresa de la Región de Murcia planteó al Grupo de Investigación de Computación Móvil y Visión Artificial de la Universidad de Murcia el desafío de encontrar una alternativa más eficiente.
De ahí salió un sistema basado en cámaras y algoritmos de procesamiento de imágenes. Los investigadores comprobaron su potencial comercial, patentaron la tecnología y crearon una empresa: Bleecker Technologies nació a finales de 2019 como spin-off de la Universidad de Murcia, impulsada por tres profesores de su Facultad de Informática —Félix J. García, Pedro Enrique López de Teruel y Alberto Ruiz.
El caso de uso que mejor explica el valor: si un operario intenta cargar en un camión un palé que no corresponde al pedido previsto, el sistema detecta la incidencia y activa una señal de alerta. Y si una mercancía entra al vehículo y después se retira para reorganizar la carga, registra ambos movimientos. «Con los sistemas manuales puede ocurrir que se lea un palé, se introduzca en el camión y después se saque sin que quede constancia», explica López de Teruel.
Ese tipo de incidencia —expediciones incorrectas, pedidos incompletos, devoluciones de mercancía— es exactamente lo que erosiona el margen y la relación comercial con el cliente en logística.
De una patente universitaria a 30 centros logísticos en España
En 2022 la solución ya estaba tecnológicamente madura y lista para iniciar su implantación comercial. Hoy la tecnología de Bleecker está instalada en 30 centros logísticos en España y opera con compañías como Carrefour, MediaMarkt, DHL, GXO, PCComponentes y Kiwoko, además de otros operadores y empresas industriales.
El siguiente paso es la internacionalización. La compañía negocia la implantación de su tecnología en un centro logístico de Nueva Jersey, en Estados Unidos, a petición de uno de sus clientes. De materializarse el acuerdo, sería su primera instalación fuera de España. También prepara su desembarco en Francia y tiene a Portugal entre sus mercados prioritarios.
Un dato que refuerza el perfil de la compañía: según El Español, Bleecker Technologies ganó la primera edición en España de Power Up, la competición de startups de Glovo, que reunió más de 40 proyectos y llevó a cinco finalistas a presentar ante un jurado con representantes de la Asociación Española de Startups, Lanzadera, Cabify y Endeavor. Como ganadora, representará a España en el Glovo Startup Campus, el programa de formación con mentorías que la plataforma —fundada en 2015 y presente en más de 1.800 ciudades de 21 países— organiza con las startups ganadoras de sus mercados.
El contexto: un sector que automatiza porque no encuentra mano de obra
La tecnología de Bleecker no avanza en el vacío. Según Mordor Intelligence, el mercado europeo de automatización de intralogística está valorado en USD 7,72 mil millones en 2026 y se proyecta que alcance USD 12,89 mil millones en 2031, con una CAGR del 10,79%. Los robots móviles crecerían incluso más rápido, a un 11,91% anual hasta 2031.
El motor no es solo tecnológico. La misma consultora señala un déficit estructural de 2,1 millones de trabajadores logísticos en 2025 en Europa y costos laborales totales por empleado a tiempo completo superiores a EUR 35.000 en 19 estados miembros. Cuando el personal escasea y se encarece, cada tarea repetitiva que se automatiza deja de ser un lujo.
Mordor Intelligence también apunta que Italia y España están acelerando la adopción en operaciones de cadena de frío, donde la escasez de mano de obra en zonas rurales se cruza con mandatos estrictos de higiene. Y el dinero acompaña: según datos de la consultora JLL recogidos por Todotransporte, la inversión logística en España alcanzó los 1.341 millones de euros en los primeros nueve meses de 2026, un 16% más que en el mismo periodo del año anterior, con una previsión de cierre en torno a los 2.000 millones.
¿Qué significa esto para tu startup?
Tres lecturas concretas de un caso que combina investigación universitaria, patente y clientes corporativos.
1. La venta es de eficiencia, no de tecnología. Bleecker no vende visión artificial: vende que el operario no se detenga, que no haya expediciones incorrectas y que quede constancia de cada movimiento. Si tu producto es técnico, el pitch tiene que traducirse al costo que elimina. Sus clientes son grandes operadores; el argumento que les funciona es el error que evitan, no el algoritmo.
2. La spin-off universitaria es una vía real de fundación. Bleecker nació de un grupo de investigación, con una patente y un problema planteado por una empresa en 2018. Si trabajas en una universidad o en un centro tecnológico, el camino —proyecto con industria, patente, empresa— está probado y es replicable. La clave fue que el problema lo puso el cliente, no el laboratorio.
3. Los concursos corporativos funcionan como canal de entrada. Ganar Power Up le dio a Bleecker visibilidad y acceso a un programa de mentorías con una plataforma presente en 21 países. Para una startup B2B industrial, competir en programas de innovación abierta de grandes corporaciones es una forma barata de conseguir validación y puertas que de otro modo tardarían años.
Acciones que puedes ejecutar esta semana:
- Mapea las tareas repetitivas de tus clientes y calcula cuánto cuesta cada una en horas de operario. Ese número es tu propuesta de valor, no la descripción de tu tecnología.
- Busca un programa de innovación abierta de una corporación de tu sector y revisa sus bases. La validación de un cliente grande acorta el ciclo de venta con el resto.
- Si tu tecnología es patentable, patenta antes de comercializar. Bleecker patentó y después creó la empresa; el orden importa cuando el activo central es el código.
Conclusión
Bleecker Technologies es un caso poco habitual en el ecosistema hispanohablante: una spin-off universitaria de una región sin gran tradición de venture capital que logró meter su tecnología en 30 centros logísticos de compañías como Carrefour, DHL o MediaMarkt sin haber salido todavía de España. Su apuesta —leer el movimiento, no solo la etiqueta— ataca un problema que el sector tiene que resolver de todos modos: menos manos disponibles y más volumen que mover. El test real será la internacionalización: Nueva Jersey, Francia y Portugal dirán si el modelo escala fuera de su mercado natural.
Fuentes
- La Razón (fuente original)
- El Español
- Mordor Intelligence
- Todotransporte
Leíste lo que hace la IA. ¿Y en tu negocio?
En CAR, dueños de empresa arman en 7 días su primer sistema funcionando: que ningún cliente se les escape, o que el informe del lunes salga solo. Con otros emprendedores al lado.
👥 Probar 7 días













