El "reset" silencioso del mercado de bonos: por qué importa aunque no lo notes
Deutsche Bank acaba de titular uno de sus informes más comentados del año "Make Bonds Boring Again", un juego de palabras con el eslogan de campaña de Donald Trump, para describir algo que para los fundadores tiene más implicaciones de las que parece: los bonos del Tesoro de Estados Unidos están volviendo a comportarse como bonos. Es decir, a pagar lo que históricamente deberían pagar.
El rendimiento del Treasury a 10 años se acercó al 4,9% en los últimos días, su nivel más alto desde noviembre de 2023, según CNBC. Y el dato importa porque durante buena parte de la década de 2010 y principios de la de 2020, esa pieza básica del sistema financiero estuvo lejos de su comportamiento histórico: pagaba muy poco y, en términos reales (descontando inflación), a veces directamente no pagaba.
¿Qué dice realmente el informe de Deutsche Bank?
El análisis, recogido por Bloomberg Línea, sostiene que desde los años 60 el rendimiento del Treasury a 10 años ha tendido a seguir la evolución del crecimiento nominal del PIB estadounidense. La relación tuvo solo dos grandes excepciones:
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👥 Unirme a la comunidad- Finales de los 70 y principios de los 80: los rendimientos se ubicaron muy por encima del crecimiento nominal, en plena era Volcker de tasas agresivas para domar la inflación.
- Década de 2010: ocurrió lo contrario. Los bonos rindieron muy por debajo del crecimiento nominal durante años de tasas ultrabajas y Quantitative Easing (relajación cuantitativa, el programa de la Fed de comprar bonos para inundar el sistema de liquidez).
En promedio, durante todo el período, el crecimiento nominal del PIB superó en unos 70 puntos básicos al rendimiento del bono a 10 años. Con un crecimiento nominal promedio de 10 años de alrededor del 5,5%, eso ubica el rendimiento "justo" en aproximadamente 4,8%, prácticamente donde se encuentra hoy.
El propio banco lo resume así: "después de una larga ausencia durante la década de 2010 y comienzos de la de 2020, los bonos al menos pueden volver a ser llamados bonos".
¿Todavía pueden subir más los rendimientos?
El cálculo de Deutsche Bank usa un promedio móvil de una década, pero el crecimiento nominal actual es mayor: alcanzó el 6,6% interanual, el ritmo más alto desde 2005 si se excluye el rebote posterior a la pandemia.
El banco advierte que parte de ese ritmo del segundo trimestre vino de un shock energético (el barril de Brent tocó los 105 dólares según Yahoo Finance, tras una escalada de ataques a barcos en el contexto del conflicto entre EE.UU. e Irán). Pero también señala otros factores que podrían mantener el crecimiento nominal por encima de su promedio histórico:
- El auge de la inteligencia artificial como motor de inversión y productividad.
- Una inflación que lleva más de cinco años por encima del objetivo del 2% de la Reserva Federal.
Sobre este último punto, Jacob Manoukian, jefe de Estrategia de Inversión en EE.UU. de JPMorgan Private Bank, declaró a CNBC que la Fed ha "tolerado" la inflación por encima de su meta porque "no considera que valga el costo" forzar el regreso al 2%. La lógica, según Manoukian, es aritmética pura: si el crecimiento nominal del PIB sube, la relación deuda/PIB mejora sin necesidad de austeridad fiscal.
El dato clave: los bonos todavía pueden dar retorno positivo
Hay un matiz que muchos titulares no recogen: que los rendimientos suban no significa automáticamente pérdidas para el tenedor de bonos. Deutsche Bank estima que los Treasuries a 10 años todavía generarían un retorno total positivo en los próximos 12 meses siempre que el rendimiento se mantenga por debajo de aproximadamente 5,5%. Para un horizonte de dos años, el umbral de equilibrio sube hasta alrededor del 6,4%.
Dicho de otra forma: el mercado de bonos tiene todavía margen de protección, aunque la presión alcista sobre las tasas podría continuar en los próximos meses.
El contexto macro que mueve la aguja esta semana
El repunte de rendimientos no ocurre en el vacío. Varios elementos se están acumulando:
- Inflación de productor (PPI) en agosto: subió 0,4% mensual, en línea con expectativas, pero con repunte de los costos energéticos.
- Expectativas de la Fed: tras el dato del PPI, las apuestas implícitas por una subida de tasas en la reunión del 15 y 16 de septiembre subieron al 70%, desde el 62% previo, según CME FedWatch.
- UBS revisó su previsión: pasó de "sin cambios" en 2026 a esperar dos subidas de 25 puntos básicos este año (septiembre y diciembre), citando empleo más fuerte y comunicación más hawkish de la Fed.
- Banco Central Europeo: elevó tasas por segunda vez en 2026 para combatir la inflación energética.
El petróleo Brent en 105 dólares y la incertidumbre sobre el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz, mencionados por Yahoo Finance y CNBC, son el combustible inmediato que está empujando los rendimientos al alza.
¿Qué significa esto para tu startup?
Aunque operes una startup tecnológica y no un fondo de pensiones, este "reset" de los bonos te toca de forma directa:
1. Tu costo de capital se recalibra. Si estás pensando en levantar deuda, financiar equipo o simplemente operar con una línea de crédito, los tipos libres de riesgo marcan el piso del costo del dinero. Rendimientos del 4,8% en Treasuries a 10 años son un ancla para negociar cualquier financiación bancaria o instrumento de deuda corporativa.
2. El cash ya no puede quedarse dormido. Durante la década de 2010, dejar caja en una cuenta remunerada al 0% era casi neutral. Hoy, un Treasury a corto plazo (T-Bill) por encima del 4% anual es una alternativa real a mantener cash ocioso. Para una startup bootstrapped (autofinanciada, sin inversión externa) o pre-revenue, mover parte de la tesorería a T-Bills puede sumar un colchón sin asumir riesgo de duración.
3. La valoración de tu próxima ronda cambia de contexto. Inversionistas que comparan tu startup contra un activo libre de riesgo al 4,8% exigen un retorno esperado mayor. La barra sube: en 2021 bastaba con prometer crecimiento; en este régimen, los múltiplos se comprimen y el path to profitability (camino hacia la rentabilidad) pesa más.
4. El precio del dinero en LATAM y España. El euro y varias monedas latinoamericanas siguen parcialmente a la Fed por el canal de comercio y de flujos. Si la Fed sube y el BCE ya subió, espera presión adicional sobre monedas emergentes y posibles movimientos en las curvas locales. Planifica coberturas cambiarias si facturas en dólares y operas en pesos, reales o pesos mexicanos.
5. Si piensas en venture debt (deuda para startups), ahora se vuelve caro. Las líneas de deuda para startups, que durante años fueron casi gratuitas, empiezan a reflejar un mundo con tipos libres de riesgo normalizados. Negocia covenants (cláusulas contractuales) blandos y evalúa si la flexibilidad de la equity (capital) sigue siendo mejor opción frente a un venture debt que ya no sale "barato".
Verificación de fuentes
Para este artículo se consultaron la nota original de Bloomberg Línea, dos reportes de CNBC sobre el comportamiento del Treasury a 10 años y las declaraciones del estratega de JPMorgan, y el análisis de Yahoo Finance sobre el impacto del petróleo en los rendimientos. No se incluyeron datos que no aparecieran en estas fuentes.
Fuentes
- Los bonos vuelven a funcionar como bonos: qué marca la historia (Bloomberg Línea)
- The 10-year Treasury yield is approaching 5% (CNBC)
- JPMorgan's Own Strategist Says the Fed Has Quietly Surrendered on 2% Inflation (24/7 Wall St)
- Limitless Metals: $105 Oil, Rising Treasury Yields (Yahoo Finance)
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