El anuncio: un pacto de 65 mil millones de barriles
El acuerdo anunciado el 28 de agosto por el presidente de EEUU, Donald Trump, y la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, pone sobre la mesa 17 campos con un potencial declarado de 65 mil millones de barriles de reservas recuperables. Según Reuters, la mayor parte de ese volumen se concentra en ocho bloques grandes de la Faja del Orinoco, mientras el resto se reparte en áreas del Lago de Maracaibo. En la práctica, el volumen negociado supera las reservas probadas totales de EEUU, estimadas en unos 46 mil millones de barriles (Gulf Times).
Venezuela asegura que el proyecto bilateral tendrá una vigencia de 25 años, una producción objetivo superior a 1,5 millones de barriles diarios y una inversión agregada de más de US$ 100 mil millones. Con un precio de referencia de US$ 65 por barril, el cálculo oficial del gobierno de Caracas estima ingresos por regalías e impuestos del orden de US$ 209 mil millones, equivalentes a cerca de US$ 19 por cada barril producido y vendido. AP y Oil & Gas Journal coinciden en que no se ha publicado el texto del acuerdo ni los anexos técnicos que respaldan esas cifras.
Qué dice Caracas y qué calla Washington
Las dos capitales han sido asimétricas en su nivel de披露. Rodríguez ha sido la cara visible del proyecto: anunció regalías mínimas de 16%, un impuesto sobre la renta de 34% y reiteró que Venezuela conserva «propiedad y soberanía» sobre sus recursos. La Casa Blanca, en cambio, sólo se ha pronunciado por la vía de publicaciones en redes sociales y funcionarios bajo condición de anonimato. La secretaria interina no fue electa: asumió el cargo tras la captura del expresidente Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses en enero, según AP.
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👥 Unirme a la comunidadLa diferencia importa porque condiciona la legitimidad futura del pacto. Harvard University, Ricardo Hausmann —exministro de Planificación— calificó el acuerdo de «vergonzoso» y sostuvo que Rodríguez «carece de legitimidad y poder constitucional» para comprometer a Venezuela en un esquema de esa magnitud (AP).
El modelo de negocios detrás de NABEP
El operador privado que el gobierno de EEUU eligió como contraparte es North American Blue Energy Partners (NABEP), una compañía encabezada por el empresario venezolano Alejandro Betancourt. La empresa produce hoy alrededor de 200 mil barriles diarios y es ya el segundo productor privado más grande de Venezuela, detrás de Chevron (Yahoo Finance/AP).
La arquitectura diseñada por la Oficina de Capital Estratégico (OSC) del Pentágono contempla tres movimientos poco convencionales:
- Adquisición de una participación pasiva de 35% en NABEP mediante penny warrants (opciones de compra a precio simbólico), sin requerir una inversión de capital inicial significativa.
- Derechos preferentes para comprar 20% de la producción futura a costo.
- Control efectivo de 55% del output de la nueva sociedad, combinando la equity y el derecho de compra.
El diario The Wall Street Journal, recogido por Yahoo Finance, reportó que la OSC, dirigida por David Lorch, se involucró en la negociación después de que productores estadounidenses como ExxonMobil y ConocoPhillips rechazaran comprometer capital por los riesgos legales, de seguridad y de infraestructura. El Financial Times agregó que la nueva estructura funcionaría como plataforma para atraer a otras petroleras mediante licencias o joint ventures.
Trump sostuvo que parte del crudo se destinará a reponer la Reserva Estratégica de Petróleo (SPR) de EEUU, que a inicios de agosto cayó por debajo de los 300 millones de barriles, cerca de un mínimo de 44 años (OGJ/AP).
Las dudas que abre el esquema
Riesgos legales y de legitimidad
Expertos citados por DF y AP coinciden en que el acuerdo entra en «territorio inexplorado» desde el punto de vista legal y diplomático. Amos Hochstein, exasesor senior de energía del expresidente Joe Biden, advirtió que el pacto podría ser impugnado por un futuro gobierno demócrata en Washington o por un futuro gobierno venezolano. Bob McNally, exasesor energético de George W. Bush, recordó que Caracas ya expulsó dos veces a inversores extranjeros — un antecedente que mantiene a las petroleras en guardia.
UBS, en un informe recogido por DF, calificó el pacto de «anuncio extraordinario, cargado de riesgos de ejecución» y advirtió que la falta de una licitación transparente, de salvaguardas de cumplimiento y de aprobación de la Asamblea Nacional venezolana abre la puerta a impugnaciones judiciales en ambos países.
Riesgos técnicos y de recuperación
La profesora Amy Myers Jaffe, directora del Laboratorio Global de Energía, Clima y Sostenibilidad de NYU, explicó a DF que la tasa de recuperación del crudo de la Faja del Orinoco se sitúa entre 10% y 20% del petróleo in situ. Como antecedente, recordó que Mobil —hoy parte de ExxonMobil— firmó en 1997 su acuerdo para desarrollar crudo del Orinoco, comenzó a producir unos 50 mil barriles diarios a fines de 1999 y recién en 2001 puso en marcha las instalaciones modernizadas. «No es un lugar donde el desarrollo de yacimientos petrolíferos sea rápido», sintetizó.
El asesor Paul J. Sullivan, de la Universidad Johns Hopkins, agregó que «US$ 100 mil millones es una cifra política» y que gran parte del petróleo venezolano es pesado o superpesado, lo que encarece su transporte y procesamiento.
Riesgos de modelo
Sobre el esquema «a costo», Paasha Mahdavi, politólogo de UC Santa Barbara, señaló a NPR que en una industria con alta volatilidad, eliminar el upside del precio reduce el atractivo: «‘At cost’ no es atractivo en este sector». Francisco Monaldi, de la Rice University, agregó que EEUU no tiene una empresa estatal operativa equivalente a Saudi Aramco o Pemex, lo que deja sin resolver quién operará efectivamente los campos.
¿Qué significa esto para tu startup?
Para founders fuera del sector oil & gas, el pacto no cambia tu producto, pero sí altera tres variables que sí importan:
- Precio de la energía y costos logísticos. El precio del crudo estadounidense se ubicaba cerca de US$ 84,94 por barril el domingo tras el ataque a lanzacohates iraníes en el Estrecho de Ormuz, y la gasolina regular en EEUU promediaba US$ 4,08 por galón, frente a US$ 3,19 un año antes (AP). Si tu startup depende de flete, manufactura o cómputo intensivo en energía, este es el input a modelar en los próximos 12-24 meses.
- Riesgo geopolítico como input de planificación. El acuerdo se firmó seis meses después del inicio de la guerra con Irán (OGJ). Para founders que operan en LATAM, España o EEUU con exposición a cadenas de suministro, la lectura razonable es: la geopolítica energética ya no es ruido — es un driver de pricing. Incorpora escenarios de disrupción de rutas marítimas a tu plan financiero, no sólo de tipos de cambio.
- Capital privado en frontera. Si la estructura final atrae a petroleras como Chevron, Repsol o Shell —mencionadas por Rodríguez— se abrirá una ventana de proveedores, contratistas y servicios asociados en Venezuela que puede traducirse en contratos para startups de logística, compliance, fintech de pagos transfronterizos y servicios legales. Monitorea los próximos 6-12 meses antes de tomar decisiones de expansión en Caracas o Maracaibo; el default sigue siendo esperar a que se despeje el modelo.
Fuentes
- Las dudas que rodean el modelo de negocios del acuerdo petrolero entre EEUU y Venezuela (DF)
- What we know about Trump’s deal giving US access to vast oil reserves in Venezuela (AP)
- Pentagon to take 35% stake in Venezuela oil venture (Yahoo Finance/WSJ)
- US, Venezuela reach deal covering 65 billion bbl of oil reserves (Oil & Gas Journal)
- The U.S.-Venezuela oil deal won’t lower your gas prices (NPR)
- Experts, lawyers puzzled over US-Venezuela oil deal (Gulf Times)
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