Endurance Energy logra generar electricidad en el fondo del mar
El 27 de septiembre, una planta de 3 toneladas llamada Adélie generó más electricidad de la que consumía mientras estaba posada a casi 1.600 metros de profundidad en el Pacífico, a unos 480 kilómetros de la costa de Oregón. La corrida neta positiva duró 8,7 segundos, con una media de unos 2 kilovatios y un pico de 16,5 kW, según el anuncio de la compañía recogido por Energy-pedia y GeekWire.
Suena a poco, y lo es: Canary Media reporta que la turbina produjo alrededor de 60 vatios-hora en unos 29 segundos. Pero para un founder de deep tech el dato relevante no es el kilovatio, es la cadena completa. Perforar un pozo en el lecho marino, bajar una central eléctrica, convertir calor geotérmico en electricidad y controlar todo desde tierra en tiempo real. Eso no se había hecho nunca de punta a punta, y es exactamente el tipo de hito que redefine qué se considera técnicamente posible en una categoría.
Cómo funciona la planta geotérmica submarina Adélie
El sitio elegido fue el volcán submarino Axial, en la dorsal Juan de Fuca, una zona que la Universidad de Washington y la Ocean Observatories Initiative de la National Science Foundation usan desde hace años para investigación oceanográfica. Eso importó: la empresa pudo operar sobre infraestructura de fibra óptica ya existente en el fondo del mar.
¿Y esto cómo se aplica en tu negocio?
En CAR, dueños de empresa de Latinoamérica y España usan la tecnología para ser más rentables. Empiezas con una ruta de 7 días y terminas con un sistema funcionando en tu negocio.
👥 Probar 7 díasEl proceso, según el comunicado que reproduce Energy-pedia, tuvo cuatro etapas encadenadas en un despliegue de tres semanas:
- Perforación. Un taladro geotécnico modificado, del tipo que la industria de petróleo y gas usa para extraer núcleos de roca, abrió dos agujeros a menos de 60 centímetros de distancia. Ambos encontraron fluido hidrotermal. El equipo entubó y cementó el segundo, lo tapó con una válvula y completó un pozo de 16 metros (52 pies) que fluyó a 260 °C.
- Descenso y conexión. La planta de 3 toneladas se bajó desde el barco Ocean Guardian y un robot submarino la conectó al pozo. Adélie usa un sistema de ciclo orgánico Rankine, el mismo tipo que se emplea en proyectos geotérmicos terrestres.
- Generación. El pozo propio resultó demasiado restrictivo para alimentar la planta, así que el equipo la movió a una chimenea hidrotermal natural cercana, con fluido a aproximadamente 281 °C. Ahí la turbina giró a unas 26.000 rpm —más de 430 revoluciones por segundo, según la fuente original— y llegó el tramo neto positivo.
- Control remoto. Un equipo en Seattle recibió datos de temperatura y caudal en tiempo real y operó la planta a distancia a través de la red de fibra óptica del fondo marino.
El final de la prueba también es parte del dato: la corrida se cortó cuando saltó la protección de sobrecorriente de la batería y, minutos después, falló un cable de alimentación de la bomba de refrigerante. La inmersión terminó ahí.
Por qué el fondo marino y no la tierra firme
Andrew Redd, fundador y CEO, fue ingeniero en Dragon y Starship en SpaceX. Fundó Endurance Energy en enero de 2025 con una tesis que TechCrunch resume así: la fuente de energía del futuro debe ser renovable, disponible 24/7 y desplegable rápido. Descartó nuclear por tiempos regulatorios y de construcción, solar y eólica por intermitencia, e hidráulica por falta de sitios disponibles.
Quedó la geotermia, que hoy representa apenas el 0,4% de la energía de Estados Unidos, según la misma nota. El problema es geográfico: competidores como Fervo, Zanskar, XGS Energy y Sage Geosystems perforan miles de pies en la corteza terrestre, y los mejores sitios quedan lejos de los grandes centros de población. Los océanos, en cambio, están sin tocar.
La apuesta de Redd es el Anillo de Fuego, la zona geológicamente activa que rodea el Pacífico y que toca la costa oeste de Estados Unidos, Japón y buena parte del sudeste asiático. Su estimación, citada por TechCrunch, es que hay unos 6 teravatios desarrollables en los próximos cinco a diez años en esa franja. Para dimensionarlo: el mundo consume en promedio unos 20 teravatios de todas las fuentes a la vez.
Los números de la compañía y lo que viene
Endurance Energy ha levantado 63 millones de dólares hasta la fecha, según Energy-pedia y Canary Media. De ese total, 54 millones corresponden a una Serie A liderada por Founders Fund, con participación de Ascend, Construct Capital, Felicis Ventures, First Round Capital, Point72 Ventures, Riot Ventures y Voyager Ventures, según TechCrunch (junio de 2026).
GeekWire reporta que la empresa tiene alrededor de tres docenas de empleados, y TechCrunch detalla que 12 de los 25 que tenía al momento de la ronda venían de SpaceX. El vicepresidente de ingeniería había trabajado antes en Helion Energy, la startup de fusión.
El calendario inmediato tiene tres hitos: este invierno desplegarán Gentoo, una versión reacondicionada y mejorada de Adélie orientada a más potencia y más tiempo de generación sostenida; en paralelo desarrollan Leopard, un generador comercial de 2 megavatios; y el primer proyecto comercial está en desarrollo en el Reino de Tonga, con objetivo de primera electricidad en 2027 para una red que hoy funciona mayormente con diésel importado.
¿Los números cierran? El escepticismo del sector
No todos compran la tesis. Emily Pope, geóloga y senior fellow del Center for Climate and Energy Solutions, dijo a Canary Media que el enfoque "levanta cejas" y que es difícil ver cómo los proyectos cuadran económicamente, por el costo y la complejidad de operar en condiciones marinas hostiles y por las distancias que debe recorrer la electricidad hasta el cliente. Su punto más incómodo: las islas remotas, candidatas ideales en teoría, podrían resolver su demanda con solar y baterías a menor costo.
El antecedente tampoco ayuda a vender la idea rápido. En 2016, un equipo de científicos chinos produjo unos pocos vatios sostenidos en una chimenea hidrotermal entre el sudoeste del Índico y el sudeste del Atlántico. En el sudoeste de Islandia, un proyecto con respaldo estatal perforó un pozo cerca de la dorsal mesoatlántica y el agua salada corrosiva generó obstáculos de ingeniería mayores, según Canary Media. Endurance sostiene que su diferencia es el diseño desde cero para presión y corrosión extremas, con uso intensivo de titanio.
Qué significa esto para tu startup
Más allá de la anécdota de los 8,7 segundos, hay tres lecciones transferibles a cualquier empresa que construye hardware o infraestructura profunda.
Primero: la métrica que importa es el neto, no el pico. Endurance no presumió de los 16,5 kW de pico, presumió de haber generado más de lo que consumía. Si tu producto tiene un costo operativo alto, tu narrativa de fundraising debe girar alrededor del margen unitario, no del rendimiento bruto. Y hay una segunda parte: publicaron el fallo —la batería, el cable— con el mismo detalle que el hito. Eso es lo que hace creíble el siguiente hito ante un inversor técnico.
Segundo: elige el cliente donde el dolor es más caro, no donde el mercado es más grande. El primer proyecto comercial no está en California ni en Japón, está en Tonga, una red que quema diésel importado. Ahí tu solución no compite contra la alternativa más barata del mundo, compite contra la más cara. Para una startup con recursos limitados, ese es el orden correcto: validar en el nicho donde el precio de la alternativa te da aire.
Tercero: el talento se recicla entre industrias intensivas en ingeniería. Doce de los primeros 25 empleados venían de SpaceX. Si estás armando un equipo técnico en un sector nuevo, mira a las industrias que acaban de pasar por su propia curva de aprendizaje en condiciones extremas: aeroespacial, petróleo y gas, semiconductores. La experiencia en operar donde fallar es caro se transfiere mejor de lo que parece.
Conclusión
Endurance Energy demostró que la geotermia submarina existe como concepto integrado: pozo, planta, conversión y control remoto funcionando en el mismo despliegue. Lo que todavía no demostró es que sea un negocio. Los desafíos que la propia compañía reconoce —paradas por sobrecalentamiento, transferencia de calor, acumulación de minerales en los equipos y el costo de los cables submarinos— son los que definirán si el Anillo de Fuego se convierte en infraestructura energética o queda como una demostración de ingeniería admirable.
Para el ecosistema hispanohablante, el caso deja una señal concreta: las categorías de deep tech se abren cuando alguien acepta medir su avance en segundos y vatios-hora en lugar de prometer gigavatios. Ese nivel de honestidad técnica es, hoy, un activo competitivo.
Fuentes
- La Razón: la startup Endurance Energy genera por primera vez electricidad con el calor del fondo marino
- Energy-pedia: Endurance Energy drills world's first subsea geothermal well and runs first net-positive power plant
- GeekWire: Endurance Energy hits a brief milestone in its quest for undersea geothermal power
- TechCrunch: Endurance Energy raises $54M to harness a massive untapped energy source
- Canary Media: This geothermal startup produced a tiny bit of power from the seafloor
¿Y esto cómo se aplica en tu negocio?
En CAR, dueños de empresa de Latinoamérica y España usan la tecnología para ser más rentables. Empiezas con una ruta de 7 días y terminas con un sistema funcionando en tu negocio.
👥 Probar 7 días













