De un proyecto de MBA a una startup con respaldo de Amazon y BID Lab
Kigüi nació como un proyecto académico en el IAE Business School y hoy es una de las startups argentinas más prometedoras en el combate contra el desperdicio alimentario. Fundada por Mauricio Kremer (CEO), Maximiliano Dicranian (COO) y Gonzalo Castro (CTO), la empresa cerró 2024 con una facturación cercana a los US$ 90.000 y en la primera mitad de 2025 ya superó los US$ 100.000, triplicando su crecimiento respecto al año anterior.
El modelo de negocio es un SaaS que se conecta a los sistemas internos de supermercados para monitorear en tiempo real los productos próximos a vencerse. Según Forbes Argentina, la plataforma usa algoritmos de machine learning para anticipar posibles pérdidas y lanzar alertas que permiten ejecutar promociones o redistribuir stock antes de que los alimentos se conviertan en merma.
La tecnología que anticipa pérdidas antes de que ocurran
Mientras muchas soluciones del mercado se enfocan en el «último minuto» del producto, Kigüi actúa de forma preventiva. Su sistema se integra directamente con el software del supermercado, analiza productos por fecha de caducidad y genera alertas automatizadas para activar descuentos o promociones específicas.
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En la comunidad la aplicamos: automatización, agentes IA y herramientas reales para emprender, no solo para informarte.
👥 Aplicarla en la comunidad«No vendemos productos. Le damos al supermercado una herramienta que le permite saber qué productos están en riesgo y actuar antes de que se transformen en merma», explica Kremer en la entrevista con Forbes Argentina. La plataforma también aprende con el tiempo: detecta patrones de consumo y brinda insights a las áreas de logística sobre qué productos no deberían reponerse o cómo optimizar la reposición.
Un mercado gigantesco que necesita soluciones urgentes
El contexto en el que opera Kigüi es alarmante. Según el artículo de El Desconcierto, en Argentina se desperdicia un promedio de 91 kilos de alimentos por persona anualmente, según cifras del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA). A nivel mundial, casi un 30% de los alimentos producidos termina en la basura, y el 17% de esa cifra ocurre específicamente en supermercados.
Kigüi trabaja con sus clientes para reducir esa merma en un 40%, un impacto significativo considerando que el desperdicio alimentario no es solo un problema económico, sino también social y ambiental. La startup opera actualmente en Argentina, México y Perú, con clientes destacados como Cencosud, Walmart, YPF, Farmacity, Nestlé y Arcor.
El respaldo inversor: de Amazon a fondos latinoamericanos
La startup argentina captó inversión inicial de US$ 1 millón proveniente de fondos propios y una primera ronda con participación de Amazon y BID Lab. Actualmente busca cerrar una nueva ronda por US$ 500.000 liderada por The Yield Lab Latam, con participación de fondos de Estados Unidos, México, Perú y Centroamérica.
El interés de gigantes como Amazon refleja la confianza en el modelo de negocio y su potencial para escalar en América Latina y eventualmente en Estados Unidos. Según Forbes Argentina, la empresa está en proceso de contratar un nuevo representante comercial y con una estrategia renovada, Kigüi reabrió sus operaciones en Buenos Aires y Córdoba a principios de 2025, tras haber pausado operaciones en Argentina en 2023 debido a la incertidumbre local.
¿Qué significa esto para tu startup?
La historia de Kigüi ofrece varias lecciones valiosas para founders hispanohablantes:
1. Identifica problemas con impacto económico y social simultáneo
El desperdicio alimentario es un desafío que combina rentabilidad empresarial (reducción de costos para supermercados) con impacto ambiental y social. Este tipo de problemas atrae tanto a clientes B2B como a inversores con propósito.
2. Usa la tecnología para anticipar, no solo para reaccionar
Mientras muchas startups se enfocan en solucionar problemas una vez que ocurren, Kigüi construyó su ventaja competitiva en la prevención. Su plataforma SaaS conectada a sistemas existentes permite intervenir antes de que se generen pérdidas, creando más valor para el cliente.
3. Aprende a pivotar estratégicamente
La startup comenzó con enfoque B2B, luego pivotó a B2C para escalar rápido, y finalmente regresó al modelo B2B al identificar que era donde estaba la mayor oportunidad. Esta flexibilidad estratégica les permitió encontrar su product-market fit.
4. Busca validación internacional desde etapas tempranas
El respaldo de Amazon y BID Lab no solo aportó capital, sino también credibilidad para expandirse regionalmente. La startup opera en tres países simultáneamente (Argentina, México, Perú), demostrando que las soluciones tecnológicas para problemas globales pueden escalar más allá de fronteras nacionales.
5. Construye sobre datos reales del mercado
Según El Desconcierto, herramientas como el Tablero de Mermas de GS1 Argentina contienen información del 83,7% del mercado de supermercados del país. Kigüi se posiciona como una solución complementaria que transforma esos datos en acciones concretas de reducción de pérdidas.
El futuro: expansión regional y trazabilidad completa
El objetivo de Kigüi para los próximos 12 meses es alcanzar US$ 1 millón en ingresos. La empresa busca crear un mapa completo de trazabilidad que abarque desde el fabricante hasta la tienda, optimizando todo el ciclo de vida del producto y reduciendo la huella ambiental vinculada a la producción de alimentos desperdiciados.
Con un equipo de seis empleados permanentes más colaboradores externos, la startup demuestra que es posible escalar con inteligencia artificial sin una gran estructura física. Su foco sigue puesto en expandirse en Latinoamérica, con especial atención en los mercados de México y Argentina, y con la vista puesta a futuro en Estados Unidos.
Conclusión
Kigüi representa un caso ejemplar de cómo startups latinoamericanas pueden abordar problemas globales con tecnología local. Su combinación de propósito sustentable, modelo SaaS escalable y respaldo de inversores internacionales la posiciona como referente en el emergente mercado de tecnología aplicada a la reducción del desperdicio alimentario.
Para founders hispanohablantes, el caso muestra que es posible construir negocios rentables mientras se genera impacto positivo, y que el respaldo de actores globales como Amazon está al alcance de startups que resuelven problemas reales con tecnología innovadora.
Fuentes
- Kigüi, la startup argentina que transforma el desperdicio alimentario en oportunidad y capta inversión de Amazon
- Desarrollaron una startup que transforma el desperdicio alimentario en una oportunidad rentable y Amazon invirtió en ellos
- Atenuar el desperdicio alimentario con datos de supermercados: Las plataformas que usan Argentina y República Dominicana
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