Una fintech chilena de US$8M cierra sus puertas tras seis años
La historia de Kredito empezó en 2019 cuando Sebastián Robles, exgerente de Innovación de Bci y uno de los creadores de MACH, renunció al banco para fundar junto a Lukas Burns una fintech pensada para financiar a las pymes que no lograban entrar al sistema bancario tradicional. En siete años levantó cerca de US$8 millones entre capital ángel —con Oskar Hjertonsson y Daniel Undurraga, fundadores de Cornershop, entre sus primeros respaldos— y una ronda de finales de 2022 en la que entraron Amarena, el brazo de venture capital del family office de Patricia Angelini Rossi, y el Grupo Penta. A inicios de junio de 2026, los cuatro colaboradores que quedaban en la compañía decidieron cerrar el negocio.
El cierre fue ordenado, sin despidos formales, pero dejó al descubierto una serie de decisiones que varios consultados por DF MAS describen como «errores propios de emprender»: sobreinversión en tecnología en etapa temprana, crecimiento del equipo antes de cerrar rondas, y un modelo 100% digital para una industria, el factoring, donde el contacto y el conocimiento del cliente pesan tanto como el software.
De créditos a choferes de apps a factoring pyme
La primera versión de Kredito no tenía nada que ver con el factoring. La idea original era adelantar montos de entre $50 mil y $200 mil a trabajadores de aplicaciones como Cabify y repartidores, descontando los pagos directamente de sus liquidaciones en la plataforma. Era un producto de adelanto de sueldo con foco en la economía gig.
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👥 Construir en la comunidadLa pandemia cambió el plan. Con miles de pymes fuera del Fogape y sin acceso a financiamiento bancario, Kredito pivotó hacia créditos directos para capital de trabajo. En 2021 levantaron US$4 millones específicamente para fondear esos préstamos, y luego migraron a un modelo de factoring.
En paralelo, en marzo de 2022, lanzaron una cuenta digital en alianza con Caja Los Héroes y una tarjeta Mastercard prepago. Para noviembre de ese mismo año cerraron la ronda con Amarena y Penta reportando cerca de 100.000 empresas registradas en la plataforma. Dos años más tarde hablaban de 300.000 usuarios.
El año en que todo se quebró
En junio de 2024, en el podcast Locos x el SaaS, Robles describía un escenario idílico: metas cumplidas, crecimiento a dos dígitos mensuales, un producto que «ya no fallaba» y un soporte técnico prácticamente innecesario. La narrativa era la de una startup en pleno vuelo.
Doce meses después, la foto era otra. Según el reportaje de DF MAS, Kredito había alcanzado una escala que requería más capital del disponible y no logró levantarlo. La idea de armar un fondo propio para dejar de depender de líneas de terceros nunca se concretó, y la compañía siguió operando con líneas externas de Moneda, BTG, Eurocapital, Penta y Bci. Esa dependencia se transformó en un problema de flujo de caja que se fue estresando con el tiempo.
El golpe final vino por el lado de las facturas: operaciones vinculadas a un cliente internacional que, según la nota, defraudó en más de $2.000 millones a varias firmas, incluidas las instituciones que le abrían líneas a Kredito. Los fondos congelaron el financiamiento hasta entender qué había pasado. Al mismo tiempo, la fintech empezó a perder clientes. La recuperación nunca llegó.
La ronda que nunca se abonó
Kredito estuvo meses intentando cerrar una ronda que, según fuentes citadas por el reportaje, llegó a estar aprobada pero nunca se hizo efectiva. Se esperaba un cheque de Genesis Ventures que nunca aterrizó.
La plantilla se fue reduciendo sin despidos traumáticos: pasaron de 30 trabajadores a principios de año a solo 4, esperando a que cada uno encontrara otra oportunidad. Robles, según personas cercanas, estuvo casi un año sin pagarse sueldo.
En febrero, cuando le preguntaron qué pasaría si el levantamiento no se concretaba, el founder fue directo: «Ahí tendríamos que cerrar no más». El cierre se ejecutó a fines de junio de 2026.
¿Qué dice esto sobre el momento del venture en LatAm?
El caso de Kredito no es aislado: llega en un momento donde el venture global fintech muestra más selectividad que euforia. Según datos de Crunchbase reportados por Crowdfund Insider, el sector fintech captó US$28.600 millones en el primer semestre de 2026, una cifra resiliente pero concentrada en mercados maduros (Estados Unidos, Reino Unido, India) y en jugadores con tracción clara o integración profunda de IA.
En Latinoamérica, la foto semanal publicada por Techloy muestra que el capital sigue fluyendo, pero con montos más modestos: en la semana 37 de 2026, las startups de la región levantaron US$140 millones en total, liderados por Kapital en México con US$125M. Las rondas chilenas relevantes de esa semana, como la Serie A de US$8M de la legaltech Magnar, confirman que el capital existe, pero premia modelos con unit economics claros, verticales definidas y equipos ajustados.
En paralelo, el reportaje sobre Instant Factoring publicado por Cinco Días ilustra el camino contrario: una fintech que opera en un modelo de titulización estructurada —un fondo luxemburgués administra hasta €30 millones— para sostener el fondeo, una arquitectura financiera mucho más compleja pero que blinda a la empresa de la dependencia de líneas volátiles como las que terminaron asfixiando a Kredito.
Qué significa esto para tu startup
La historia de Kredito es un manual de los errores más comunes en fintechs de fondeo: escalar sin capital propio, crecer el equipo antes de cerrar la ronda siguiente y confundir tracción con solidez. Algunas lecciones concretas:
- Negocia el fondeo antes de crecer el equipo. Una planilla de 30 personas sin runway claro es la forma más rápida de quebrar en silencio. Levantar primero, contratar después.
- Cuestiona el «100% digital» en industrias donde no aplica. Varios consultados apuntan que un modelo puramente digital para factoring deja huecos que un equipo comercial o de conocimiento del cliente resuelve mejor. Lo digital es una capa, no el todo.
- Separa el riesgo de crédito del riesgo operativo. Concentrar líneas en pocos fondeadores y aceptar facturas de un solo cliente internacional sin due diligence robusto puede destruir una empresa sana en semanas. Diversifica fuentes y exige auditorías de cartera.
- Mide tu flujo de caja semanal, no mensualmente. Si dependes de líneas de terceros, el flujo de caja es tu única verdad. Una caída de 30% en renovaciones puede no verse en los KPIs de marketing, pero te deja sin sueldos en 60 días.
Fuentes
- Fintech Kredito cierra sus puertas: esta es la historia — DF MAS
- Fintech Sector Secures $28.6 Billion in Global Venture Funding During H1 2026 — Crowdfund Insider
- Week 37: Latin America Startup Funding Led by Kapital — Techloy
- La fintech Instant Factoring capta 30 millones para apoyar a más de 2.000 pymes — Cinco Días / El País
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