Meta prueba robots en sus centros de datos y ya hay trabajadores que temen por su empleo
Un técnico anónimo del campus de Altoona, Iowa —el mayor centro de datos de Meta— resume el cambio con una frase que resume lo que viene: «Pensábamos que quienes realizábamos tareas físicas estábamos a salvo por un tiempo, pero ya no. Por desgracia, nos afecta a todos». Lo recoge Wired en una investigación basada en entrevistas con empleados actuales y exempleados: Meta está probando robots para automatizar el mantenimiento físico de las instalaciones donde entrena y sirve sus modelos de IA.
Lo que parece un experimento de nicho describe, en realidad, el siguiente paso lógico del boom de infraestructura: si la IA ya automatiza decisiones en pantalla, el siguiente ahorro de costes vendrá de máquinas que mantengan físicamente la infraestructura que sostiene a la IA.
Qué robots están probando exactamente
Meta no está anunciado humanoides todavía. Las pruebas, nunca reportadas antes, combinan hardware de tres proveedores según Wired y replicado por TechRepublic y Decrypt:
🤖 La IA no es solo para leer sobre ella
En la comunidad la aplicamos: automatización, agentes IA y herramientas reales para emprender, no solo para informarte.
👥 Aplicarla en la comunidad- Watney Robotics (San Francisco): dos robots de doble brazo llevan desde junio de 2025 trabajando en cableado en una de las naves de Altoona. Watney pivó hacia centros de datos a principios del año pasado, después de haberse presentado con un robot que doblaba ropa.
- Kinova Gen3 (quebecuesa): brazo robótico enfocado al power cycling, es decir, cortar y restablecer el suministro eléctrico a un servidor para reiniciarlo.
- ABB (zuriqués): plataformas de cuatro ruedas con elevador de tijera y brazo de seis ejes en el campus Prometheus de New Albany, Ohio, usadas para reasentar componentes y, eventualmente, asumir más tareas con menos supervisión humana.
- Un dispositivo simple con forma de dedo que pulsa remotamente el botón de encendido de un Mac Mini u otro equipo para reiniciarlo cuando un humano lo ordena.
Un trabajador estima que, si el sistema de cableado automatizado funciona, podría llegar a sustituir hasta el 80% de la carga de trabajo de algunos roles. La cifra es una proyección del propio empleado, no un objetivo corporativo confirmado, y los robots siguen siendo más lentos que una persona.
Por qué importa: la cuenta atrás del «trabajo físico estaba a salvo»
La narrativa habitual sobre los centros de datos —y un argumento frecuente para justificar exenciones fiscales— es que crean empleo local. Wired documenta que Meta abrió el campus de Altoona en 2014, emplea a cientos de personas y aún le quedan años de una exención tributaria que la ciudad valora a cambio del caché tecnológico.
Esa ecuación se complica cuando se mira el día a día. Un centro de datos en marcha necesita pocos trabajadores; si además esos puestos se automatizan, la promesa de empleo se desinfla justo cuando las comunidades empiezan a renegociar beneficios fiscales y a poner condiciones a nuevos proyectos. El alcalde de Altoona, Dean O’Connor, dice no haber reflexionado mucho sobre el tema y lo trata como inevitable: «Nos ocuparemos cuando llegue».
Lo que los trabajadores cuentan y lo que Meta responde
Los chats internos del personal en Altoona, según Wired, han cambiado de tono: la plantilla habla de que «todos nos iremos en unos años por los robots». Dos empleados añaden que Meta desarrolla software de IA para contratar técnicos menos cualificados —y peor pagados— y centralizar roles en hubs como Denver. Uno de ellos lo resume así: «Ya no buscan personas que piensen de forma independiente. Quieren ‘manos listas’: gente capaz de seguir instrucciones de la IA sin romper nada».
Meta declinó comentar las pruebas con robots. Su portavoz Francis Brennan se limitó a defender el plan de formación y a recordar que «EEUU vive su mayor boom de infraestructura desde la Segunda Guerra Mundial y hay una gran escasez de trabajadores cualificados; necesitamos más, no menos». La compañía lanzó este año un programa gratuito para formar miles de personas al año en electricidad, mecánica y fontanería, con empleo garantizado en estados como Luisiana, Ohio, Indiana y Texas, y acuerdos con sindicatos de construcción.
El contraste entre el comunicado corporativo y lo que se vive dentro es la grieta que cuenta esta historia.
¿Está la tecnología realmente lista?
La propia investigación de Wired recoge las dudas técnicas. Helen Oleynikova, CEO de Exclaim Robotics, es directa: «Ha habido muchos pilotos y demos, pero ninguna solución funcional probada». Los robots de inventario de Meta —operativos desde 2023 en Iowa y Virginia— siguen tropezando con esquinas y cables, y sus cámaras en escala de grises no distinguen luces verdes de rojas en los equipos. Un ex empleado de Meta lo explica sin rodeos: «Las cosas se han diseñado para manos humanas durante décadas para que cualquier arreglo lleve cinco minutos. Rediseñarlo todo llevará tiempo».
Meta ya reconoció internamente que los robots no están preparados para el cableado denso que requieren sistemas como el Nvidia GB300, lo que pone un techo realista al alcance inmediato de la automatización.
El sector ya estaba contra las cuerdas antes de los robots
La automatización no llega a un mercado en calma. La guía salarial de Kelly 2026 para el sector de centros de datos, publicada el 25 de agosto, aporta el contexto que faltaba:
- El capex de los cinco mayores proveedores de infraestructura digital de EEUU superará los US$700.000 millones en 2026.
- El 90% de los operadores identifica la escasez de personal como el cuello de botella crítico para construir o ampliar instalaciones.
- Aproximadamente la mitad de los data centers cuya entrega estaba prevista para 2026 sufrirán retrasos o cancelaciones, y la principal causa controlable es la planificación de workforce.
JLL, en su Global Data Center Outlook 2026 citado por eWeek, estima que el sector añadirá unos 97 GW de capacidad entre 2025 y 2030, lo que podría requerir hasta US$3 billones en inversión. Indeed Hiring Lab confirma que las ofertas de empleo vinculadas a centros de datos se han duplicado en dos años en EEUU, hasta representar unas 6 de cada 1.000 vacantes, y que el 25% de la plantilla cambia de operador cada año. La rotación es parte del problema.
En este contexto, el movimiento de Meta es a la vez respuesta y amenaza: usar robots para cubrir el déficit de técnicos cualificados que él mismo contribuyó a crear con su expansión.
No es solo Meta: Microsoft, Google y Amazon también empujan
La automatización física no es un caso aislado. Microsoft, Google y Amazon ya habían anunciado inversiones en robots para sus data centers entre 2023 y 2024. Ashley Llorens, managing director del research accelerator de Microsoft, dijo a Wired que la robótica para «tareas económicamente valiosas» como reemplazar un rack defectuoso «es algo que estamos estudiando». Paul Golding, responsable de physical intelligence en el fabricante de chips Analog Devices, afirma que cada vez más clientes quieren operar sus data centers con humanoides: «Puedes hacerlos funcionar a más temperatura, a oscuras, y otras cosas».
El CEO de Nvidia, Jensen Huang, lleva meses empujando la idea del data center como «fábrica de IA» operada por personas, agentes software y robots. Bill Gates, por su parte, propuso recientemente gravar a los robots y a los tokens de IA para corregir un sistema fiscal que abarata la máquina frente a la persona.
Qué significa esto para tu startup
Para una startup que hoy planifica su infraestructura —colocation, nube privada, GPU dedicada o, en algunos casos, hyperscaler propio— la lectura no es «se acabó el trabajo humano en operaciones». Es mucho más concreta:
- Los SLA y los contratos de mantenimiento se encarecen o cambian. Si el proveedor externaliza cada vez más tareas físicas a robots con supervisión humana, las cláusulas de respuesta ante incidente deberían nombrar explícitamente cómo se ejecuta esa supervisión y qué pasa cuando el robot falla. Hasta ahora, la mayoría de contratos asumen técnicos humanos como unidad de respuesta.
- El cuello de botella deja de ser el silicio. La Kelly 2026 confirma que talento —no GPUs ni energía— es ya la restricción dominante. Si dependes de un hyperscaler, pregunta por su plan de automatización y rotación; tu time to deploy depende de su gente.
- La narrativa social de los data centers se vuelve incómoda. Si tu sede local o regional pelea por traer una inversión de centro de datos a cambio de empleo, el plan de Meta introduce un nuevo riesgo político: prometer miles de puestos que la propia industria está empeñada en reducir.
- La ventana para perfiles físicos especializados sigue abierta, pero cambia de contenido. El técnico «que sigue instrucciones de IA» que describe el reportaje es, paradójicamente, una de las figuras más demandadas hoy: alguien que entienda la IA lo suficiente para detectar cuándo se equivoca. Formación en electricidad, mecánica, redes o HVAC con un módulo de supervisión de sistemas automatizados es ya una combinación con prima salarial clara.
Fuentes
- Pensábamos que técnico de centro de datos sería un nuevo empleo en la era de la IA. Meta quiere que el trabajo lo hagan robots
- Inside Meta’s Push to Put Robots to Work in Data Centers — Wired
- Meta Tests Robot Technicians: Inside Its Push to Automate Data Center Work — TechRepublic
- Meta Tests Robots to Handle Data Center Work — Decrypt
- Kelly Releases 2026 Data Center Salary Guide — Yahoo Finance / Globe Newswire
- AI Data Centers Are Fueling Demand for These $100K Jobs — eWeek
🤖 La IA no es solo para leer sobre ella
En la comunidad la aplicamos: automatización, agentes IA y herramientas reales para emprender, no solo para informarte.
👥 Aplicarla en la comunidad













