Neocrop y Buck Semillas llevan el trigo editado a fase comercial con US$2,75M
La biotecnológica chilena Neocrop Technologies cerró el cierre final de su ronda semilla por US$2,75 millones, recursos que se destinarán a llevar a fase comercial el primer trigo editado genéticamente del Cono Sur, desarrollado en alianza con la semillera argentina Buck Semillas. La operación fue liderada por Zentynel, fondo de biotecnología con base en Estados Unidos, y marca también la primera inversión del fondo argentino CITES en una startup chilena, según reportó La Nación.
La ronda incluyó además a Sudlich Capital (fondo de venture capital del sur de Chile que acompaña a Neocrop desde su etapa pre-semilla y realizó un follow-on), al Grupo Inder y a Carozzi Ventures, un perfil de inversores que mezcla biotecnología especializada con capital agroindustrial regional.
¿Qué está haciendo Neocrop con el trigo?
El producto estrella del portafolio es un trigo con entre cinco y diez veces más contenido de fibra (específicamente amilosa) que el trigo convencional, logrado mediante edición génica —no transgénesis— sobre variedades élite aportadas por los socios semilleros.
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👥 Probar 7 díasLa técnica, basada en la herramienta CRISPR, funciona como unas «tijeras» que cortan y ajustan segmentos específicos del ADN de la planta, sin introducir genes externos. Esto, según la empresa, acelera los tiempos de desarrollo y permite que el cultivo quede fuera de la normativa OGM en jurisdicciones que así lo reconocen. La Comisión Nacional Asesora de Biotecnología Agropecuaria (Conabia) de Argentina ya declaró las líneas como no-OGM en septiembre de 2025, según publicó La Nación, abriendo el camino para su validación comercial como cualquier trigo convencional. Chile había hecho lo propio antes.
El lanzamiento comercial está planificado para 2028, según confirmó la propia compañía a La Nación, e implicará validaciones con molinos, registro de propiedad intelectual y desarrollo comercial en nuevos mercados.
Por qué la distinción edición génica vs. OGM importa para founders deep tech
El caso Neocrop ilustra una decisión regulatoria con impacto directo en velocidad de salida al mercado y en narrativa para el consumidor. Como explica el análisis de EFEverde firmado por el ingeniero agrónomo José Ángel Carrillo, Argentina es uno de los países que prácticamente exime de regulaciones estrictas a ciertos cambios pequeños obtenidos por edición, mientras la Unión Europea mantuvo durante años una lectura más dura, ubicando varias formas de mutagénesis bajo la normativa OGM, aunque ya propuso categorías específicas para «nuevas técnicas genómicas» (NGT) que podrían flexibilizar algunos casos. Estados Unidos, en tanto, transita cambios regulatorios y litigios que afectan el alcance federal.
Para un founder biotech, la lectura práctica es doble:
- Ruta regulatoria: la diferencia entre no-OGM y OGM puede comprimir años de aprobaciones y desbloquear exportación a mercados clave. Argentina y Chile son hoy un terreno regulatorio favorable para validar activos de edición génica antes de escalar a jurisdicciones más estrictas.
- Ruta narrativa: el consumidor argentino y chileno ya rechaza mayoritariamente lo «transgénico». Un trigo editado como no-OGM permite vender la mejora nutricional sin disparar rechazo.
Quiénes son los inversores y qué dice el foco regional
La entrada de Zentynel como lead reconfiguró el modelo comercial: Neocrop pasó a priorizar desarrollos con ruta más avanzada al mercado y a moverse desde las semilleras hacia las Consumer Packaged Goods (CPG) mediante codesarrollo, licenciamiento e integración comercial. Es un giro hacia downstream que, en la práctica, acerca la ciencia al anaquel.
CITES, por su parte, usó la operación para confirmar su nueva estrategia: su fondo CITES II nace con foco regional en Latinoamérica y el Caribe, y esta es su primera inversión etapa semilla desde esa nueva tesis. José María Rodríguez, socio del fondo, lo resumió en declaraciones a La Nación: «Neocrop representa hitos importantes para CITES y nuestra estrategia en la región: es nuestra primera inversión en Chile y la primera en etapa semilla de nuestro nuevo fondo». La señal para founders: hay capital regional Latam con ticket semilla, dispuesto a cruzar fronteras para activos deep tech con validación científica y regulatoria.
Daniel Norero, cofundador y gerente de Negocios de Neocrop, enmarcó la ronda en una lógica de impacto: «convertir el capital en productos beneficiosos para los consumidores mediante tecnologías disruptivas, y por supuesto, logrando un retorno escalable que permita seguir desarrollando nuevas soluciones». La Dra. Francisca Castillo, CEO y directora Científica, había explicado en la nota de septiembre de 2025 en La Nación que editar sobre variedades élite permite «avanzar más rápido hacia variedades mejoradas listas para el campo».
El mercado: una brecha nutricional concreta
La propuesta de valor no es solo científica: apunta a un déficit medible. Según datos que la propia Neocrop recordó en su anuncio, las sociedades científicas recomiendan un consumo mínimo diario de 25 gramos de fibra dietética, y la Argentina presentó en 2019 el menor consumo de fibra de un panel de ocho países evaluados en Latinoamérica, con apenas 11 gramos diarios en promedio. En zonas urbanas argentinas, un estudio de 2022 citado por la compañía estima que el consumo promedio no superaría los 5 a 6 gramos diarios.
La vía de Neocrop —harinas blancas con 5 a 10 veces más fibra, sin pasar por las harinas integrales que el consumidor rechaza por sabor, textura y precio— es un intento de cerrar esa brecha sin pedirle al usuario que cambie sus hábitos. Un enfoque que, si la regulación acompaña, puede replicarse a otros cultivos y a otras geografías con déficits similares.
Qué significa esto para tu startup
- Si estás en ag-biotech o foodtech en Latam: el corredor Chile-Argentina se está consolidando como hub regulatorio amigable para edición génica. Diseñar tu roadmap regulatorio con caso piloto en Cono Sur puede comprimir 2-3 años respecto a empezar en EE.UU. o la UE.
- Si estás levantando capital semilla en deep tech regional: la tesis de CITES II confirma que hay capital Latam con mandato explícito para activos deep tech en etapa temprana, incluso cross-border. Tu pitch necesita tres activos: validación científica reproducible, ruta regulatoria clara y un caso de uso con mercado pagador identificable (CPG, molinería, salud).
- Si operas en la cadena trigo-derivados: el trigo alto en fibra editado no-OGM, si llega a comercializarse en 2028, abre una ventana de codesarrollo con molinos y marcas de harina. Los códigos de barras con claims nutricionales diferenciados pueden pagar un premium que hoy no existe en harina blanca estándar.
Conclusión
La ronda de Neocrop no es solo US$2,75M para una biotech chilena: es un termómetro del momento que vive la edición génica agrícola en América Latina. Hay capital especializado, marcos regulatorios que la aceptan como no-OGM y un mercado regional con un déficit nutricional medible. Para founders deep tech, el mensaje es que el corredor Chile-Argentina dejó de ser periferia: ya es pista de despegue.
Fuentes
- Querían lograr un trigo con alto contenido de fibra y en la edición génica encontraron la solución — La Nación
- Empresas de Chile y la Argentina crearán el primer trigo editado genéticamente del país — La Nación
- Biotecnología agrícola y edición genética (CRISPR): hacia cultivos más resistentes — EFEverde
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