El problema que RCT Drones quiere resolver
RCT Drones, una startup apoyada por el Instituto 3IE de la Universidad Técnica Federico Santa María (USM), está desarrollando una plataforma autónoma para detectar, validar y apoyar el combate inicial de focos de incendio forestal en Chile. Su propuesta apunta a una de las principales limitaciones del modelo actual: la dependencia casi exclusiva de aeronaves tripuladas y la imposibilidad de mantener operaciones aéreas durante la noche.
«La gran pregunta es por qué seguimos enfrentando incendios cada vez más complejos con herramientas cuya lógica operacional prácticamente no ha cambiado en décadas. Hoy existe tecnología capaz de operar las 24 horas, entregar información en tiempo real y reducir considerablemente los tiempos de respuesta», explica Matías Zepeda, gerente general e ingeniería de la compañía.
El dato que mueve la tesis de RCT Drones es operativo: según la propia empresa, un incendio atendido antes de los 15 minutos tiene una probabilidad significativamente mayor de ser contenido que uno cuya respuesta llega una hora después. Y la noche, paradójicamente, es cuando más se pierde esa ventana. Zepeda lo resume así: «cuando cae la noche, la mayor parte de las aeronaves deja de operar por razones de seguridad. Sin embargo, el incendio continúa avanzando durante horas».
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👥 Unirme a la comunidadQué propone la plataforma
Más que fabricar drones, la startup busca integrar drones industriales con inteligencia artificial, sensores térmicos, visión computacional, planificación autónoma de vuelos, conectividad en la nube y procesamiento de datos en una sola plataforma que permita detección, validación y análisis en tiempo real de focos en zonas de difícil acceso.
Los casos de uso que la compañía describe van más allá del monitoreo: ataque a focos incipientes, logística para brigadas terrestres nocturnas, búsqueda de personas, guía de evacuaciones de emergencia y apoyo a la toma de decisiones. Todo sin exponer vidas humanas en primera línea.
El proyecto se encuentra en etapa de validación tecnológica y desarrollo de alianzas con actores del ecosistema de innovación, organismos públicos y centros de investigación, además de procesos de financiamiento para escalar la solución durante los próximos años.
Un mercado global que se está acelerando
El movimiento que RCT Drones busca capitalizar no es local. En mayo, el dispositivo INFOAR del Gobierno de Aragón incorporó una unidad de drones con dos aeronaves no tripuladas, una de ellas con cámara térmica infrarroja, operada por 16 profesionales del operativo (entre APNs y técnicos de la Dirección General de Gestión Forestal). La inversión total ronda los 15.000 euros, cofinanciados por el proyecto europeo ALERT PYR dentro del programa POCTEFA, según reportó Europa Press.
En California y Alaska, las pruebas finales del concurso XPRIZE Wildfire se desarrollaron en junio en Nenana, cerca de Fairbanks, con sistemas autónomos diseñados para detectar, localizar, verificar y suprimir fuegos incipientes sin intervención humana, según explicó Ars Technica y recogió Levante-EMV. La dotación total del premio es de US$11 millones, de los cuales hasta US$5 millones podían ir al proyecto europeo Aerowatch, un consorcio de 12 empresas liderado por la catalana CATUAV.
CATUAV, con base en Moià (Barcelona), utiliza drones octorotor con depósitos presurizados de hasta 5 litros de un compuesto biodegradable basado en liberación de nitrógeno, autonomía de 15 a 20 minutos y velocidad máxima cercana a 40 km/h, pilotados a distancia desde cualquier punto de la península, según publicó El Periódico. «Estos drones podrían estar trabajando ya este verano, aunque creemos que la madurez tecnológica del proyecto se alcanzará en unos 2 o 3 años», explicó a ese medio Jordi Salvador, ingeniero de la compañía.
En el frente californiano, Seneca desarrolla la plataforma Argo-1, un sistema aéreo de supresión con IA capaz de operar con un solo piloto que controla varias aeronaves. Según información de la propia empresa recogida por Levante-EMV, sus drones pueden transportar unas decenas de litros de espuma clase A, unos 45 litros de agua o retardante, y la compañía prevé comercializarlos antes de fines de este año.
Por su parte, ZenaTech (Nasdaq:ZENA) presentó en agosto cinco patentes provisionales en Estados Unidos para integrar tecnología de supresión acústica por ondas de baja frecuencia en su plataforma ZenaDrone 1000, un dron autónomo multifunción de 7 por 12 pies capaz de cargar hasta 40 kg y operar en enjambres coordinados. La empresa cita proyecciones de Grand View Research según las cuales el mercado global de drones para extinción de incendios crecería de US$1.200 millones en 2024 a cerca de US$2.800 millones en 2033, con una tasa anual compuesta del 9,8%.
El contexto económico ayuda a explicar el interés: según el Comité Económico Conjunto del Congreso de Estados Unidos, los incendios exacerbados por el cambio climático le cuestan a ese país entre US$394.000 millones y US$893.000 millones anuales, hasta un 4% del PIB. Los incendios de Los Ángeles de enero de 2025 causaron daños estimados en US$250.000 a US$275.000 millones, según la Oficina de la ONU para la Reducción del Riesgo de Desastres.
Por qué Chile importa como origen
El apoyo del 3IE-USM (Instituto Internacional para la Innovación Empresarial) es relevante: la USM es una de las universidades técnicas con mayor tradición en ingeniería en Chile, y los incendios que afectan al país desde hace más de una década alimentan un mercado interno que, por condiciones climáticas (El Niño, sequía prolongada, megasequía), tiende a agravarse. Zepeda apunta que el fenómeno podría repetirse durante el próximo verano en Sudamérica.
RCT Drones dice apostar por tecnología creada en Chile para responder a una problemática que también afecta a otros mercados como Australia, California, el Mediterráneo y diversos países de Latinoamérica. La estrategia exportadora es explícita.
Qué significa esto para tu startup
- Modela con datos operativos, no solo técnicos. El pitch de RCT Drones se sostiene sobre un dato simple: 15 minutos frente a 1 hora cambia la probabilidad de contener un fuego. Si tu startup vende hardware o IA para mercados emergentes, busca una métrica de dolor operativa que el cliente pueda verificar en su propio lenguaje.
- El hub académico es una palanca real. El 3IE-USM y otros aceleradores corporativos en Chile y LATAM están financiando pruebas de concepto en verticales complejos (agro, energía, emergencia). Si tienes tracción universitaria, esa es una credencial concreta para levantar capital institucional.
- Hay espacio para software, no solo hardware. La cadena de valor (captura, validación, transmisión, coordinación) está abierta a capas de software: gestión de enjambres, análisis de imágenes térmicas con IA, integración con sistemas de emergencias públicas. Un founder con background en visión computacional o MLOps puede entrar sin fabricar un dron propio.
Fuentes
- Startup apoyada por el Instituto 3IE-USM desarrolla drones autónomos para combatir incendios forestales
- El dispositivo INFOAR refuerza la lucha contra los incendios forestales con una unidad de drones
- Drones para apagar incendios de sexta generación: una empresa de Moià opta a un premio en EEUU de 11 millones de dólares
- Prueban drones autónomos para extinguir incendios forestales en California y Alaska
- ZenaTech Files Five Patents for ZenaDrone’s Acoustic Drone Solution for Wildfire Suppression
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