Stratos en Utah: cómo O’Leary perdió el data center gigante

El proyecto que iba a ser el data center más grande del mundo

Kevin O’Leary, el inversionista conocido como «Mr. Wonderful» del programa Shark Tank, prometió a fines de abril de 2026 construir en Utah lo que él mismo describió como el data center más grande del mundo. El proyecto, llamado técnicamente Stratos pero popularizado como Wonder Valley, ocuparía 40.000 acres en el condado de Box Elder, con una capacidad inicial de 9 gigavatios — más del doble del consumo eléctrico promedio de todo Utah, según la investigación publicada por The Verge.

El anuncio se hizo a través de una agencia estatal poco conocida, la Military Installation Development Authority (MIDA), originalmente creada en 2007 para reutilizar suelo militar. MIDA aprobó el proyecto dos días antes de que los comisionados del condado siquiera se enteraran. Esa secuencia — desarrolladores y funcionarios de alto nivel negociando en privado, residentes locales descubriendo el plan por el boca a boca en el café — es el corazón del reportaje de meses que el periodista Josh Dzieza reconstruyó para The Verge.

Cómo un plan de 9 GW se topó con la democracia local

La velocidad fue siempre el activo central de Stratos. MIDA permite acelerar permisos, anular regulaciones de uso de suelo locales y declarar «área de proyecto» extensiones enormes sin referendo. El problema: para crear esa área se necesita el consentimiento del condado. Y el condado, según Dzieza, fue informado apenas un mes antes del anuncio público.

👥 ¿Quieres ir más allá de la noticia?

En nuestra comunidad discutimos las tendencias, compartimos oportunidades y nos ayudamos entre emprendedores. Sin humo, solo acción.

👥 Unirme a la comunidad

Cuando los residentes se enteraron, la respuesta fue inmediata. Un documento de inteligencia estatal describió a los futuros asistentes a una de las marchas como un grupo «sumamente combustible» y mencionó la presencia conjunta de grupos conservadores como Utah Patriots Alliance con ambientalistas del Gran Lago Salado — gente que en cualquier otro tema se habría contramanifestado, pero que aquí coincidía en un solo reclamo: no quieren el data center.

Los activistas formaron Box Elder Accountability Referendum (BEAR) y presentaron peticiones para llevar el acuerdo a referendo. El condado las rechazó el 11 de mayo de 2026, argumentando que las resoluciones eran administrativas y no legislativas, por lo que no eran referendables. BEAR apeló al First District Court de Brigham City, donde ahora MIDA, O’Leary Digital y el condado piden el archivo del caso.

La factura política: cargos perdidos y un gobernador pidiendo «reforma mayor»

Lo que empezó como una disputa local escaló al nivel estatal en cuestión de semanas. Dos comisionados del condado perdieron sus primarias tras aprobar las resoluciones 26-11 y 26-12 que dieron luz verde al proyecto, según reportó ABC4. Más relevante aún: el presidente del Senado de Utah, J. Stuart Adams, considerado por años el hombre más poderoso de la política estatal, perdió su primaria republicana en junio frente a Stephanie Hollist, precisamente por su rol como presidente de MIDA y defensor del proyecto.

El gobernador Spencer Cox reconoció públicamente que el proceso «no fue bueno» y anunció que impulsará cambios legislativos para limitar lo que llamó el «mission creep» de MIDA. Cox dijo a PBS Utah que los líderes electos «deberían tener más voz» sobre los proyectos que pasan por agencias independientes como MIDA. La agencia acaba de nombrar a Dan Hemmert, ex senador estatal y ex director de la Oficina de Desarrollo Económico, como nuevo director ejecutivo, tras la jubilación de Paul Morris.

Los tres juicios que definirán el futuro de Stratos

Stratos no es un proyecto único sino el centro de un enredo legal con tres causas simultáneas:

  • La demanda de BEAR en el First District Court, en la que O’Leary Digital y el condado pidieron el archivo argumentando que las resoluciones eran «meramente administrativas».
  • La demanda civil de Alliance for a Better Utah y cinco residentes anónimos en el 3rd District Court de Salt Lake City, que alega que MIDA y los comisionados violaron derechos constitucionales de los residentes al aprobar el proyecto sin darles participación.
  • La demanda por difamación contra O’Leary y Fox News, interpuesta por Alliance for a Better Utah y Elevate Strategies, luego de que O’Leary acusara en Fox News a críticos del proyecto de ser «agentes del Partido Comunista Chino». Fox News tuvo que pedir disculpas al aire y O’Leary publicó una disculpa en Instagram.

Mientras tanto, O’Leary Digital asegura que el proyecto «no está en pausa». Su cofundador y CEO Paul Palandjian dijo a KSL que están en «pre-desarrollo» afinando ingeniería de infraestructura, gas y generación eléctrica, con una aplicación revisada de derechos de agua que planean presentar a la División de Derechos de Agua.

Qué significa esto para tu startup

La historia de Stratos no es solo sobre un data center que no se construyó. Es el primer caso documentado en el que una sola comunidad logró frenar un proyecto hyperscaler no por un recurso legal sofisticado, sino por organización vecinal, referendos y presión política sostenida. Tres lecciones para founders:

  • El «paper data center» ya es una categoría de activos. Investigadores citados por The Verge, como el inversor Paul Kedrosky, explican que los desarrolladores compran y reacondicionan tierra para venderla a hyperscalers (Meta, Google, Microsoft, Amazon) hasta 20 veces por encima del valor del suelo sin permisos, precisamente porque lo que se vende es velocidad, no el data center final. Si tu startup depende de capacidad de cómputo, esa velocidad puede evaporarse de un día para otro.
  • El proceso importa tanto como el producto. Stratos se aprobó a nivel estatal y de MIDA en meses, pero el condado no había sido consultado. Esa desconexión es la que activó a grupos conservadores, liberales y de todos los signos. Cualquier proyecto de infraestructura — desde un data center hasta una planta logística — que ignore a la comunidad local verá el mismo resultado.
  • El costo reputacional es inmediato. O’Leary pasó de ser la cara del proyecto a esconderse detrás de abogados; tuvo que disculparse en video el 15 de agosto de 2026 admitiendo que «no hemos comunicado adecuadamente» y prometió reducir la escala. Una startup que dependa de una marca personal fuerte debe planificar el protocolo de crisis antes de que llegue.

El propio O’Leary reconoció en su comunicado de agosto que el proyecto se reducirá a una primera etapa de 1,5 GW y un consumo de agua menor a 900.000 galones diarios tras reciclaje, con la promesa de reportar públicamente sus extracciones bajo la nueva ley de transparencia hídrica de Utah. El gobernador había pedido en mayo una reducción del 75% en el tamaño total. La pregunta abierta es si los tribunales permitirán que el proyecto avance siquiera en esa versión reducida.

Fuentes

¿te gustó o sirvió lo que leíste?, Por favor, comparte.

👥 ¿Quieres ir más allá de la noticia?

En nuestra comunidad discutimos las tendencias, compartimos oportunidades y nos ayudamos entre emprendedores. Sin humo, solo acción.

👥 Unirme a la comunidad

Daily Shot: Tu ventaja táctica

Lo que pasó en las últimas 24 horas, resumido para que tú no tengas que filtrarlo.

Suscríbete para recibir cada mañana la curaduría definitiva del ecosistema startup e inversionista. Sin ruido ni rodeos, solo la información estratégica que necesitas para avanzar:

  • Venture Capital & Inversiones: Rondas, fondos y movimientos de capital.
  • IA & Tecnología: Tendencias, Web3 y herramientas de automatización.
  • Modelos de Negocio: Actualidad en SaaS, Fintech y Cripto.
  • Propósito: Erradicar el estancamiento informativo dándote claridad desde tu primer café.

📡 El Daily Shot Startupero

Noticias del ecosistema startup en 2 minutos. Gratis, todos los días.

Share to...