El Premio NaturaTech LAC ya tiene 18 nuevas iniciativas premiadas
La segunda edición del Premio NaturaTech LAC reconoció a 18 iniciativas de más de seis países de América Latina y el Caribe que demuestran que se puede ser rentable con la naturaleza en el centro del modelo de negocio. El programa está encabezado por BID Lab, en coordinación con otras áreas del BID, y tiene a C-Minds como colaborador.
Detrás de la vitrina hay un número que explica la apuesta: el radar del programa suma más de 400 empresas de la región que no fueron premiadas pero ya forman parte de un portafolio regional. Y el marco de fondo es Natura 500, un programa pensado para que estas industrias verdes y azules consigan lo que más les cuesta: capital, mercados y herramientas para escalar.
¿Por qué una región debería organizarse alrededor de esto? Porque América Latina y el Caribe albergan más del 40% de la biodiversidad del mundo, según Constanza Gómez-Mont, fundadora y CEO de C-Minds, en conversación con En Contxto. Para ella, desarrollar industrias basadas en esa riqueza "no es un lujo, es una necesidad de competitividad económica" y una vía hacia economías locales más centradas en la prosperidad local.
¿Y esto cómo se aplica en tu negocio?
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👥 Quiero el Kit →¿Qué es el turismo regenerativo y por qué cambia el modelo?
Camino del Mayab, una de las iniciativas reconocidas, conecta comunidades mayas de México con el turismo. El punto no es capturar más valor del turista, sino que las comunidades sean socias del modelo de negocio, no beneficiarias ni eslabones de una cadena de valor.
Gómez-Mont lo describe como turismo regenerativo: la oferta de valor se construye sobre la conservación del patrimonio biocultural, que incluye tanto el ecosistema como los conocimientos y tradiciones de la cultura maya. La conservación deja de ser una donación y pasa a ser un servicio competitivo frente a otras alternativas turísticas.
Para un founder, la lección de diseño es concreta: si tu producto depende de un territorio y de una comunidad, el reparto de beneficios y el respeto por el conocimiento tradicional no son un anexo de sostenibilidad. Son parte de la propuesta de valor.
Cario y la bioeconomía que no deforesta
Otra de las premiadas es Cario, que trabaja con aceite de cacay silvestre de la Amazonía colombiana con procesamiento local, trazabilidad y comercio justo. El caso ilustra la pregunta incómoda del sector: cómo crecer sin que el crecimiento implique empezar a deforestar.
La coherencia entre el discurso y la operación es, según Gómez-Mont, una condición habilitante del negocio. También lo es la soberanía de datos de los pueblos indígenas cuando una empresa trabaja en sociedad con comunidades locales, un tema que rara vez aparece en un pitch deck y que en estos modelos es central.
Por qué el capital de riesgo tradicional no encaja aquí
El cuello de botella no es la falta de talento. Es el desajuste entre los tiempos de estas industrias y los criterios del capital.
Según Gómez-Mont, hoy es cada vez más común que una empresa tenga que ofrecer un retorno de 10 veces la inversión en cinco años para captar el interés de muchos inversionistas. Las empresas basadas en la naturaleza, en cambio, pueden tardar diez años en madurar y demostrar impacto, y operan a ritmos comunitarios que no se aceleran con una ronda.
Su propuesta tiene dos ejes. Primero, adecuar los mecanismos de financiamiento —crédito y equity— a la realidad de las industrias verdes y azules. Segundo, reducir la percepción de riesgo del inversionista con verificación de resultados y trazabilidad del impacto, que hoy es justamente lo que falta cuando no existe un estándar de medición compartido.
La otra cara de la IA: agua, energía y territorio
La entrevista también aborda una tensión que todo founder que usa inteligencia artificial debería mirar. Gómez-Mont participó junto a UNESCO en la elaboración de una guía internacional sobre el uso de la IA y su relación con el medio ambiente y los ecosistemas, pensada para gobiernos e instituciones.
Los números que respaldan esa preocupación son duros. Un informe del Instituto de Agua, Medio Ambiente y Salud de la Universidad de las Naciones Unidas, difundido por Reuters, calcula que en 2025 los centros de datos consumieron 448 teravatios-hora de electricidad —más que toda Arabia Saudita— y 4,5 billones de litros de agua, además de generar 189 millones de toneladas de emisiones de CO₂. La proyección a 2030 duplica la energía hasta 945 TWh y lleva el agua a 9,3 billones de litros.
El detalle que suele escaparse es dónde se concentra ese consumo. Según datos de la Agencia Internacional de la Energía recogidos por 20minutos, en Irlanda los centros de datos ya representan cerca del 20% de la demanda eléctrica del país y en Virginia superan una cuarta parte del total estatal. El impacto no se reparte de forma pareja: se localiza donde hay menos regulación y más presión sobre los recursos.
Y no se trata solo de entrenar modelos. El Español, citando el mismo informe de la ONU, señala que la inferencia —el uso cotidiano de los modelos ya desplegados— puede representar entre el 80% y el 90% del consumo energético total de la IA. Una imagen generada puede demandar hasta 1.450 veces más que una clasificación simple de texto.
¿Qué significa esto para tu startup?
- Mide el impacto desde el día uno, no cuando lo pida el inversor. La trazabilidad y la verificación de resultados son lo que baja la percepción de riesgo. Si tu startup trabaja con naturaleza o comunidades, un sistema de medición auditable vale tanto como un cliente ancla.
- Elige el instrumento financiero por los tiempos de tu negocio. Si tu maduración es de una década, un VC que exige 10x en cinco años es un desajuste estructural, no un problema de pitch. Explora capital catalítico, financiamiento mixto o deuda concesional antes de forzar la ronda equivocada.
- Diseña la relación con la comunidad como sociedad, no como donación. Participación en el modelo, reparto de beneficios y respeto por la soberanía de datos son condiciones de operación, no materiales de marketing.
- Pon la huella de tu IA en el mismo tablero que tus métricas de producto. La inferencia es el grueso del consumo: modelos más pequeños para tareas simples, procesamiento por lotes y proveedores que reporten consumo de agua son decisiones de arquitectura, no de relaciones públicas.
Conclusión
El Premio NaturaTech LAC deja una foto clara: hay talento y hay modelos de negocio que funcionan con la naturaleza en el centro. Lo que falta es el sistema que los financie y los mida. Gómez-Mont lo resume con una pregunta que incomoda a cualquier founder: si la única variable de éxito es la eficiencia, ¿más rápido hacia qué?
La respuesta no es dejar de usar tecnología. Es decidir, antes de construir, qué se está optimizando y quién queda fuera de la cuenta.
Fuentes
- Contxto: NaturaTech LAC y el futuro de la innovación basada en la biodiversidad (fuente original)
- Reuters vía Yahoo Finanzas: la IA duplicará el consumo de energía y agua de los centros de datos para 2030
- El Español: la ONU avisa que la inteligencia artificial también consume agua, tierra y energía
- 20minutos: inteligencia artificial y centros de datos, un melón energético por abrir
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