Veinte años después, el sector salud catalán pesa el doble
El sector biotecnológico y biomédico de Catalunya pasó de representar el 6,8% del PIB en 2006 al 7,6% en la actualidad, según los datos comparados que publica El Periódico con motivo del vigésimo aniversario de Biocat, la fundación que alumbró la llamada BioRegió de Catalunya. En el mismo periodo, el número de empresas activas pasó de 856 a 1.650 y el empleo saltó de 36.000 a casi 85.000 trabajadores.
Para un founder, la lectura no es solo macroeconómica: es la constatación de que un sector que hace dos décadas era un conjunto disperso de hospitales, laboratorios y proyectos incipientes hoy tiene masa crítica, capital especializado y compradores internacionales. Eso cambia las reglas del juego para cualquiera que esté construyendo una startup de salud desde España o LATAM.
¿Qué cambió en dos décadas de BioRegió?
La fundación se constituyó un 14 de febrero de 2006 con una idea poco convencional para la época: en lugar de crear una institución física, montar una «red virtual sin fronteras delimitadas» que alineara a todos los actores que ya despuntaban en el sector. El entonces secretari general del Departament de Salut, Joan Cornet, lo resumió con una frase que hoy suena premonitoria: sin ese movimiento, Catalunya podía «perder el tren» de la biomedicina.
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👥 Quiero el Kit →Los números de la comparativa 2006-2026 muestran dónde se movió ese tren:
- Salud digital: de una treintena de empresas a unas 260. Es el subsector que más creció en términos relativos.
- Biotecnología: de 217 a 423 compañías. Sigue siendo el segmento dominante.
- Tecnologías médicas: de 137 a 238.
- Instituciones de investigación: de menos de 70 a casi un centenar.
- Facturación total del sector: de 12.000 millones de euros a casi 30.000 millones.
Las farmacéuticas, en cambio, se mantienen más o menos igual en número, aunque su peso relativo dentro de la economía catalana se redujo a la mitad. La historia del sector en estas dos décadas la escribieron las startups y las tecnológicas médicas, no los grandes laboratorios tradicionales.
La curva de inversión: de 2 millones a más de 500 millones
El indicador más revelador para un emprendedor es el de capital captado. En 2006, las startups de salud catalanas levantaron 2 millones de euros. En 2025, según el Informe de la BioRegió de Catalunya recogido por La Vanguardia, la cifra alcanzó un récord de 517 millones de euros, un 43% más que el año anterior.
La progresión histórica que documenta El Periódico ayuda a dimensionar el salto:
- En 2008, el récord eran los 8,6 millones de euros de Oryzon, biofarmacéutica de medicina personalizada epigenética.
- Ese techo no se batió hasta 2013, con los 17 millones de STAT-Dx, dedicada al diagnóstico de enfermedades infecciosas.
- Después llegó Minoryx, que rozó los 20 millones en una sola operación.
- Hoy, la ronda más pequeña del decálogo de referencia es de 37 millones, y lo habitual son operaciones de 40 o 50 millones. Destacan los 122 y 110 millones de la cadena de clínicas dentales Impress y los 118 millones de SpliceBio, especializada en terapia génica.
La Vanguardia añade otro dato de contexto: desde la creación de Biocat se han invertido 2.723 millones de euros en startups y scaleups biotecnológicas catalanas, y 174 firmas de capital riesgo internacionales ya han apostado por proyectos científicos locales.
¿Por qué Catalunya se volvió un hub europeo de salud?
El CEO de Biocat, Robert Fabregat, atribuye el resultado a haber identificado los huecos del ecosistema y llenarlos. El más evidente, dice, fue ayudar a que los proyectos pequeños se convirtieran en empresas sólidas, con programas para crecer, captar inversión y ganar visibilidad internacional.
Hubo además un efecto de arrastre institucional que no conviene ignorar. En 2006 se crearon la patronal CataloniaBio (hoy Catalonia.health), el Parc de Recerca Biomèdica de Barcelona y el Vall d’Hebron Institut d’Oncologia (VHIO). Un año después, «la Caixa» puso en marcha Caixa Capital Risc (hoy CriteriaCaixa) para financiar innovación en salud, y al siguiente nacieron los fondos Ysios Capital e Inveready.
El caso de Ysios es ilustrativo. Su fundador, Joël Jean-Mairet, volvió a Catalunya desde Suiza y se encontró «una ciencia excelente y hospitales de primer nivel, pero sin capital especializado con red internacional». Levantó su primer fondo de 65 millones de euros en 2008 y, según declaró a La Vanguardia, «cada euro de inversión local se ha convertido en cinco de inversión internacional». Invivo Ventures, otro pionero, recibe hoy más de 1.000 propuestas al año y prepara un cuarto fondo de 100 millones para invertir en la intersección entre IA y ciencia.
Los retos que vienen (y que también te afectan)
El propio ecosistema reconoce asignaturas pendientes. Jean-Mairet apunta a la falta de capital capaz de sostener rondas de tres dígitos para financiar fases clínicas avanzadas, mucho más costosas. Y Fabregat admite que el informe de Mobile World Capital muestra que se están creando más spin-offs tecnológicas de chips, IA y supercomputación que de salud.
La respuesta que propone Biocat no es fundar más empresas, sino hacer más robustas las que ya existen. En ese sentido, el hito de Minoryx, que según La Vanguardia se convirtió en la primera biotecnológica catalana en lograr la aprobación europea de su fármaco Nezglyal para la adrenoleucodistrofia cerebral, marca el tipo de resultado que el sector persigue: que la ciencia llegue al paciente y genere retorno.
¿Qué significa esto para tu startup?
Si estás construyendo en salud, biotech o healthtech, este aniversario deja tres lecciones aplicables:
- El capital especializado cambió el juego, no el capital genérico. Los fondos locales que nacieron entre 2007 y 2009 fueron el imán que atrajo a los internacionales. Si tu startup está en una fase temprana, prioriza inversores que entiendan los tiempos largos del sector salud por encima de quien solo mire el múltiplo rápido.
- Los tiempos de la biotech no son los de la TIC. Lo recuerda Marc Martinell, cofundador de Minoryx: a sus primeros inversores, muchos del mundo tecnológico, tuvo que explicarles que los ciclos de validación son distintos. Ajusta tu narrativa de fundraising a esa realidad antes de salir a levantar.
- La salud digital es el segmento de entrada más accesible. Pasó de 30 a 260 empresas en dos décadas, con tickets iniciales mucho más bajos que los de terapia génica. Para un founder sin laboratorio propio, es la puerta más realista al ecosistema.
El mensaje de Fabregat para la próxima década es explícito: Catalunya quiere pasar de ser un hub de referencia europeo a sentarse en las mesas donde se deciden los grandes retos de salud del continente. Para quien emprende en la región, eso significa más programas, más visibilidad internacional y más competencia por el talento y el capital.
Fuentes
- El Periódico — El sector de la salud duplica empresas, trabajadores e impacto económico en Catalunya 20 años después de alumbrar la «bioregión»
- La Vanguardia — Dos décadas de revolución y auge en la Catalunya biotecnológica
- Biocat — La BioRegión de Cataluña
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