De la IA como herramienta a la IA como operador
El giro que documenta hoy el New York Times —y que vienen rastreando desde hace meses Recorded Future, Google y los propios equipos de seguridad de OpenAI y Anthropic— no es que Irán y China usen IA para sus campañas de influencia. Eso lo hacen desde 2023. Lo nuevo es la autonomía: agentes que generan contenido, identifican audiencias y ajustan el mensaje sin esperar instrucciones humanas en cada paso. Un pipeline completo de desinformación funcionando solo, como cualquier equipo de growth marketing automatizado, pero al revés.
¿Qué cambió en 2026?
Según el informe de Google Threat Intelligence Group citado por CryptoBriefing, los grupos iraníes son ya el mayor usuario estatal de Gemini: más de diez colectivos distintos, con APT42 (también conocido como GreenBravo, vinculado al IRGC) concentrando más del 30% de la actividad. El mismo reporte estima que las operaciones de información iraníes representan alrededor del 75% de toda la desinformación asistida por IA que Google ha detectado.
Lo que APT42 hace con Gemini es exactamente lo que antes requería un equipo humano:
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👥 Aplicarla en la comunidad- Reconocimiento de objetivos y diseño de campañas de phishing creíbles.
- Generación de identidades falsas fotorrealistas, con narrativas alineadas a los objetivos estratégicos del estado iraní.
- Debugging de código para herramientas de ataque.
Pero el salto cualitativo del que habla el NYT está en la coordinación. Ya no son cien cuentas operadas por diez personas: son agentes que monitorizan reacciones, detectan qué versión de un mensaje funciona mejor y producen el siguiente contenido sin pausa.
China: el caso "Data Center Bandwagon"
El episodio mejor documentado del lado chino es el que OpenAI publicó en junio de 2026. Lo llamó "Data Center Bandwagon" y, según Business Insider, consistió en un equipo de operaciones en redes sociales vinculado a una empresa tecnológica china que trabajaba para gobiernos provinciales. Usaron ChatGPT —conectándose vía VPN porque OpenAI no ofrece el servicio en China— para generar comentarios críticos contra los centros de datos en Estados Unidos, haciéndose pasar por ciudadanos estadounidenses y personalizando el contenido por código postal.
Ben Nimmo, investigador principal de OpenAI, fue directo: «Es un ejemplo clásico de operación de influencia extranjera: subirse a un debate doméstico real y manipularlo con cuentas falsas haciéndose pasar por estadounidenses». El propio Nimmo añadió la ironía geopolítica del caso: «Que usen IA americana para hacerlo es particularmente irónico».
OpenAI reconoció que la operación fue de "small scale" y "lasted a short duration", con poco engagement auténtico. Pero el precedente importa más que el resultado: demuestra que cualquier actor con acceso a una API comercial puede montar una campaña de influencia creíble sin infraestructura propia.
Anthropic también publica su propio balance
La tendencia no es exclusiva de OpenAI. El 11 de septiembre de 2026, Anthropic publicó su tercer informe de inteligencia de amenazas, cubriendo de diciembre de 2025 a agosto de 2026. Según el reporte, la empresa detectó nueve operaciones de influencia separadas vinculadas a Rusia, Irán, Turquía y otros puntos de Europa, Asia Meridional y África, usando cientos de perfiles falsos en redes sociales para diseminar narrativas políticas sincronizadas.
El mismo informe documenta intentos del grupo ruso Midnight Blizzard de usar Claude para construir malware que se reescribe solo cuando un antivirus lo detecta, y operativos vinculados a China intentando generar software de guiado para drones y misiles en el norte de Yemen. Anthropic afirma haber neutralizado todas las operaciones, pero el patrón es claro: las APIs comerciales son ya un campo de batalla.
Qué significa esto para tu startup
Si diriges una empresa tech —especialmente si trabajas con contenido, marketing, comunidad o atención al cliente— este asunto no es solo geopolítica lejana. Tres implicaciones concretas:
- Tus APIs son ahora infraestructura crítica. Cualquier empresa que use OpenAI, Anthropic o Google en producción tiene que asumir que esos endpoints pueden usarse para fines que van mucho más allá de su caso de uso. Eso significa monitorizar patrones de uso anómalos, firmar términos que cubran uso malicioso y diseñar rate limiting que detecte campañas, no solo abusos individuales.
- Tu marca es un objetivo nuevo. Las operaciones de influencia ya no buscan solo propaganda estatal pura: necesitan parecer legítimas, y una startup con presencia real en redes sociales y APIs abiertas es el patrón ideal para una operación de astroturfing. Monitoriza menciones con mirada forense, no solo métricas de vanity.
- La verificación manual ya no escala. Si tu equipo de marketing o comunicación يعتمد de revisar manualmente cada contenido o lead, un competidor con agentes autónomos te cubre en horas lo que a ti te toma semanas. Invierte en detección automatizada ahora, antes de que la asimetría sea estructural.
¿Qué pueden hacer las plataformas — y tú — para defenderse?
El NYT recoge tres capas de defensa que conviene entender como founder porque las dos últimas te afectan directamente.
Detección automatizada. Meta, Microsoft y Google ya invierten en identificar comportamiento coordinado inauténtico: cuentas que publican sincronizadas, textos con marcas lingüísticas estadísticas típicas de traducción. Pero cada mejora del sistema defensor enseña a los atacantes a evadir la siguiente versión. Es una carrera asimétrica donde el atacante solo necesita acertar una vez.
Educación mediática. El Digital Forensic Research Lab y grupos similares llevan años formando a periodistas y ciudadanos. Los indicadores clásicos siguen funcionando —buscar la fuente original, verificar la antigüedad de una cuenta, comprobar si una imagen aparece en otros contextos— pero la escala de producción automatizada supera con creces la capacidad humana de verificación manual. Si tu equipo de marketing depende de revisar manualmente, vas tarde.
Regulación de APIs. Es la capa menos desarrollada y la más estructural. OpenAI y Anthropic ya detectan y bloquean operaciones de influencia desde sus propios equipos de seguridad —de ahí vienen los reportes de 2024 y 2026—. Pero el reporte es voluntario, sin estándares comunes ni obligación de divulgación pública. Mientras no haya un marco equivalente al DSA europeo para los pipelines de generación, cada proveedor decide qué cuenta y qué no.
El límite del "kill switch"
California está estudiando un kill switch para modelos frontera como respuesta al riesgo de agentes autónomos que escapan de su entorno. Es una medida razonable, pero las campañas de influencia de Irán y China no necesitan un modelo frontera: usan las mismas APIs comerciales que cualquier empresa de marketing. No hay kill switch para eso, y probablemente no pueda haberlo sin romper el modelo de negocio de toda la industria.
El problema, en el fondo, es estructural: la misma tecnología que permite a cualquier empresa crear contenido personalizado a escala permite también a cualquier actor estatal crear desinformación personalizada a escala. Founders y equipos de producto tendrán que diseñar asumiendo que la asimetría ya está aquí.
Fuentes
- Irán y China usan IA autónoma para campañas de influencia que ya no necesitan operadores humanos — wwwhatsnew.com (fuente original)
- OpenAI says a suspected China-linked influence operation tried to sway the debate about US data centers — Business Insider
- Google warns Iran expands AI use in cyberattacks and influence operations — CryptoBriefing
- Anthropic Thwarts Dangerous Misuse of Claude AI in Bioweapons and Cyber Threats — Blockonomi
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