El dato: gastar un 32% más con un carrito con pantalla
Un estudio de la Bayes Business School de la City St. George’s, University of London, publicado en el Journal of Business Research, lo deja en cifras: los usuarios de carritos inteligentes con pantalla táctil y sistema de IA gastaron de media un 32% más que quienes usaron un carrito convencional. También compraron un 25% más de artículos (12,02 frente a 9,61) y permanecieron un 23% más de tiempo en la tienda (40,40 minutos frente a 32,75), según la cobertura de New Atlas y Phys.org sobre el paper.
La base de datos es robusta: 12.418 sesiones de compra únicas observadas durante marzo de 2025 en un supermercado alemán no identificado, de las cuales 9.422 se realizaron con el carrito inteligente. Para cada sesión se registró el valor del ticket, el número de productos, el tiempo en tienda, la hora de activación del carrito y el tipo de interacción con la pantalla (lista digital, recomendaciones, navegación o anuncios).
Qué hacía el carrito, exactamente
El modelo analizado no es un carrito autónomo que te sigue: es un carrito convencional con una tablet en el manillar. Sus funciones, según la descripción recogida por New Atlas:
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- Recibir recomendaciones personalizadas basadas en el historial.
- Navegación por pasillos (sección de frescos, limpieza, etc.).
- Pago sin pasar por caja desde la propia pantalla.
La propuesta al consumidor es conveniencia. El estudio documenta que esa conveniencia viene empaquetada con un mecanismo de venta adicional bastante efectivo: cada pantalla es, a la vez, un asistente de compra y un canal publicitario en el punto exacto donde se decide la compra.
Lo más interesante no es el 32%, son los «superusuarios»
El hallazgo que más debate abre es el de los usuarios que interactuaron más de 20 veces con la pantalla en una misma visita. En ese segmento, el patrón se rompe: compraban más artículos y se quedaban más tiempo, pero el gasto total no era proporcionalmente mayor. A partir de cierto nivel de interacciones (entre 15 y 20 según Phys.org), tanto el gasto como el tamaño de la cesta empezaban a descender.
La lectura más benévola, defendida por el coautor Dr. Yusuf Oc en Food Navigator, es que esos superusuarios usan la pantalla como herramienta de optimización: comparan precios, buscan ofertas y compran más unidades de productos más baratos. La lectura menos benévola es que la pantalla convierte la compra en un videojuego: el usuario interactúa por el estímulo, no por la compra, y termina navegando más que comprando. El propio paper lo describe como comportamiento de «comprador hedónico».
La autora principal, la Dra. Sabrina Gottschalk, no entra en la ambigüedad. En sus declaraciones a Phys.org y CNET enmarca el resultado como una oportunidad de ingresos: «Los retailers están utilizando tecnología para mejorar la experiencia del consumidor, y nuestros hallazgos sugieren que puede haber ganancias de ingresos significativas al hacerlo de forma efectiva». La recomendación directa del paper es «incentivar a los clientes a usar la tecnología, quizás con puntos de fidelidad o premios».
El problema de causalidad que el estudio reconoce
El paper es observacional, no experimental. Como recordó Gottschalk a CNET: «Aunque encontramos estos patrones de forma consistente en los datos, no podemos establecer causalidad. Los compradores que eligen usar un carrito inteligente pueden ser simplemente diferentes de los que no lo hacen».
Esto importa porque la correlación del 32% es sólida sobre una muestra grande, pero la afirmación de que «el carrito te hace gastar más» requeriría un diseño distinto: asignación aleatoria al tipo de carrito, control de variables demográficas y de historial de gasto. Sin eso, parte del 32% podría explicarse por autoselección: el tipo de persona que adopta un carrito nuevo con tablet podría ser, de entrada, alguien con mayor propensión a llenar la cesta.
Lo que cambia para el sector retail
El dato del paper no se queda en el paper. Food Navigator ya lo está enmarcando como el próximo gran canal de retail media. La idea es directa: durante años, la publicidad del零售商 ocurrió en la web, la app del minorista y los resultados de búsqueda patrocinados, es decir, antes de que el cliente pisara la tienda. El carrito inteligente es lo que el coautor Oc llama un «nuevo canal»: la pantalla llega al cliente dentro de la tienda, en el lineal, en el momento exacto en que se decide la compra.
Las implicaciones para retailers y marcas de consumo son varias, todas con datos del research:
- Cierre del gap publicidad–punto de venta. Mientras en la web el clic precede a la compra, en el carrito la recomendación y la compra ocurren en la misma pantalla. Eso cambia el coste por adquisición y la atribución de conversiones.
- Inventario y precio en tiempo real. El carrito tiene acceso al inventario de la tienda, ubicación en el lineal, precio y promociones vigentes, además del contenido del carrito y el historial del cliente. Es el activo de datos más granular que el retail físico ha tenido nunca en el estante.
- Picos por franja horaria. Phys.org recoge que el gasto se dispara en tardes y fines de semana; las sesiones más largas ocurren por la noche. Los autores sugieren a los supermercados promocionar productos premium en esos picos y reservar novedades para la tarde-noche.
- Cobertura geográfica. Phys.org cita que cadenas británicas como Waitrose y Morrisons ya están probando carritos digitales, y que la app de Tesco ya ofrece guía dentro de la tienda. En Estados Unidos, según CNET, Instacart y la cadena Weis Markets anunciaron en junio el despliegue de los «Caper Carts» (carritos con IA) en tiendas seleccionadas, con planes de ampliar a más ubicaciones a lo largo de 2025. Instacart había comprado Caper AI en octubre de 2021 por US$350 millones, según la ficha de Instacart en Wikipedia.
¿Y el lado del consumidor?
Aquí es donde el estudio se vuelve incómodo. Como apunta la propia Gottschalk en CNET, la IA en el punto de venta está diseñada por y para los intereses del vendedor, aunque la interfaz esté diseñada para parecer un asistente del comprador. Las dark patterns que el comercio online ya正常使用 —botones de «comprar» más grandes que los de «cancelar», obstáculos para salir del checkout— tienen su espejo físico en estas pantallas.
El contrapunto que el artículo de wwwhatsnew.com rescata es Sidekick, un asistente de compra online con IA que cubrieron en 2023 y que prometía exactamente lo contrario: ayudarte a comprar menos y mejor, bloqueando impulsos y avisando cuando un producto bajara de precio. La tensión entre los dos modelos —IA que optimiza para el vendedor vs. IA que optimiza para el comprador— es el debate de fondo del sector.
Qué significa esto para tu startup
Si construyes productos en retailtech, ads para零售商, o vendes a través de marketplaces de gran consumo, el dato del paper te da un argumento de venta concreto: la pantalla del carrito es el activo publicitario con mayor atribución posible porque vive en el lineal y comparte sesión con la decisión de compra. Para founders en LATAM y España, donde los despliegues europeos anteceden a los locales por 12–24 meses según la cobertura de wwwhatsnew.com, el modelo de partnership entre plataforma de IA y cadena de supermercados es replicable.
Acciones concretas que puedes tomar esta semana:
- Audita tu embudo como si fueras el carrito. Recorre tu producto y cuenta cuántas micro-decisiones de compra toma el usuario por sesión (cada notificación push, cada upsell, cada «otros clientes también compraron»). El paper sugiere que más de 15–20 interacciones empieza a canibalizar conversión. Si tu producto cruza ese umbral, estás construyendo el equivalente al superusuario que gasta menos por jugar más.
- Diseña una capa de IA alineada con el usuario, no contra él. Hay un hueco de mercado real para productos tipo Sidekick en español: asistentes que planifican la compra, comparan precios y bloquean impulsos. El paper de Bayes demuestra que el incentivo del minorista va en dirección contraria; ahí hay espacio para un producto independiente, sin conflicto de interés con el retailer.
- Si vendes a retailers, prepárate para el canal carrito. Cuando un cliente te pregunte por retail media, incluye el carrito inteligente en el mapa de canales. La cobertura de Food Navigator deja claro que marcas y agencias ya están moviendo presupuesto hacia este formato porque cierra la distancia entre impresión y compra.
Fuentes
- Carritos inteligentes con IA en el supermercado hacen que gastes un 32% más
- AI shopping cart users spend 32% more at supermarkets – New Atlas
- AI shopping cart users rack up higher basket values and spend longer in store – Phys.org
- Using AI Shopping Carts Could Lead You to Spend More Money, Study Says – CNET
- Are AI shopping carts the next retail media network? – Food Navigator
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