¿Qué hace exactamente Foundation con ese contrato?
Foundation Future Industries, una startup fundada en San Francisco en abril de 2024, acaba de cerrar US$24 millones en contratos de investigación con el Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea de EE.UU. para probar su robot humanoide Phantom MK-1 en escenarios de combate. The Next Web reportó esta semana que la compañía está negociando una ronda de US$500 millones a una valoración superior a US$3.000 millones.
El Phantom MK-1 mide 1,75 metros, pesa 80 kilos y tiene 19 grados de libertad en el torso. Camina a 1,7 metros por segundo, carga hasta 44 libras (unos 20 kilos), funciona con ocho cámaras —sin LiDAR— y usa actuadores cicloidales propietarios con hasta 160 Nm de par. La autonomía se apoya en un stack basado en un modelo de lenguaje grande que traduce instrucciones de alto nivel en movimiento; un operador humano conserva la última palabra en cualquier decisión letal.
El precio unitario ronda US$150.000 por unidad, con leasing anual de aproximadamente US$100.000 para uso industrial. El MK-2, esperado este mes, dobla la capacidad de carga hasta 175 libras (unos 79 kilos), añade resistencia al agua y al polvo, y adopta carcasas moldeadas para abaratar producción.
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👥 Construir en la comunidadLa prueba en Ucrania y la meta de 50.000 robots
En febrero de 2026, Foundation envió dos Phantom MK-1 a Ucrania para pruebas de logística y reconocimiento, descritas por la propia compañía como el primer despliegue conocido de humanoides en un teatro de combate real (CNBC reportó el operativo). Las unidades ejecutaron recogida de suministros cerca del frente; no entraron en combate.
Las cifras de producción son la parte más ambiciosa del plan: 40 unidades en 2025, 10.000 en 2026 y 50.000 a finales de 2027, con un ritmo de equilibrio de 30.000 anuales. Multiplicar la capacidad por unas 250 veces en dos años, sobre una base acumulada de aproximadamente US$21 millones en financiación, es matemáticamente agresivo. Su CEO, Sankaet Pathak, reconoció al Wall Street Journal que la meta original de 10.000 robots para fines de 2026 era «bastante ambiciosa».
Un dato relevante: según The Next Web, Pathak dirigió previamente Synapse, una plataforma de banking-as-a-service que se declaró en bancarrota en 2024 con decenas de millones en depósitos de consumidores sin justificar. Para una empresa que pide al Pentágono que confíe en sus robots en combate, ese historial pesa.
Eric Trump como asesor: el ruido político
En marzo de 2026, Eric Trump, hijo del presidente de EE.UU., fue nombrado asesor jefe de estrategia de Foundation, según The Next Web y Business Insider. La noticia coincidió con la revelación del contrato de US$24 millones con el Pentágono por parte del Wall Street Journal. La senadora demócrata Elizabeth Warren respondió públicamente: «¿El Pentágono es una máquina de dinero para los hijos de Trump?».
Foundation y la Casa Blanca niegan que la relación haya generado ventaja competitiva; la compañía asegura que Trump no cobra por su rol. WIRED, sin embargo, cuestionó que parte de los fondos vinculados sean nuevos acuerdos: algunos provienen de la adquisición de Boardwalk Robotics y de programas previos del instituto IHMC.
Para un founder de hardware, el mensaje es operativo: cuando un producto cruza la frontera entre tecnología y política, el riesgo regulatorio y reputacional deja de ser un problema futuro y se convierte en un cuello de botella para el go-to-market.
El negocio de defensa para humanoides ya es enorme
El contexto ayuda a dimensionar lo que está en juego. La inversión global en defensa tech rompió un récord en 2025 con US$49.100 millones, casi el doble que el año anterior, según Goldman Sachs. Algunos comparables de referencia que el ecosistema está mirando:
- Shield AI levantó US$2.000 millones para escalar Hivemind, su piloto autónomo de combate.
- Anduril firmó un contrato de US$20.000 millones a diez años con el Ejército de EE.UU. por su plataforma Lattice (marzo de 2026).
- Helsing, la europea, fue valorada en 12.000 millones de euros por su software militar que coordina enjambres de drones.
En robótica terrestre, ARX Robotics, respaldada por la OTAN, cerró 31 millones de euros y ya escala producción de drones autónomos a 1.800 unidades anuales en una nueva planta en Reino Unido, según The Next Web. Es una realidad de fabricación que Foundation todavía no alcanza.
Mientras tanto, China domina la oferta. Unitree, el mayor fabricante mundial de humanoides, entregó más de 5.500 unidades en 2025 y recaudó US$905 millones en su OPV en Shanghái, con un debut bursátil de más del 600%, según CNN. Su valoración ronda los US$9.000 millones. En febrero de 2026, el Pentágono añadió a Unitree a su lista de empresas militares chinas.
La restricción real: baterías y cadena de suministro
Detrás del bombo publicitario, la batería es hoy la restricción técnica dominante. Según MarketsandMarkets, el mercado global de baterías para robots humanoides pasó de US$14 millones en 2025 a una proyección de US$622 millones en 2032, con una tasa anual compuesta del 72%. Empresas como Tesla, Figure AI, Boston Dynamics y Apptronik concentran la demanda.
Goldman Sachs estima que entre 50.000 y 100.000 humanoides se enviarán globalmente en 2026, sumando todos los sectores. Es la primera vez que la cifra combina escala industrial y piloto militar.
En julio, la FCC prohibió la mayoría de nuevas importaciones de humanoides y cuadrúpedos extranjeros y exigió que los componentes nacionales superen el 65% del coste total del robot hasta 2028 (75% en 2029). Foundation compra parte de sus componentes en China, y el propio Pathak teme que EE.UU. repita «los mismos escollos» que tuvo con los coches eléctricos y los drones si no invierte más en su propia cadena de suministro, según recogió Defense News.
¿Qué significa esto para tu startup?
- El capital para defensa se abrió. Si tu startup tiene un componente verificable —visión, actuadores, baterías, software de navegación— el ecosistema de defensa ahora paga por probarlo en escenarios reales, no solo en ferias. Cartas de intención ya no son suficientes; se exige evidencia operativa, y el ticket promedio está subiendo.
- La cadena de suministro es la nueva frontera. La regla del 65% de contenido nacional para 2028 cambia dónde conviene fabricar. Auditar proveedores chinos, planificar la sustitución de imanes, motores y reductores dejó de ser opcional: pasó a ser un requisito regulatorio que define si puedes vender al gobierno de EE.UU.
- El riesgo regulatorio escala con el capital. Si tu producto toca defensa, IA o robótica autónoma, construye desde el día uno un compliance trail: trazabilidad de datos, registros de entrenamiento, controles de «human in the loop». El Grupo de Expertos Gubernamentales sobre armas letales autónomas entrega su informe final en noviembre de 2026; lo que se decida ahí va a filtrarse hacia tu próximo cliente corporativo.
Fuentes
- La startup respaldada por el hijo de Trump que planea fabricar soldados robots para EE.UU. (fuente original)
- A startup with a bankrupt fintech CEO and a president’s son wants to build America’s robot army – The Next Web
- This startup wants to build an army of humanoid robot soldiers – Business Insider
- Humanoid robots could patrol southern border, CEO pitches – New York Post
- Humanoid Robot Battery Market to Reach USD 622 Million by 2032 – MarketsandMarkets vía Yahoo Finance
- World’s top humanoid robot maker surges in blockbuster market debut in China – CNN
- How US military funding propelled China’s robot dogs – Defense News
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