Por qué las conversaciones que definen una ronda siguen ocurriendo en San Francisco
Las startups mexicanas levantaron US$1.520 millones en capital de riesgo durante los primeros tres trimestres de 2026, un 40,7% más que los US$1.080 millones que captó Brasil en el mismo periodo, según datos de Crunchbase. Es la tercera vez en el último año que México supera a Brasil en captación trimestral, de acuerdo con El Español, que cita ese mismo informe. Y, aun así, las conversaciones que definen una ronda grande o la entrada de un socio estratégico siguen ocurriendo, en buena medida, en San Francisco o Nueva York.
Para un founder con producto, clientes y métricas que funcionan, esa distancia no es un detalle logístico: es la diferencia entre competir por capital con el resto del mundo o hacerlo solo con los fondos que ya tienen oficina en Ciudad de México.
El artículo de opinión publicado por Emprendedor —escrito por alguien que cofundó Linio en 2012 y que empezó a invertir en fintech en 2016— plantea la pregunta sin rodeos: después de todo lo que avanzó el sector tecnológico mexicano, ¿por qué esas oportunidades todavía parecen estar tan lejos?
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👥 Quiero el Kit →México ya no es el mismo ecosistema de 2012
Hace una década la duda era si el comercio electrónico despegaría. Después, si los mexicanos confiarían en un banco que vive en un celular. Hoy esas discusiones quedaron atrás: el ecommerce es parte de la vida cotidiana, las fintech compiten de igual a igual con los bancos y hay empresas tecnológicas que atraen inversión, operan en varios países y transforman industrias enteras.
Hay un activo nuevo que antes era escaso: founders y equipos que ya construyeron, operaron y escalaron una startup. Ese reciclaje de experiencia es lo que separa a un ecosistema que produce casos aislados de uno que produce compañías de forma sistemática.
El reto cambió de lugar. Ya no es demostrar que la tecnología funciona en México; es lograr que más empresas se consoliden, encuentren modelos de negocio sostenibles y crezcan más allá de su primer mercado.
Los números: más capital, pero concentrado en pocos ganadores
Los datos de 2026 muestran un mercado que se recupera y, al mismo tiempo, se estrecha. En el segundo trimestre de 2026, las startups mexicanas captaron US$944 millones, un 131% más que en el mismo periodo del año anterior, frente a los US$350 millones de Brasil, según El Español citando Crunchbase. Tres de las cinco rondas de nueve cifras registradas en toda América Latina ese trimestre fueron de empresas con sede en Ciudad de México.
El detalle importa: el fintech concentra el 61% del capital regional con apenas el 29% de las rondas. En junio, Clip cerró una ronda de US$500 millones con una valoración superior a US$2.500 millones; en abril, Plata captó US$405 millones en una Serie C liderada por Bicycle Capital; Klar cerró una Serie C de US$190 millones en junio de 2025 y Kavak levantó US$300 millones en febrero, siempre según el recuento de El Español. En septiembre, Kapital sumó US$125 millones en una ronda de deuda y equity a una valoración de US$1.600 millones, liderada por Tru Arrow Partners, de acuerdo con Crunchbase.
La lectura para un founder es incómoda pero útil. Como resume Igor Piquet, vicepresidente y head de América Latina de Endeavor Catalyst, en declaraciones a Crunchbase News: los inversores se están concentrando en unos pocos ganadores mexicanos, mientras Brasil conserva la amplitud del mercado. Traducido: si tu startup no está en el puñado de compañías que ya demostraron escala, el acceso al capital internacional se vuelve mucho más difícil. Y ahí es donde la red —no el pitch— define quién consigue la reunión.
A eso se suma un cambio de criterio que conviene tener presente. Ana Cristina Gadala-Maria, de QED Investors, advirtió a Crunchbase News que los inversores globales invierten cada vez más por temas que por geografías, lo que pone a las startups latinoamericanas a competir de forma directa con compañías de Estados Unidos y de otros mercados.
Levantar capital es apenas una parte del camino
El artículo original lo dice desde los dos lados de la mesa, como emprendedor e inversionista: la ronda importa, pero lo que define el futuro de una compañía es lo que pasa después. Desarrollar mejor producto, conseguir clientes, administrar recursos con disciplina y tomar decisiones que sostengan el crecimiento son procesos que toman años y varias etapas de financiamiento.
Los fondos internacionales fueron clave para el crecimiento de muchas startups mexicanas y lo seguirán siendo. La tesis del artículo no es reemplazarlos, sino sumarles capital local con protagonismo: inversionistas que conocen el mercado y que aportan algo más que dinero —experiencia, contactos y acompañamiento en las decisiones que vienen después de la firma.
Por qué el capital local importa más de lo que parece
Un ejemplo concreto de esa tesis aterrizando en el mercado: Latin Leap anunció su Fund II para startups tecnológicas en etapa temprana de América Latina, con foco en México y Colombia, y con una red de nueve empresarios y altos ejecutivos que participan como socios limitados y ponen su experiencia y contactos a disposición de las compañías del portafolio, según reportó Tecnoempresa.mx. Entre ellos están Ignacio Caride, exdirector general de Walmart de México y Centroamérica, y Manuel Romo, exdirector general de Grupo Financiero Banamex. Su primer portafolio reúne 15 compañías, más del 60% mexicanas o con operaciones en México.
Ese tipo de estructura —capital más red operativa— ataca justo el cuello de botella que describe el artículo: conseguir clientes corporativos, cerrar alianzas y abrir mercados nuevos.
La escasez de fondos locales sigue siendo estructural. Según el informe Trends in Tech 2025 de LAVCA, citado por Recast Capital al anunciar una alianza de tres años con IDB Lab, Brasil y México atrajeron más del 70% del capital de riesgo de la región, mientras Centroamérica, el Caribe, Bolivia, Paraguay, Perú y Uruguay se quedaron con menos del 5%. Los fondos con base local están mejor posicionados para acompañar a los founders de esos mercados, pero siguen siendo pocos.
El networking no se improvisa: la lección del Hot Sale
El artículo es explícito en algo que muchos founders subestiman: las relaciones también construyen empresas, y para que existan hacen falta espacios donde founders e inversionistas se conozcan. El autor cuenta que ha visto, sobre todo en eventos en Estados Unidos, cómo una conversación informal se convierte en una inversión o en una alianza de negocio.
México ya tiene un antecedente de lo que pasa cuando el sector se organiza. Cuando distintas empresas de ecommerce empezaron a colaborar para resolver problemas comunes, surgieron la Asociación Mexicana de Venta Online (AMVO) y el Hot Sale, en 2014, que impulsaron el crecimiento de todo el sector. Competían por clientes, pero entendieron que había retos que se resolvían mejor juntos.
Hoy existen asociaciones de fintech, de comercio electrónico, de capital emprendedor, comunidades de founders y aceleradoras, cada una en su vertical. Lo que el autor identifica como faltante es un espacio que las junte en un mismo lugar, y eso es lo que dice estar construyendo.
¿Qué significa esto para tu startup?
1. Diseña tu ronda como un proceso de relaciones, no como una transacción. Si el capital se concentra en pocos ganadores, la reunión con el fondo se gana antes del pitch. Identifica tres personas del ecosistema que ya hayan operado el problema que resuelves —un exdirector de operaciones, un fundador con un exit, un inversionista ángel de tu vertical— y construye la relación seis meses antes de necesitar el cheque. En mercados concentrados, la referencia interna vale más que el correo en frío.
2. Mapea el capital local antes de volar. Haz una lista de los fondos y family offices de tu país que invierten en tu etapa y vertical, y revisa si ofrecen algo además del dinero: acceso a corporativos, consejo, red comercial. Un fondo con un socio que fue CEO de una empresa como la que quieres tener de cliente puede valer más que un cheque más grande de un fondo que solo aporta capital.
3. Prepara el después de la ronda antes de cerrarla. Define qué necesitas exactamente de cada inversionista —tres introducciones a clientes enterprise, un CFO fraccional, un consejo con experiencia en expansión internacional— y pídelo de forma explícita. El artículo lo plantea como la clave: la diferencia está en lo que sucede después de conocerse.
4. Si vas a San Francisco, ve con agenda de aprendizaje, no solo de fundraising. El propio autor recomienda seguir yendo: ver qué se está construyendo, aprender y vivirlo. Agendar cinco conversaciones con operadores y no solo con fondos de capital de riesgo cambia el retorno del viaje.
San Francisco sigue valiendo el viaje
Nada de esto significa dejar de mirar hacia afuera. San Francisco sigue marcando el paso y sigue siendo un lugar al que hay que ir. Lo que cambia es la jerarquía: la meta no es mudar la empresa, sino construir un ecosistema local fuerte —con capital, socios y clientes— y tener la capacidad de ir a ver qué pasa allá y traerlo de vuelta.
Los datos acompañan esa lectura. Endeavor Catalyst cerró su quinto fondo con US$320 millones y América Latina representa cerca del 40% de su portafolio, tanto en número de operaciones como en dólares, según Crunchbase News. Su managing partner, Allen Taylor, lo resume con una frase que vale como advertencia y como oportunidad: los inversores estadounidenses redescubren América Latina cada cinco o seis años, y está convencido de que se acerca otro de esos momentos.
Conclusión
México dejó de ser un mercado donde había que demostrar que la tecnología funcionaba. Hoy es el país que más capital de riesgo capta de América Latina, con un ecosistema que ya produjo una generación de fundadores con experiencia real. Pero el capital se concentra, las rondas grandes se deciden en conversaciones que ocurren lejos y el acompañamiento post-inversión sigue siendo el diferenciador que casi nadie ofrece.
La conclusión práctica para un founder es doble: construye tu red local con la misma disciplina con la que construyes tu producto, y no confundas la ronda con el objetivo. Volar a San Francisco seguirá valiendo la pena, pero no debería ser obligatorio para encontrar oportunidades que también se pueden crear en casa.
Fuentes
- Emprendedor — ¿Por qué las startups mexicanas todavía van a San Francisco para encontrar oportunidades? (fuente original)
- Crunchbase News — LatAm Startup Funding Jumps 26% In Q3 As VCs Begin Rediscovering The Region
- El Español — México asienta su liderazgo inversor en capital riesgo en Latinoamérica
- Tecnoempresa.mx — Latin Leap prepara otro fondo: nueve empresarios y una IA para elegir startups
- Yahoo Finance / PRNewswire — Recast Capital and IDB Lab Partner to Bring Accelerate Program to Latin America
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