El modelo que convierte una necesidad social en un contrato plurianual
SDW For All nació como un proyecto escolar cuando Anna Luísa Beserra tenía 15 años en el nordeste de Brasil. Una década después, la empresa opera en 16 estados brasileños con presencia internacional y, según datos de la propia compañía, reporta una reducción del 92% en enfermedades de transmisión hídrica entre las poblaciones atendidas. La presentación de su propuesta ocurrió la semana pasada en el Startup Summit 2026 de Florianópolis, ante inversionistas y corporativos que buscan nuevos mercados. La historia interesa a cualquier founder hispanohablante porque resuelve una pregunta tan comercial como social: ¿quién paga por llevar agua segura a familias que muchas veces no pueden costearla?
La respuesta está en separar al cliente del beneficiario. SDW vende contratos de tres a cuatro años a empresas que financian programas de impacto y busca ampliar su participación en proyectos gubernamentales. Sus programas empresariales rondan los R$ 150.000 (alrededor de US$ 29.000) y los proyectos de mayor escala pueden llegar a R$ 2 millones (cerca de US$ 385.000). Son cifras que ponen al modelo al alcance de compras corporativas medianas, no solo de grandes fundaciones.
Por qué un founder debe mirar este caso
La primera razón es el producto mínimo viable. Aqualuz, la tecnología de SDW, desinfecta con radiación solar directa, sin electricidad ni químicos. Esa simplicidad no es un detalle técnico: es la palanca que permite escalar sin depender de cadenas de suministro complejas. Para un founder en LATAM, eso significa que una innovación de bajo costo unitario puede sostener contratos plurianual si el modelo de servicio se vende bien.
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👥 Unirme a la comunidadLa segunda razón es la metodología. SDW no vende una caja; ofrece diagnóstico del territorio, instalación, capacitación, seguimiento y medición de impacto. Según la fundadora, el mayor reto no es la tecnología sino conseguir que la solución siga funcionando después de instalada. Esa es la pieza que diferencia a un proveedor de tecnología de un operador de impacto, y la que justifica un contrato de tres o cuatro años en lugar de una venta puntual.
El espejo paraguayo: una oportunidad concreta
El caso brasileño llega a Paraguay en un momento donde la estructura del mercado ya muestra la demanda. El Ente Regulador de Servicios Sanitarios (ERSSAN) registró en 2025 alrededor de 6.300 prestadores que abastecían a unos 5,52 millones de personas. Dentro de ese universo, el 71,3% recibía agua con desinfección, mientras el 28,7% dependía de prestadores que no aplicaban ese proceso, una brecha que interpela directamente a la salud pública.
Paraguay además ya convive con más de 2.500 Juntas de Saneamiento y comisiones vecinales que administran sistemas locales, según recoge el reporte de Ecoticias. Es decir: la descentralización ya existe. Lo que falta, plantea la cobertura original, no es multiplicar prestadores sino sumarles capacidad operativa, tecnología y capital para sostenerlos en el tiempo.
En el Chaco, el Servicio Nacional de Saneamiento Ambiental (SENASA) desarrolla sistemas de macrocaptación de agua de lluvia para 50 comunidades y sostiene redes que combinan bombeo solar y cisternas. Es exactamente el tipo de territorio disperso donde SDW ajustó su propuesta. La oportunidad para Paraguay, según la nota original, no es importar un equipo brasileño, sino preguntarse cuánto espacio existe para que una empresa local, extranjera o mixta adapte este tipo de soluciones con financiamiento público, cooperación internacional o inversión privada. El país ya tiene antecedentes con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), cooperación española y alianzas entre empresas y fundaciones. SDW añade la pieza que faltaba: contratos de impacto que incluyen instalación, operación y medición de resultados, y que convierten una necesidad social en un proyecto financiable.
Qué significa esto para tu startup
Para founders en LATAM, el caso SDW For All entrega tres lecciones concretas y replicables en sectores donde el mercado falla por motivos similares.
- Separa al cliente del beneficiario. Si tu usuario objetivo no puede pagar, busca quién sí paga por el impacto. En SDW el cliente son corporaciones con programas de impacto; el beneficiario es la comunidad. Ese cambio de destinatario multiplicó los tickets: de ventas puntuales a contratos plurianuales de hasta US$ 385.000.
- Construye un servicio, no solo un producto. La tecnología solar sin químicos es simple, pero lo que justifica el contrato es la metodología de diagnóstico, instalación, seguimiento y medición. Si solo vendes el dispositivo, compites por precio; si vendes el resultado, compites por confianza.
- Diseña para el territorio, no para la ciudad. En SDW el modelo nació en comunidades del nordeste brasileño sin red eléctrica. Una solución adaptada a la infraestructura existente del usuario final se vuelve más barata de operar y más difícil de sustituir por un competidor urbano.
Acciones concretas que puedes tomar esta semana:
- Audita quién paga hoy por el problema que resuelves. Si el beneficiario no puede costear tu solución, mapea empresas con programas de ESG, fundaciones familiares y organismos multilaterales que ya financian ese tipo de impacto en tu país. Tres correos a tres áreas de sustentabilidad pueden abrir una conversación que un consumidor final jamás iniciaría.
- Construye una métrica de impacto verificable. SDW reporta una reducción del 92% en enfermedades hídricas, y esa cifra es su credencial en cada pitch. Sin una métrica de impacto auditable, no hay contrato de impacto. Define una y empieza a medirla desde tu primer cliente.
Conclusión
El recorrido de SDW For All muestra que una startup de impacto no compite en el mercado de consumidores sino en el de presupuestos corporativos y multilaterales. Esa es la diferencia entre una ONG y una empresa financiable. Y la oportunidad en Paraguay y en buena parte de LATAM es que las condiciones del lado de la demanda ya existen: infraestructura comunitaria dispersa, financiamiento multilateral disponible y una brecha de cobertura que el Estado no cierra solo. Para founders hispanohablantes, el mensaje es directo: si resuelves un problema donde el cliente paga y el beneficiario recibe, tienes un negocio; si solo resuelves un problema donde el beneficiario debería pagar, tienes una donación esperando.
Fuentes
- El modelo de negocio que lleva agua potable donde la red no llega – ABC Color
- Paraguay: líder mundial en acceso al agua potable en zonas rurales – Ecoticias
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