¿Cómo pasó Street Wrap de un local en Concón a 17 sucursales en cinco años?
En marzo de 2021, en plena pandemia y con un modelo pensado casi exclusivamente para delivery, Federico Merino y Estefani Ramírez abrieron el primer local de Street Wrap en Concón, Región de Valparaíso. Cinco años después, la cadena de comida fast casual suma 17 sucursales operadas directamente: 14 en Santiago, 2 en la Región de Valparaíso y 1 en Biobío.
El concepto de origen fue llenar un hueco que los fundadores identificaron en el mercado: comida rápida que no renunciara a ingredientes frescos. El formato es personalizable: el cliente arma su propio wrap o bowl eligiendo los ingredientes. Esa fórmula les permitió ganar tracción incluso en un contexto de restricciones sanitarias, cuando el delivery era prácticamente el único canal disponible.
¿Por qué dar el salto al modelo de franquicias ahora?
Tras cinco años operando locales propios, la compañía considera que ya tiene la estructura suficiente para escalar. «Creemos que hoy contamos con la experiencia, los procesos y estructura necesarios para acelerar nuestra expansión regional», explica Merino en conversación con Diario Financiero. «Vemos un potencial especialmente alto en ciudades donde todavía existe espacio para ampliar la oferta de este tipo de propuestas», añade.
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👥 Probar 7 díasLa decisión tiene una lógica clara: operar directamente todas las nuevas ubicaciones en regiones distantes elevaría la complejidad operativa y el capital de trabajo requerido. Al abrirse a terceros, la cadena externaliza parte de la inversión y, al mismo tiempo, suma socios locales que conocen el mercado de cada ciudad. Es el mismo movimiento que han hecho otras cadenas chilenas de food service cuando pasan de «marca regional» a «cadena nacional»: dejar de operar cada local propio para apalancar capital de terceros en plazas donde la casa central no llega con la misma eficiencia.
¿Qué exige Street Wrap a sus franquiciados en Chile?
El ticket de entrada ronda los $60 millones de pesos chilenos, según detallaron desde la empresa. A cambio, el franquiciado recibe acompañamiento durante toda la implementación, acceso al know-how del negocio, al sistema de operaciones desarrollado por la marca y apoyo directo en la puesta en marcha para mantener los estándares de producto y servicio.
El monto no es solo dinero: según lo descrito por la propia compañía, contempla un paquete completo de transferencia operativa. Es decir, detrás del ticket hay un sistema de operaciones que la marca construyó durante cinco años y que ahora transfiere a sus socios. Esa diferencia entre «pagar por usar un nombre» y «pagar por entrar a un sistema» suele ser lo que separa una red de franquicias que crece con calidad de una que se desordena al tercer local.
¿A qué ciudades apunta la expansión regional?
La hoja de ruta de corto plazo incluye nueve ciudades fuera de Santiago: Arica, Iquique, Antofagasta, La Serena, Rancagua, Talca, Temuco, Concepción y Puerto Montt. La lista refleja un patrón conocido: cubrir las principales capitales regionales del centro-norte y sur del país antes de pensar en la siguiente capa de ciudades.
La estrategia, además, contempla sumar nuevas ubicaciones en la Región Metropolitana, donde la cadena tiene hoy su base. El foco declarado es «captar a emprendedores e inversionistas locales para consolidar una red sólida a lo largo del país, respondiendo a un consumidor que exige conveniencia sin transar la calidad».
¿Qué planes tiene Street Wrap más allá de Chile?
El siguiente paso, una vez consolidada la presencia nacional, es la internacionalización. «Queremos tener una presencia sólida en todo Chile y posteriormente abrirnos a nuevos mercados dentro de Latinoamérica. El objetivo es llegar cada vez a más personas, manteniendo una propuesta conveniente y accesible», señala Merino.
No hay, por ahora, fechas ni mercados confirmados. La propia compañía lo plantea como una fase posterior a la consolidación chilena. Para un founder mirando este caso, es relevante notar que la secuencia propuesta es primero región, luego país, después afuera: el orden importa tanto como el capital disponible.
¿Qué significa esto para tu startup?
El recorrido de Street Wrap ilustra dos movimientos que cualquier founder debería mirar con lupa antes de escalar un negocio físico, sobre todo si tu mercado objetivo está fragmentado geográficamente como el chileno o el latinoamericano en general.
- Opera directo al menos durante un ciclo económico completo antes de franquiciar. Cinco años operando locales propios, con 17 unidades en tres regiones, le dieron a la marca el sistema de operaciones, el know-how y la data de consumidor necesarias para fijar estándares replicables. Saltar a franquicia demasiado pronto suele terminar en problemas de consistencia de marca y disputas con franquiciados que reciben un sistema poco probado.
- Estructura el ticket de entrada como paquete, no como cifra suelta. Los $60M que pide Street Wrap no son solo dinero: incluyen acompañamiento, sistema y apoyo de puesta en marcha. Si vas a franquiciar, define con claridad qué entrega la casa central por ese monto, porque ahí se juega la calidad de toda la red.
Una lectura sectorial adicional: la decisión de expandirse vía franquiciados en vez de levantar capital para abrir locales propios habla de cómo se está moviendo el food service en Chile. Para una marca de este tamaño, suele ser más eficiente apalancarse en el capital de emprendedores locales que conocen su plaza que abrir cada local con recursos propios. Si estás evaluando un modelo similar, vale la pena comparar el costo de oportunidad: ¿cuánto te costaría abrir nueve locales propios en regiones versus cuánto levantas y operas con nueve franquiciados que ponen la inversión y el conocimiento local?
Fuentes
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