Por qué Trump sopesa ahora un veto al diésel de EEUU
El presidente Donald Trump volvió a poner sobre la mesa la prohibición de exportar diésel estadounidense —esta vez «muy seriamente», según declaró el domingo a un periodista de Fox News durante la final de la Presidents Cup en las afueras de Chicago. La medida, que según Politico se prepara como un veto de 90 días, pone a Brasil, Chile, México y Perú en la primera línea de fuego, en pleno pico de la cosecha, y amenaza con mover los costos logísticos de cualquier startup cuya cadena dependa del combustible importado.
«Esto puede provocar, en muchas ocasiones, un ligero aumento del precio de la gasolina para los coches, por lo que lo estamos analizando con mucha seriedad; es posible que lo hagamos», dijo Trump en declaraciones recogidas por Bloomberg Línea. El propio presidente reconoce el trade-off: a corto plazo el diésel interno bajaría, pero la gasolina —y con ella buena parte del costo de transporte— podría terminar subiendo.
Cómo se reparte el diésel estadounidense (y por qué LATAM paga primero)
El detonante no es político, es aritmético. Tres choques de oferta se montaron uno encima del otro entre febrero y julio de 2026:
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👥 Unirme a la comunidad- La guerra entre EEUU e Irán, desatada en febrero, interrumpió el tráfico de tanqueros por el estrecho de Ormuz y el mar Rojo, según el análisis publicado por El País.
- Rusia, el segundo mayor exportador mundial de diésel, prohibió sus exportaciones en julio tras los ataques con drones ucranianos contra sus refinerías, reportó Reuters.
- La capacidad global de refino cayó cerca de 5 millones de barriles diarios entre ambos conflictos, apuntó El País citando a Kerstin Hottner, jefa de commodities de Vontobel.
Resultado: las exportaciones de diésel estadounidense treparon a un récord de 1,6 millones de barriles diarios en agosto, frente a unos 1 millón antes de la guerra, según datos de Kpler y Vortexa citados por Reuters. La semana pasada, Bloomberg Línea reportó un pico semanal cercano a los 2 millones de barriles al día. En surtidor, el precio minorista tocó un máximo histórico de US$6,50 por galón en EEUU.
Según Kpler, seis de los siete mayores compradores de diésel refinado en EEUU son países de Europa o América Latina: Brasil, Chile, México, Perú, Francia y Reino Unido. El séptimo es Marruecos. El País cuantifica la exposición regional: casi un tercio de las exportaciones de diésel estadounidense van a Sudamérica y Centroamérica, que juntas representan cerca de la mitad del total. Europa recibe alrededor de un tercio de sus importaciones desde EEUU —fue la mitad solo en agosto— y el combustible todavía representa casi dos tercios de la energía usada en transporte de carga por carretera, según el mismo medio.
Brasil es el comprador número uno de diésel estadounidense en lo que va de septiembre, coincidieron Kpler y Vortexa, en línea con el arranque de la temporada de siembra. Chile —donde el diésel mueve buena parte de la minería—, México, Reino Unido y Países Bajos completan el top cinco, reportó Reuters.
Tras las declaraciones de Trump, los futuros de diésel bajo en azufre en Londres —referencia europea— subieron 7% en una semana, mientras el crudo se mantenía relativamente estable, reportó El País.
Por qué un veto puede terminar subiendo los precios
La idea suena lógica —más diésel dentro, precio interno baja—, pero los analistas de Goldman Sachs, citados por El País, recuerdan una restricción básica: del mismo barril de crudo salen gasolina y diésel. Si las refinerías pierden margen en el segundo, bajan su procesamiento total, y la gasolina termina subiendo.
La consultora Capital Economics fue más lejos en una nota: «Un superávit de diésel en EEUU podría forzar a las refinerías a recortar el procesamiento de productos petrolíferos —potencialmente en pocas semanas—, por lo que una prohibición terminaría siendo contraproducente».
El economista energético Philip Verleger advirtió que la prohibición podría disparar los precios mundiales hasta un 100%, dada la baja elasticidad de demanda del diésel, y que tendría «el mismo efecto a largo plazo que el embargo de soja de Nixon»: los compradores redirigirían sus pedidos de forma permanente hacia otros proveedores.
En el terreno legal, la Ley Internacional de Poderes Económicos de Emergencia (IEEPA) permite al presidente restringir exportaciones ante una amenaza «inusual y extraordinaria», aunque cualquier restricción puede terminar en los tribunales, reportó Reuters. Para la consultora Rapidan Energy, la autoridad presidencial para vetar exportaciones «no se cuestiona».
Las refinerías, el Congreso y la grieta dentro de la Casa Blanca
El anuncio hundió a las grandes refinerías de la Costa del Golfo. Entre el 22 y el 24 de septiembre, Valero Energy cayó 6,8% en la semana, Marathon Petroleum 6,17% y Phillips 66 3,08%, reportó 247 Wall St. En lo que va de 2026, las tres acumulan subidas de 134%, 142% y 103% respectivamente —ganancias que quedarían en el aire si el veto se concreta.
Valero es la más expuesta a exportaciones: su segmento de refino generó US$4.500 millones de ingreso operativo en el segundo trimestre de 2026, con márgenes de diésel ULS en la Costa del Golfo de US$43,52 por barril frente a US$14,79 un año antes.
No hay consenso ni dentro del propio Gobierno. El director del Consejo Económico Nacional, Kevin Hassett; el secretario del Tesoro, Scott Bessent; y el representante comercial Jamieson Greer han analizado durante la última semana las repercusiones de un veto a corto plazo, según Bloomberg Línea. El secretario de Energía, Chris Wright, prefiere restricciones voluntarias con las refinerías antes que una prohibición impuesta por el Gobierno.
En el Senado, los republicanos de estados agrícolas (Iowa, Nebraska, Michigan, Kansas, Texas) presionan a favor del veto, reportó El País. El senador Dan Sullivan (Alaska) lo resumió así: «El costo del diésel es simplemente demasiado alto». En contra, la senadora Lisa Murkowski y el senador John Cornyn, que calificó la idea de «truco electoral».
La American Petroleum Institute, el principal lobby petrolero, sostiene que un veto «perjudicaría la producción de combustible, reduciría el suministro, debilitaría la seguridad energética y subiría los precios para los estadounidenses», según declaró Geoff Moody, vicepresidente senior de la asociación, a Reuters.
Alternativa sobre la mesa: suspender el impuesto federal especial al diésel durante la cosecha. La medida cuenta con apoyo de refinerías y asociaciones del sector, pero choca con un debate interno sobre cómo implementarla, en plena pausa preelectoral de la Cámara de Representantes, reportó Bloomberg Línea.
¿Qué significa esto para tu startup?
No es una noticia energética: es una noticia de costos logísticos. Si tu cadena de suministro pasa por camión, por marítimo con última milla terrestre, por maquinaria agrícola o simplemente depende de insumos que vienen de LATAM, conviene prepararse antes de que el mercado se adelante.
Acciones concretas que puedes tomar esta semana:
- Mapea tu exposición a diésel importado en la cadena de suministro. Si tu modelo depende de flotas de reparto, maquinaria agrícola o proveedores en Brasil, Chile, México o Perú, identifica qué porcentaje de tus costos operativos está atado al precio internacional del diésel.
- Construye un escenario con tres variantes de precio de flete. Las estimaciones más conservadoras de bancos como Capital Economics y Citi apuntan a subidas fuertes en el corto plazo si el veto se confirma. Modela tres casos: veto total, veto parcial de 90 días y solo restricciones voluntarias, y decide en cuál dejas de ser rentable.
- Cierra contratos de flete y evalúa stock de seguridad antes que tu competencia. Una prohibición dispararía el costo de cambiar de proveedor en plena cosecha. Asegurar capacidad logística con contratos a corto plazo puede salir más barato que pagar sobreprecios después.
Conclusión
La decisión sigue en el aire: ni se firmó ni tiene fecha. Pero la sola posibilidad ya movió el precio del diésel en Londres 7% en una semana y borró miles de millones en valor de las refinerías de la Costa del Golfo. Para los founders de LATAM —especialmente los que mueven carga en Brasil, Chile o México—, este es el momento de mapear exposición y firmar contratos de flete antes de que el resto del mercado corra a hacerlo.
Fuentes
- Trump afirma que está considerando «muy seriamente» la prohibición de exportar diésel — Bloomberg Línea
- Trump’s plan to ban diesel exports aggravates Europe and Latin America’s energy crisis — El País
- Trump Wants to Ban Diesel Exports. Refiners Are Selling Off. — 247 Wall St
- Donald Trump’s push for a diesel export ban threatens to squeeze key US allies — Reuters vía CNBC TV18
- US diesel exports ban would hurt global fuel markets, analysts say — Reuters vía BOE Report
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