Francia aprueba tasa de 0,055 € por GB a plataformas

Qué aprobó la Asamblea Nacional de Francia

La Asamblea Nacional de Francia aprobó una enmienda a los presupuestos de 2027 que crea una tasa de 0,055 euros por cada gigabyte que las grandes plataformas envían a los usuarios de internet del país. El voto salió 11 a 10, con 14 abstenciones, y tanto el Gobierno como la comisión de Finanzas se opusieron.

Para un founder que vende software o contenido digital en Europa, la señal importa más que el texto: es la primera vez que un parlamento europeo intenta cobrar por el volumen de datos y no por los ingresos. Si el modelo avanza, otros países pueden copiarlo.

La enmienda la firmó el diputado socialista Laurent Lhardit con decenas de cofirmantes. Según Techaeris, ya había sido rechazada por la comisión de Finanzas el 9 de octubre antes de volver al hemiciclo durante el debate público.

¿Y esto cómo se aplica en tu negocio?

Dueños de negocio de Latinoamérica y España usan un agente de IA para ganar más y recuperar su tiempo. El Kit «tu mano derecha con IA» te muestra cómo en un video de 11 minutos, con una ficha para armar el tuyo. CAR está cerrada por ahora; al anotarte, te avisamos cuando abra.

👥 Quiero el Kit →

Cómo funcionaría la tasa al gigabyte

El mecanismo es lo más llamativo del texto. Los proveedores de internet —Orange, SFR, Bouygues Telecom y Free, según Techaeris— contarían el volumen de datos entregado a sus abonados e identificarían qué empresa los envió. Hacienda cobraría después 0,055 euros por gigabyte a cada emisor.

Los operadores reportarían los totales a las autoridades fiscales cada trimestre, bajo supervisión del regulador Arcep. El texto prohíbe guardar registros de qué contienen esos datos o adónde van: se mide la cantidad, no el contenido.

La escala es el punto. Según los cálculos que recoge Techaeris a partir de Numerama, una descarga de 200 GB genera 11 euros de tasa; un juego de 210 GB costaría a su distribuidor unos 11,55 euros por cada descarga francesa; una hora de Netflix en 4K consume hasta 7 GB, unos 40 céntimos; y una hora de música en alta calidad ronda los 150 MB, menos de un céntimo. Por eso el vídeo carga con casi toda la factura.

Arcep estima que cada año llegan 200.000 millones de gigabytes a los abonados franceses, y que Google, Meta, Amazon, Netflix y Akamai suman cerca de la mitad de ese tráfico, según la nota explicativa de la enmienda.

La tasa tiene topes: no podría superar el 15% de los ingresos de la empresa en Francia ni el 2% de sus ingresos globales. Ese límite protege a los gigantes y hace mucho menos por el resto.

Quién paga realmente: los agujeros del reparto

La idea es que paguen los gigantes, pero el reparto real es más turbio. David Amiel, ministro de Cuentas Públicas, sostuvo ante los diputados que el sistema necesitaría sensores en la red o medición en los dispositivos de los usuarios, y que la mitad de la tasa recaería en proveedores más pequeños, muchos franceses. Los autores cifran esa mitad en unos 5.000 millones de euros.

Lhardit defiende lo contrario: «No veo cómo un impuesto puede trasladarse a los usuarios de Facebook, Instagram o TikTok, ya que estos servicios son gratuitos», dijo en la Asamblea, según la traducción de The Next Web.

Philippe Juvin, rapporteur general de la comisión de Finanzas, advirtió de que las grandes plataformas podrían repercutir el coste en los anunciantes.

Y hay un dato que desarma el argumento de fondo: según Techaeris, el tránsito mayorista de internet cuesta una fracción de céntimo por gigabyte. A 5,5 céntimos, la tasa cuesta varias veces más que mover el dato, lo que hace difícil presentarla como un cobro por uso de infraestructura. Funciona como un gravamen sobre volumen, sin más.

El caso VLC: cuando la tasa golpea a quien no debería

VideoLAN, la organización sin ánimo de lucro francesa detrás del reproductor VLC, calculó que la tasa le costaría más de un millón de euros al año. Lo publicó en X: «Los socialistas franceses y los miembros del Parlamento acaban de votar un impuesto que no entienden, que le costaría a VideoLAN más de 1 millón de euros por año». Lhardit les respondió acusándolos de decir «tonterías» y les pidió leer el texto de la enmienda, según recoge bandaancha.eu.

Es el síntoma de una tasa mal calibrada: un proyecto sin fines de lucro que distribuye un reproductor gratuito paga como si fuera una plataforma de streaming.

¿Qué pasó con la tasa digital de 2019? El antecedente

Francia ya intentó gravar a las tecnológicas. En 2019 introdujo un impuesto a los servicios digitales del 3%. Según Techaeris, la reacción fue un traslado de costes: Amazon subió las comisiones a los vendedores de su marketplace, Google elevó las tarifas publicitarias en Francia, Apple lo pasó a los desarrolladores de la App Store y Meta hizo lo propio con los presupuestos publicitarios.

Ese es el precedente que debería leer cualquier founder que dependa de una plataforma para vender: cuando sube un impuesto, la plataforma rara vez absorbe el margen. Netflix, que ingresa sobre todo por suscripciones directas, tendría una decisión más simple entre margen francés y precios franceses.

¿Tiene recorrido o se quedará en un gesto?

Poco recorrido, por ahora. El voto es apenas un primer trámite: la tasa tiene que sobrevivir al resto del proceso presupuestario para convertirse en ley. Según The Next Web, el Senado, donde Los Republicanos tienen mayoría, difícilmente la apoyará, y el Gobierno podría sacar adelante los presupuestos sin una votación final, dejando fuera la enmienda.

Hay además un factor geopolítico. En junio, Donald Trump amenazó con aranceles del 100% por los impuestos a los servicios digitales, y Amiel recordó que Francia ya tiene herramientas para gravar a las grandes tecnológicas, como su tasa digital.

¿Qué significa esto para tu startup?

Tres lecturas concretas para founders:

  • Si vendes contenido pesado en Europa, modela el escenario. Una tasa por gigabyte castiga el vídeo, los juegos y las actualizaciones, no el SaaS ligero. Si tu producto mueve gigabytes, calcula hoy cuánto pesaría un cargo de 0,055 € por GB sobre tu tráfico francés y revisa si el tope del 15% de tus ingresos locales te protege o no.
  • Trata la compresión como línea de coste, no como detalle técnico. El texto busca empujar a las plataformas hacia mejor compresión y streams más ligeros. Si la lógica se extiende a otros mercados, invertir en reducir el peso de tus entregas deja de ser una optimización de performance y pasa a ser una decisión financiera.
  • No asumas que la plataforma absorbe el impuesto. El antecedente de 2019 muestra que Amazon, Google, Apple y Meta trasladaron el coste a vendedores, anunciantes y desarrolladores. Si construyes sobre una plataforma, tu margen es el primero que se ajusta.

Y una advertencia de método: la enmienda aún no es ley. Ninguna plataforma ha confirmado cambios de precio y ningún suscriptor debería recalcular su factura todavía. La señal política es real; el costo, por ahora, es aritmética.

Fuentes

¿Y esto cómo se aplica en tu negocio?

Dueños de negocio de Latinoamérica y España usan un agente de IA para ganar más y recuperar su tiempo. El Kit «tu mano derecha con IA» te muestra cómo en un video de 11 minutos, con una ficha para armar el tuyo. CAR está cerrada por ahora; al anotarte, te avisamos cuando abra.

👥 Quiero el Kit →

Daily Shot: Tu ventaja táctica

Lo que pasó en las últimas 24 horas, resumido para que tú no tengas que filtrarlo.

Suscríbete para recibir cada mañana la curaduría definitiva del ecosistema startup e inversionista. Sin ruido ni rodeos, solo la información estratégica que necesitas para avanzar:

  • Venture Capital & Inversiones: Rondas, fondos y movimientos de capital.
  • IA & Tecnología: Tendencias, Web3 y herramientas de automatización.
  • Modelos de Negocio: Actualidad en SaaS, Fintech y Cripto.
  • Propósito: Erradicar el estancamiento informativo dándote claridad desde tu primer café.

📡 El Daily Shot Startupero

Noticias del ecosistema startup en 2 minutos. Gratis, todos los días.

Share to...