BIS alerta por la deuda de la IA: US$222.000M en bonos

El BIS pone cifra al endeudamiento que financia la IA

El gasto de capital de los cinco mayores hiperescaladores de Estados Unidos superará los US$800.000 millones a fines de 2026, un monto equivalente a cerca del 2,5% del PIB de ese país. Esa cifra, incluida en un informe del Banco de Pagos Internacionales (BIS) publicado en octubre de 2026, es el punto de partida de una advertencia que debería interesar a cualquier founder que dependa de cómputo, nube o financiamiento: la infraestructura de IA se paga cada vez más con deuda, y esa deuda empieza a moverse en los mismos mercados donde se fijan las tasas que usan todos los demás.

El BIS —también conocido como Banco de Basilea— analizó tres tipos de actores: los hiperescaladores estadounidenses, los neoclouds (proveedores de nube especializados en IA) y los laboratorios que desarrollan los modelos. Su conclusión: los efectos de contagio hacia otros mercados de deuda fueron limitados hasta ahora, pero una emisión sostenida al ritmo actual podría generar impactos mayores y más persistentes.

¿Cuánta deuda genera la expansión de la IA?

La emisión bruta de bonos de los cinco mayores hiperescaladores estadounidenses alcanzó los US$222.000 millones hasta septiembre de 2026. La mayor parte se colocó a largo plazo y representó más del 10% de las emisiones de deuda del Tesoro estadounidense de largo plazo durante ese año.

Leíste lo que hace la IA. ¿Y en tu negocio?

Un agente de IA puede quedarse con parte de tu día: ordenar lo pendiente y pedirte el OK antes de actuar. El Kit «tu mano derecha con IA» trae un video de 11 minutos y una ficha para dejar al tuyo trabajando. CAR está cerrada por ahora; al anotarte, te avisamos cuando abra.

👥 Quiero el Kit →

A ese financiamiento se suma la emisión de bonos y títulos respaldados por activos a través de vehículos fuera de balance: según fuentes de mercado citadas por el BIS, durante 2026 se colocaron entre US$75.000 millones y US$100.000 millones en instrumentos vinculados a esas estructuras.

Los compromisos, además, van bastante más allá de la deuda ya emitida. Moody's Ratings estimó que los compromisos de arrendamiento de centros de datos de los mayores hiperescaladores ascendían a US$1,2 billones a mediados de 2026, y que alrededor de US$820.000 millones correspondían a contratos de arrendamiento que todavía no habían comenzado.

Por qué el riesgo no está donde parece

El mecanismo es más enredado de lo que sugiere la palabra "deuda". Los vehículos de propósito especial pueden ser propietarios de centros de datos y emitir deuda respaldada por esos activos. Los hiperescaladores alquilan capacidad a esos vehículos y, en algunos casos, adquieren participaciones minoritarias o garantizan el valor residual de los activos.

Los proveedores de chips también entran en la estructura: venden hardware, mantienen participaciones en proveedores de infraestructura, se comprometen a comprar capacidad de procesamiento y, en ciertos casos, respaldan obligaciones de arrendamiento. Los bancos, por su parte, prestan para construir los centros de datos y financian a los fondos de crédito privado que compran la deuda de los vehículos.

El resultado es un riesgo de concentración difícil de mapear. Un proveedor de chips podría verse golpeado por las dificultades de un solo cliente a través de varios canales simultáneos: sus ventas de hardware, sus inversiones accionarias, sus compras de capacidad y las garantías que haya otorgado.

El BIS también alertó sobre la opacidad contable. Los arrendamientos que todavía no comenzaron se divulgan, pero no se contabilizan como deuda, mientras que las garantías suelen registrarse por un valor reducido o nulo hasta que los pagos se vuelven probables. Para un inversor —o para un proveedor que factura a estas empresas— eso complica evaluar la exposición real a un mismo grupo.

¿Puede la deuda de la IA presionar las tasas de interés?

Sí, en teoría, y el BIS encontró señales tempranas. Una parte importante de estos instrumentos tiene vencimientos largos y está en manos de instituciones financieras no bancarias que también poseen bonos del Tesoro y deuda corporativa con grado de inversión. Más oferta de bonos largos tiende a elevar la compensación que exigen los inversores por asumir riesgo de duración.

El informe examinó 18 jornadas de 2026 en las que llegaron al mercado noticias relacionadas con el financiamiento de la IA. En esos días, la prima por plazo de los bonos del Tesoro a 10 años subió alrededor de 1,5 puntos básicos, una vez descontados los cambios esperados en las tasas de política monetaria. El aumento se revirtió en dos jornadas de negociación y los diferenciales corporativos con grado de inversión no mostraron cambios significativos. El propio BIS aclaró que esto no constituye evidencia de una relación causal.

La tendencia de fondo, sin embargo, es la que preocupa. En 2026, los bonos de los hiperescaladores con vencimientos de 10 años o más representaron alrededor del 24% de las emisiones corporativas con esos vencimientos y el 13% de la emisión bruta de bonos del Tesoro estadounidense. En 2024, esas proporciones eran de aproximadamente el 3% y el 1,5%, respectivamente. En dos años, el peso relativo se multiplicó por ocho.

El mercado ya está poniendo precio a ese riesgo

Hay evidencia paralela de que los inversores empezaron a distinguir entre la oportunidad tecnológica y el riesgo de crédito. Según un análisis de Forbes con datos de FactSet recogido por DiarioBitcoin, de los US$80.000 millones en bonos para centros de datos emitidos en Estados Unidos durante 2026, unos US$37.000 millones quedaron por debajo del grado de inversión (calificación inferior a BBB). A mediados de octubre de 2026, el rendimiento promedio de los bonos de alto riesgo del sector rondaba el 10%.

En el segmento de los neoclouds la tensión es más visible. La Vanguardia, citando un análisis de The Economist, reportó que el rendimiento de un bono a cinco años de CoreWeave se situaba en el 15%, frente al 10% de julio, y que el total de préstamos vinculados a la IA en lo que iba del año alcanzaba casi US$850.000 millones, unas cuatro veces la cifra de 2023. El mismo análisis menciona que JPMorgan Chase proyecta unos US$5,5 billones en gasto de capital para sostener esta tecnología hasta 2030, con tres cuartas partes financiadas con deuda.

El Fondo Monetario Internacional llegó a una lectura similar desde otro ángulo. En su informe de estabilidad financiera global de octubre de 2026, recogido por Unite.AI, señaló que la participación de los hiperescaladores en la emisión global de bonos con grado de inversión pasó de menos del 1% a alrededor del 10% desde 2024.

Qué significa esto para tu startup

La mayoría de los founders hispanohablantes no emite bonos ni construye centros de datos. Pero casi todos compran cómputo, alquilan nube o venden a alguna empresa de esta cadena. Ahí es donde la advertencia del BIS aterriza en tu operación.

1. Revisa tu concentración de proveedor y blinda precios. Si tu producto depende de un solo proveedor de nube o de capacidad de GPU, el costo de capital de ese proveedor es ahora parte de tu riesgo. Negocia compromisos de precio a plazo, cláusulas de continuidad de servicio y un plan B técnico. La volatilidad en el crédito de un neocloud puede traducirse en cambios de condiciones comerciales antes de que llegue a los titulares.

2. Estrésa tu costo de financiamiento antes de salir a levantarlo. Si estás evaluando venture debt o deuda estructurada, asume que el piso de tasas subió y que los prestamistas mirarán con más lupa la duración de tu runway. Corre tu modelo con un costo de capital dos o tres puntos por encima del que te ofrecieron hace un año y verifica si el plan sigue cerrando. Si no cierra, ese es el hallazgo más valioso del ejercicio.

3. Si vendes a hiperescaladores o neoclouds, diversifica la cartera. El BIS describe exposiciones correlacionadas: cuando varias empresas comparten los mismos proveedores, los mismos vehículos y los mismos compradores de deuda, un tropiezo se propaga por varios canales a la vez. Un cliente que representa más del 30% de tu facturación en este sector dejó de ser una señal de tracción y pasó a ser un riesgo de balance.

Conclusión

El BIS no dice que el auge de la IA vaya a estallar. Dice algo más útil y más incómodo: que una parte creciente de ese auge se financia con instrumentos que no se ven en los balances, que concentran el riesgo en pocas manos y que ya representan una porción relevante de la emisión de deuda larga de Estados Unidos. Para un founder, la lectura práctica no es macroeconómica sino operativa: el capital va a costar más, los proveedores de infraestructura van a ser más frágiles de lo que parecen y la diversificación dejó de ser una buena práctica para convertirse en gestión de riesgo.

Fuentes

Leíste lo que hace la IA. ¿Y en tu negocio?

Un agente de IA puede quedarse con parte de tu día: ordenar lo pendiente y pedirte el OK antes de actuar. El Kit «tu mano derecha con IA» trae un video de 11 minutos y una ficha para dejar al tuyo trabajando. CAR está cerrada por ahora; al anotarte, te avisamos cuando abra.

👥 Quiero el Kit →

Daily Shot: Tu ventaja táctica

Lo que pasó en las últimas 24 horas, resumido para que tú no tengas que filtrarlo.

Suscríbete para recibir cada mañana la curaduría definitiva del ecosistema startup e inversionista. Sin ruido ni rodeos, solo la información estratégica que necesitas para avanzar:

  • Venture Capital & Inversiones: Rondas, fondos y movimientos de capital.
  • IA & Tecnología: Tendencias, Web3 y herramientas de automatización.
  • Modelos de Negocio: Actualidad en SaaS, Fintech y Cripto.
  • Propósito: Erradicar el estancamiento informativo dándote claridad desde tu primer café.

📡 El Daily Shot Startupero

Noticias del ecosistema startup en 2 minutos. Gratis, todos los días.

Share to...