Un fondo que no invierte en startups, sino en otros fondos
Un fondo de fondos no pone dinero en startups: lo pone en otros fondos de venture capital. Esa es la pieza central del proyecto de ley que el Presidente José Antonio Kast firmó junto a los ministros Jorge Quiroz (Hacienda) y Daniel Mas (Economía) el 28 de octubre de 2026, y que entró a la Cámara de Diputados con suma urgencia.
El número que ordena la discusión es simple: en 2025 Chile captó cerca del 6% de la inversión en startups de América Latina, según las cifras que el Gobierno presentó al Congreso. Para dimensionarlo, la inversión de venture capital en la región alcanzó unos US$4.600 millones en 2024 repartidos en 751 operaciones, un 10% más que el año anterior, según el informe de Ceapi, IE University y CFA que recogió Europa Press. En 2025 esa cifra subió a US$4.696 millones, un 65% más, con el 81% concentrado entre México y Brasil, según el informe Venture Capital & Growth Equity en LATAM 2026 de Endeavor y Glisco Partners.
¿Por qué el modelo actual de Corfo tiene un techo?
Desde fines de los años 90, Corfo es el socio silencioso de los fondos chilenos. Por cada peso que ponían los inversionistas privados, la estatal prestó históricamente hasta tres. Entre 1998 y 2025 abrió 73 líneas de crédito a fondos por cerca de US$1.079 millones, y esos vehículos invirtieron en 514 empresas.
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👥 Quiero el Kit →El problema es la proporción: el 63,5% de la plata de esos fondos ha sido pública, según el Gobierno. Eso significa que la industria crece al ritmo del presupuesto de Corfo, y ese ritmo se frenó. En 2017 y 2018 la corporación abría seis o siete líneas al año; en 2024 y 2025 abrió sólo una.
El resultado son fondos chicos. Alcanzan para las primeras rondas, cuando una startup necesita unos cientos de miles de dólares, pero cuando la empresa crece y necesita US$10 millones o US$20 millones tiene que salir a buscarlos afuera. Y el inversionista extranjero suele poner como condición que la compañía se traslade a Delaware, en Estados Unidos. Con eso se van también la venta futura y los impuestos que esa venta habría generado en Chile.
La propuesta cambia el rol de Corfo: en vez de prestarle capital a un fondo y cobrarle intereses, compraría una parte del fondo como cualquier inversionista y ganaría o perdería lo mismo que los demás.
¿Cómo funcionaría el fondo de fondos en la práctica?
El proyecto —20 artículos permanentes y ocho disposiciones transitorias, según el medio Nuevo Poder— crea dos vías de participación:
- Fondo de fondos: Corfo aporta hasta el 35% del capital y el resto debe venir de privados. Está pensado para las AFP (administradoras de fondos de pensiones) y las compañías de seguros, que manejan cientos de miles de millones de dólares y casi no invierten en venture capital chileno. El argumento del Gobierno: a una AFP no le vale la pena estudiar 30 fondos chicos de US$15 millones, pero sí le interesaría comprar una parte de un fondo grande, con un administrador con experiencia y fiscalizado por la Comisión para el Mercado Financiero (CMF).
- Inversión directa: Corfo puede entrar con hasta el 30% en fondos de capital de riesgo constituidos en Chile, orientado a vehículos de menor tamaño y etapas tempranas. Por cada peso que ponga la estatal, los privados deberán comprometer al menos 2,3 pesos adicionales.
En ambos mecanismos Corfo participa en las mismas condiciones que los privados, sin intervenir en la selección de startups ni integrar los comités de inversión. Y los fondos deben invertir en Chile al menos el equivalente al capital aportado por Corfo.
El primer vehículo que imagina el Ejecutivo está basado en el modelo israelí: US$200 millones, con US$60 millones de Corfo y US$140 millones de institucionales. Repartiría el dinero entre seis y 10 fondos de venture capital y se quedaría con cerca del 20% de cada uno, según la presentación que el Ministerio de Economía llevó al Congreso.
La plata pública iría por tramos: un tope de US$25 millones el primer año, con estimaciones de la Dirección de Presupuestos de US$20 millones para el segundo y US$15 millones para el tercero. El Gobierno calcula que cada dólar de Corfo mueve unos US$12, lo que con US$60 millones dejaría entre US$600 y US$800 millones disponibles para invertir en startups. El fondo duraría como máximo 15 años, y a los siete habría una evaluación: si el instrumento no logró atraer inversión privada, Corfo no puede seguir comprometiendo plata.
Cuatro intentos desde 2007 y el único fondo donde Corfo entró
La idea tiene casi 20 años. En junio de 2007, la Ley 20.190 —la segunda reforma al mercado de capitales— autorizó a Corfo a comprar hasta el 40% de fondos de capital de riesgo. El programa se llamó K1, se lanzó el 17 de diciembre de 2008 y recibió postulaciones hasta 2011.
En todo ese período, Corfo entró a un solo fondo: Mater, aprobado en febrero de 2010, donde terminó poniendo cerca de US$10,7 millones en cuatro empresas. Según el informe de capital de riesgo de Corfo a diciembre de 2025, por cada $100 que puso en Mater la estatal recuperó $114, un retorno de 2,5% al año medido en UF.
Después vinieron proyectos que no fueron rechazados, pero tampoco aprobados: una idea metida en un proyecto misceláneo de productividad en enero de 2018, el Fondo de Capital de Riesgo Emprendedor que firmó Sebastián Piñera el 9 de marzo de 2022 y la Agencia de Financiamiento e Inversión para el Desarrollo (Afide) que ingresó Gabriel Boric en mayo de 2024 y que sigue esperando en la Comisión de Hacienda del Senado.
La política también define el timing
El ministro Quiroz es, según personas que participaron del proceso, poco entusiasta del proyecto. En Hacienda la duda es de principios: el coordinador de mercado de capitales, Eugenio Symon, se pregunta por qué el Estado debería meterse a tomar decisiones de inversión. El 9 de septiembre esa cartera ingresó su reforma al mercado de capitales, la MK4, con beneficios tributarios para quienes inviertan en startups, pero sin el fondo de fondos.
La bancada startup que preside el diputado Diego Schalper (RN) presentó siete indicaciones a la MK4. Dos de ellas autorizaban a Corfo a invertir en fondos de venture capital y a crear fondos de fondos. El 21 de octubre la Comisión de Hacienda de la Cámara las aprobó por siete votos contra seis —aunque su presidente, Agustín Romero, las declaró inadmisibles— y el 27 de octubre la Cámara aprobó la MK4 por 100 votos contra 35. Hoy hay dos textos casi idénticos en el Congreso: el de Schalper dentro de la MK4, en el Senado, y el del Gobierno, en la Cámara.
El Ejecutivo espera que el proyecto de Economía salga de comisión entre diciembre y enero. Después vienen nueve meses para escribir el reglamento y licitar al administrador, que imaginan como una administradora chilena asociada a un gestor extranjero experto en fondos de fondos. El vicepresidente de Corfo, José Ignacio Mujica, calcula que el grueso de la inversión ocurriría entre 2028 y 2030.
Los riesgos que la industria ya advierte
Desde el venture capital local son más cautos. Como a la industria le ha ido mal y a varios fondos brasileños les ha costado levantar capital, temen que lleguen fondos atraídos solo por la plata disponible o que se elijan malos administradores. Y hay un dato de contexto incómodo: según Endeavor y Glisco Partners, solo una de cada tres startups de la región que consigue financiamiento inicial logra avanzar a una segunda etapa de inversión, y el tiempo promedio entre rondas pasó de doce a veinte meses.
El otro flanco es la oferta. En el Gobierno reconocen que en Chile no hay una gran cantidad de fondos que puedan entrar en esta dinámica, por eso el resto vendría de afuera: hay una lista de fondos brasileños con historial —algunos en su duodécimo fondo— que quieren instalarse en Chile, además de fondos españoles y mexicanos. En la industria advierten que también escasean las startups chilenas en etapa de crecimiento, que son justamente las que recibirían este capital.
¿Qué significa esto para tu startup?
Para un founder chileno, el mensaje de fondo es que el capital de escala en Chile va a seguir siendo escaso al menos hasta 2028. Estos son los movimientos que conviene hacer ahora:
- No presupuestes este fondo para tu próxima ronda. El capital del fondo de fondos llegaría en masa entre 2028 y 2030, según el cálculo de Corfo. Si estás levantando una serie A o B en 2027, sigue asumiendo que tu ronda se arma con inversionistas extranjeros y con la discusión de Delaware sobre la mesa.
- Si tu ronda objetivo es de US$10 millones o más, ordena la estructura societaria antes de salir a buscar capital. La fuente del problema que este proyecto intenta resolver es exactamente esa: cuando el cheque grande viene de afuera, la condición de mudar la matriz a Estados Unidos se vuelve parte de la negociación.
- Si administras un fondo de venture capital, el calendario es tuyo. La segunda modalidad habilita a Corfo a entrar con hasta 30% en fondos constituidos en Chile, con un multiplicador exigido de 2,3 pesos privados por cada peso público. Preparar el track record, la tesis y el pipeline desde ya es lo que te va a permitir calificar cuando la ventana se abra.
- Si eres founder y no administras un fondo, tu acceso pasa por el GP, no por Corfo. El diseño del proyecto es explícito: la estatal no selecciona startups ni integra comités de inversión. Eso significa que la conversación relevante es con los seis a 10 fondos que resulten seleccionados, no con la corporación.
Conclusión
Chile lleva casi dos décadas intentando convertir a Corfo de banco del venture capital en socio. El proyecto que firmó Kast el 28 de octubre de 2026 es el intento más avanzado: tiene urgencia legislativa, respaldo transversal en la Cámara y una arquitectura que busca atraer a las AFP y a las aseguradoras, que hoy manejan cientos de miles de millones de dólares y casi no tocan venture capital chileno. Pero los plazos son largos, la oferta de startups en etapa de crecimiento es discutible y persiste el riesgo de que los incentivos atraigan vehículos más interesados en la comisión anual que en construir compañías. Para un founder, la lectura práctica es clara: el problema del capital de escala en Chile tiene un camino legislativo abierto, pero no una solución disponible esta temporada de fundraising.
Fuentes
- A fondo con el fondo de fondos – Diario Financiero
- Gbno. manda proyecto para que Corfo invierta en fondos de capital de riesgo y startups – Nuevo Poder
- La inversión de venture capital en América Latina alcanzó los 4.600 millones de dólares en 2024 – Europa Press
- LATAM: el 81% de la inversión en startups a México y Brasil – Kuali, sobre informe de Endeavor y Glisco Partners
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