El rechazo a los data centers se volvió el eje de la campaña
El 63% de los adultos estadounidenses dice que no quiere un data center construido en su comunidad, según una encuesta de YouGov y The Economist de fines de agosto recogida por States Newsroom. Un sondeo de CNN de mediados de septiembre encontró que casi dos tercios de los votantes registrados consideran que la IA y el desarrollo de data centers serán un factor extremadamente o muy importante en su voto.
Para un founder que construye con IA, esos números no son una curiosidad electoral. Son la señal de que el costo energético y la aceptación local de la infraestructura que sostiene su producto entraron de lleno en la agenda política de la mayor economía tecnológica del mundo.
¿Por qué un galpón de servidores se volvió tema de campaña?
Hoy operan 1.394 data centers en Estados Unidos con una capacidad combinada de 64.764 megavatios. A octubre hay 2.841 proyectos planificados que sumarían 413.152 megavatios adicionales, según el rastreador de la firma de mercado energético Cleanview, citado por States Newsroom.
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👥 Probar 7 días«El tema explotó en el último año», dijo Darrell West, senior fellow del Center for Technology de Brookings. «No hace mucho los políticos peleaban por traer data centers a sus comunidades. Ahora estas instalaciones son completamente controversiales y mucha gente no las quiere en su barrio».
La razón es la escala. Un campus pequeño de 20 megavatios —como los dos que Prime Data Centers opera al sur de Dallas— equivale al consumo de unos 15.000 hogares, según The Dallas Morning News. En el otro extremo, Microsoft construye una instalación de 2 gigavatios en el condado de Reeves y Meta una de 1 gigavatio en El Paso. Fermi planea hasta 17 gigavatios cerca de Amarillo con su Project Matador.
El impacto ya se ve en la red eléctrica de Texas: Oncor, con una capacidad pico de 33 gigavatios, tenía en agosto de 2025 una cola de 200 gigavatios en solicitudes de interconexión, de los cuales 186 gigavatios venían de data centers. En el primer trimestre de este año esa cola llegó a 271 gigavatios, informó el Dallas Morning News.
Texas: el segundo estado con más proyectos planificados
Texas tiene el segundo mayor número de proyectos de data centers planificados del país, solo detrás de Virginia. En la carrera al Senado, el demócrata James Talarico presentó en julio su «Hold Data Centers Accountable Plan»: eliminar incentivos de impuesto a las ventas, dar más voz a las comunidades, exigir un sistema de agua en circuito cerrado en las instalaciones nuevas y crear estándares federales para proteger la red y el ambiente. También propuso un «AI Dividend» para los estadounidenses, financiado con un impuesto a las «ganancias atribuibles a la IA».
El republicano Ken Paxton, fiscal general del estado, presentó en agosto su «Texas First Data Center Plan»: respaldar las políticas del gobernador Greg Abbott, derogar las exenciones de impuesto a las ventas, obligar a los data centers a pagar la electricidad que consumen y evitar que los data centers de IA se construyan en zonas rurales.
En la carrera por la gobernación, la demócrata Gina Hinojosa acusó a Abbott de cambiar de posición: su oficina celebró el año pasado una inversión de US$40.000 millones de Google que incluía tres campus nuevos, pero en agosto de 2026 anunció una auditoría que podría frenar las conexiones de nuevas instalaciones a la red estatal. Hinojosa pidió una moratoria estatal. El Cook Political Report cambió su calificación de la carrera de «victoria republicana probable» a «inclinada a los republicanos».
Florida, Pensilvania y Ohio: tres respuestas al mismo enojo
En Florida, el demócrata David Jolly prometió instalar una prohibición de un año a los data centers hyperscale el primer día de su mandato, sin descartar extenderla. Su rival republicano, Byron Donalds, presentó en julio la Protecting Ratepayers Act, que obligaría a los desarrolladores a financiar la energía y el agua que consumen. Una encuesta de octubre de NBC6/Telemundo Station Group encontró que el 45% de los probables votantes se opone a los data centers en el estado, con 38% a favor y 17% indecisos; el rechazo sube al 59% cuando se trata de su propia comunidad. Aun así, Donalds lidera 48% a 41%.
En Pensilvania, el gobernador demócrata Josh Shapiro anunció el año pasado una inversión de US$20.000 millones de Amazon con nuevos data centers, pero este año firmó una orden ejecutiva, en agosto de 2026, que prohíbe los acuerdos de confidencialidad para desarrolladores y sacó las propuestas de data centers de IA de la vía rápida de permisos. Su rival republicana, Stacy Garrity, apoya una pausa de hasta tres años. Una encuesta de Quinnipiac University de principios de octubre encontró que el 64% de los probables votantes cree que los data centers de IA harán más daño que bien; entre los demócratas, el 80%.
En Ohio, un memo filtrado del NRSC describió a los data centers como «el ancla que arrastra» al senador republicano Jon Husted. Su rival, el demócrata Sherrod Brown, hizo de la oposición a los data centers un eje de su campaña. La Ratepayer Protection Act de Husted pasó la Cámara pero fracasó en el Senado: 57-43, sin alcanzar los 60 votos necesarios, según Reuters.
El dinero de Silicon Valley ya está en las urnas
Leading the Future, un super PAC respaldado por el inversor Marc Andreessen y el presidente de OpenAI, Greg Brockman, ya gastó US$45 millones en un año. Public First Action, grupo respaldado por Anthropic, dice haber recaudado US$80 millones. Ambos financiaron grupos alineados con demócratas y republicanos. Tomorrow Together lanzó US$4 millones en avisos para distritos clave de la Cámara con mensajes sobre desarrollo de data centers y seguridad de IA. Y un PAC demócrata puso US$2,5 millones a fines de octubre en avisos contra los senadores republicanos Roger Marshall y Jon Husted, según States Newsroom.
¿Cuánto de esto llega a la factura de luz?
El precio promedio de la electricidad en Estados Unidos fue de 19,6 centavos por kilovatio-hora en agosto de 2026, frente a 18,8 centavos en septiembre de 2025, según datos del índice de precios al consumidor recogidos por 247wallst. El índice de electricidad subió 4,1% interanual, por encima del 3,4% de la inflación general.
Del lado de las utilities, Southern Company —matriz de Georgia Power— reportó en su llamada de resultados del 30 de julio de 2026 que el uso de data centers fue 55% mayor que en el segundo trimestre de 2025 y que Georgia Power firmó un contrato de 3,2 gigavatios a 25 años con OpenAI cerca de Savannah.
Qué significa esto para tu startup
El ciclo electoral no cambia la física del problema: la demanda de cómputo para IA sigue creciendo y la infraestructura tiene que ubicarse en algún lado. Lo que sí cambia es el costo político de construirla, y eso se traduce en decisiones concretas para quien dirige una startup.
- Revisa dónde vive tu cómputo. Si dependes de capacidad en Estados Unidos, el costo de energía y la permisología pasaron de ser un detalle de operaciones a una variable de riesgo de negocio. Contratos de energía a largo plazo y regiones con reglas previsibles empiezan a pesar en la elección de proveedor de nube.
- Prepárate para la pregunta incómoda. Si tu producto es de IA, tus clientes enterprise y tus inversores van a preguntar por consumo energético e impacto local. Llevar métricas propias de eficiencia —tokens por vatio, uso de agua, intensidad de carbono— te da ventaja en licitaciones y en due diligence.
- Mira dónde está la oportunidad. Cada moratoria local abre espacio para software de eficiencia energética, gestión de carga, refrigeración sin agua y cumplimiento regulatorio. Es un mercado que crece justamente porque el hardware se volvió políticamente costoso.
- Si operas desde LATAM o España, úsalo como argumento. La fricción regulatoria en Estados Unidos hace más atractivas las regiones con energía abundante y permisos previsibles. Posicionar tu infraestructura o tus servicios de IA como la opción sin ese lastre es un argumento comercial concreto frente a clientes globales.
Conclusión
El rechazo a los data centers dejó de ser un fenómeno local para convertirse en una fuerza electoral que atraviesa los dos partidos. Para los founders, la lectura útil no es política sino operativa: la eficiencia energética dejó de ser un tema de reputación y se volvió una ventaja competitiva medible, y la ubicación de la infraestructura es hoy una decisión estratégica. Quien entienda antes que su competencia cómo se mueven el costo de la energía y la tolerancia de las comunidades, tendrá una ventaja difícil de replicar.
Fuentes
- Data center backlash is uniting America — The Verge
- Voter Backlash Against Data Centers Consumes Midterm Elections — States Newsroom
- Elon Musk Says AI Data Centers Are Lowering Electricity Prices for Consumers — 247wallst
- How much energy does AI use, and why does it need so many data centers? — The Dallas Morning News
- Chuck Schumer, Senate Dems block bill to address AI data center costs — Reuters vía New York Post
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