Las cifras que raramente aparecen en los titulares
Cuando se habla de emprender en España, el vocabulario es predecible: ronda semilla, Serie A, exit, cap table. Mientras tanto, según datos del Ministerio de Trabajo y Economía Social, el modelo de economía social da empleo a más de 2,5 millones de personas en el país y agrupa a más de 43.000 entidades entre cooperativas, empresas de inserción, centros especiales de empleo, mutualidades y fundaciones con actividad económica. En conjunto, representa más del 10% del PIB español, una cota comparable a la de industrias enteras.
La dimensión real del sector se ha oficializado por primera vez con la Cuenta Satélite de la Economía Social (CSES), una operación estadística del Instituto Nacional de Estadística (INE) publicada en febrero de 2026 que por primera vez mide el sector bajo las mismas reglas metodológicas que el resto de la Contabilidad Nacional. Según recoge la CEPES, la cifra de negocios de las empresas y entidades de la economía social alcanzó los 169.691 millones de euros en 2023, alrededor del 11,1% del PIB a precios corrientes, con 1.250.389 empleos directos —el 10% del empleo nacional— y alrededor de un millón de socios adicionales vinculados a cooperativas agroalimentarias como empleo indirecto.
España fue, además, el primer país del mundo en aprobar una ley de economía social y la incluyó entre las nueve políticas palanca de su Agenda 2030. No es, por tanto, un nicho marginal: es un modelo con reconocimiento institucional, peso macroeconómico y una estructura jurídica propia.
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👥 Construir en la comunidad¿Qué hace diferente a una empresa de economía social?
La diferencia con una empresa convencional no está en el sector —la economía social opera en industria, servicios sociales, distribución, finanzas o tecnología—, sino en la propiedad y la gobernanza. La CEPES resume los principios rectores en cuatro ideas: primacía de la persona y del fin social sobre el capital, gestión democrática y participativa, aplicación de los resultados en función del trabajo aportado y no del capital, y compromiso con la inserción de personas en riesgo de exclusión.
En una cooperativa la propiedad y el control recaen sobre las personas socias trabajadoras, y las decisiones se rigen por un socio, un voto con independencia del capital aportado. Esto tiene dos consecuencias prácticas:
- Estabilidad y arraigo territorial. La cooperativa no está diseñada para ser vendida; su continuidad y su vínculo con el territorio forman parte de su propia definición legal, lo que tiende a generar empleo más estable y menos deslocalizable.
- Dificultad para absorber grandes volúmenes de capital externo rápido. Un fondo de venture capital espera una salida a medio plazo; una cooperativa, por diseño, renuncia a esa vía.
Para un founder, esto significa que el modelo cambia la pregunta de «¿cuánto capital levanto?» por «¿qué problema resuelvo y con quién lo resuelvo?».
Mondragón: el caso que demuestra que se puede escalar sin VC
Si hay un ejemplo de que la economía social puede operar a escala industrial es la Corporación Mondragón, con sede en Arrasate (Gipuzkoa). Es, según El Plural, el mayor grupo cooperativo del mundo y sirve como prueba de que este modelo alcanza proyección internacional sin renunciar a su estructura de propiedad.
Las cifras lo confirman. Según El Correo y Diario Vasco, en 2025 Mondragón cerró con:
- 11.322 millones de euros de facturación agregada (un 1% más que en 2024).
- 618,8 millones de euros de resultado neto agregado, en un contexto geopolítico volátil.
- 71.415 personas en plantilla media, tras crear 1.346 nuevos puestos de trabajo en el ejercicio.
- 406 millones de euros de inversión, un 7,8% más que el año anterior y 1.800 millones acumulados en los últimos cinco años.
El grupo es primer empleador de Euskadi, segundo de Navarra y quinto empleador privado de todo el Estado. Sus divisiones muestran la diversidad del modelo: Eroski superó por primera vez los 6.000 millones de euros de facturación en distribución; Laboral Kutxa alcanzó un beneficio récord de 305 millones; y el área de conocimiento destinó 218 millones de euros a I+D, equivalentes al 4,4% de las ventas industriales, con 2.100 personas investigadoras a tiempo completo.
La última innovación del grupo ilustra bien el cruce entre economía social y tecnología: Orbik Cibersecurity, la primera startup tecnológica en ciberseguridad industrial que se transforma en cooperativa, o Innkia, una cooperativa de soluciones de inteligencia artificial para empresas. Es decir, el modelo cooperativo no solo convive con la innovación; la está abrazando como vector estratégico en su Plan 2025/2028.
Una ley en revisión y un debate abierto
El marco normativo está en plena actualización. En diciembre de 2025 el Congreso de los Diputados aprobó el proyecto de Ley de Economía Social, actualmente en tramitación en el Senado. CEPES valora el texto como un «avance relevante», pero la norma ha reabierto un debate que conviene seguir de cerca: la nueva definición de Centros Especiales de Empleo de iniciativa social (CEEIS) deja fuera a los CEE de iniciativa empresarial, que según Europa Press representan más del 68% del total y dan empleo a más de 82.000 personas, de las cuales más de 69.000 tienen discapacidad.
La patronal CONACEE advierte de que esta exclusión podría generar una doble banda salarial y desventaja competitiva en contratación pública, mientras que el CERMI y la propia CEPES defienden que el nuevo marco refleja mejor la distinción entre entidades sin ánimo de lucro y centros con lucro. Para un founder del sector social o de la discapacidad, esta distinción jurídica determina el acceso a incentivos, financiación pública y reconocimiento institucional. Vale la pena leer el texto antes de elegir forma jurídica.
¿Qué significa esto para tu startup?
Más allá del dato macro, la pregunta operativa es: ¿tiene sentido montar algo como cooperativa o fundación en lugar de como SL? La respuesta depende del problema que resuelvas, pero hay señales claras a favor y en contra:
- A favor si: tu modelo depende de talento difícil de fidelizar (gobernanza democrática reduce rotación), buscas financiación bancaria estable más que capital de riesgo (Laboral Kutxa es la prueba), tu mercado valora el impacto social verificable, o quieres evitar la presión de una venta futura.
- En contra si: necesitas multiplicar inversión externa en poco tiempo, tu sector exige exits rápidos, o tu ventaja competitiva se basa en una adquisición agresiva de competidores.
Tres acciones concretas que puedes dar esta semana:
- Mapea cooperativas de tu sector en el directorio de CEPES y en el informe «Las empresas más relevantes de la Economía Social 2024-2025» (3.804 entidades analizadas, 384.000 empleos directos y 72.683 millones de facturación según datos recogidos por Diario de Navarra): ver a los jugadores reales del ecosistema te ayuda a evitar reinventar la rueda y a encontrar posibles socios industriales.
- Habla con una cooperativa de crédito o con Laboral Kutxa antes de asumir que el venture capital es tu única vía: la banca cooperativa financia proyectos de economía social con condiciones distintas a las de un banco comercial.
- Lee la Ley 5/2011 y sigue la nueva ley en el Senado antes de fijar tu forma jurídica: el cambio normativo puede afectar a incentivos fiscales, acceso a contratación pública y, si trabajas con discapacidad, al reconocimiento como CEE.
Conclusión
España tiene un modelo de empresa que emplea a más de 2,5 millones de personas, aporta más del 10% del PIB y acaba de conseguir su primera medición oficial en la Contabilidad Nacional, sin que prácticamente aparezca en los titulares de emprendimiento. Eso no significa que sea mejor o peor que una startup clásica; significa que es una opción real, con casos de escala probada (Mondragón, con 71.415 personas en plantilla y 11.322 millones de facturación en 2025) y con un marco jurídico en plena revisión. Si estás pensando en emprender, el primer paso es decidir qué tipo de problema quieres resolver y con qué estructura quieres resolverlo —no qué ronda vas a levantar.
Fuentes
- Ni startups ni capital riesgo: el modelo empresarial que ya da trabajo a 2,5 millones de personas en España (El Plural)
- Corporación Mondragón ganó 619 millones y generó 1.350 empleos en 2025 (Diario Vasco)
- El Grupo Mondragón ganó 619 millones y generó 1.350 empleos en 2025 (El Correo)
- Mondragón cierra 2024 con beneficio de 632 millones y ventas de 11.213 millones (elDiario.es)
- Diez cooperativas de ANEL, entre las empresas más relevantes de la Economía Social en España (Diario de Navarra)
- España se sitúa a la vanguardia europea con la primera cuenta satélite oficial de la economía social (La Razón)
- CEDDD y CONACEE piden que no se excluya de la Ley de Economía Social los Centros Especiales de Empleo empresariales (Europa Press)
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