El cambio de ecuación en los centros de distribución chilenos
Durante años, automatizar un centro de distribución fue una decisión reservada a operadores con grandes volúmenes y necesidad de velocidad. Esa lógica se está terminando: en Chile, el alza del costo del suelo, la presión sobre la mano de obra y el crecimiento del e‑commerce están empujando a empresas de todos los tamaños a repensar la arquitectura completa de sus almacenes. Así lo plantea Carolina Vásquez, CEO y cofundadora de STG, en una entrevista con Agenda Logística, donde sostiene que automatizar dejó de ser un lujo de escala y se convirtió en una respuesta a restricciones concretas del entorno.
El punto que más repite Vásquez es contraintuitivo: no automatizas porque te sobra carga, automatizas porque ya no puedes crecer en metros cuadrados. Cuando ampliar superficie deja de ser eficiente, la salida pasa por usar mejor cada metro disponible. La automatización habilita pasillos más estrechos, estanterías más altas y mayor densidad sin necesidad de expandir la huella construida.
Los tres motores que están acelerando la inversión
La conversación con Vásquez y el análisis publicado por ITSitio sobre la alianza entre STG y el fabricante chino Mushiny permiten ordenar los factores que están moviendo la aguja:
👥 ¿Quieres ir más allá de la noticia?
En nuestra comunidad discutimos las tendencias, compartimos oportunidades y nos ayudamos entre emprendedores. Sin humo, solo acción.
👥 Unirme a la comunidad- Costo del suelo urbano e industrial. Cada nueva ampliación se vuelve menos rentable, por lo que la densidad de almacenamiento deja de ser una optimización y pasa a ser una necesidad financiera.
- Disponibilidad y costo de mano de obra. Conseguir personal para tareas de bodega sigue siendo posible, pero más caro y competitivo. Las empresas prefieren reasignar a esos equipos a funciones de mayor productividad.
- Crecimiento del e‑commerce B2C. Preparar miles de pedidos unitarios por día, con muchas referencias y bajo tamaño promedio, exige velocidad y precisión: un error de picking se traduce directo en logística inversa y costo de devolución.
Como resume Vásquez: «El costo del suelo es cada vez más caro, así que la automatización tiende a densificar el almacenamiento, o sea, pasillos más pequeños, estantes más altos». Para un founder, esto importa: la decisión de automatizar ya no se justifica solo por ahorro de horas‑hombre, sino por costo total por pedido despachado.
Por qué la «exactitud» pesa más que la velocidad
Hay un giro conceptual que la ejecutiva subraya: el valor principal de la automatización no es ir más rápido, es equivocarse menos. «Lo que te da la automatización además es la exactitud de la preparación del pedido», afirma Vásquez. En operaciones B2C con SKUs crecientes y pedidos cada vez más pequeños, el costo de un error de selección suele superar con creces el costo del equipamiento que lo evita.
Esa precisión también cambia la conversación sobre logística inversa. Menos devoluciones por error significan menos fletes de retorno, menos reproceso y menos reclamos en canales de atención. Para una startup que está escalando despachos, es un argumento financiero directo: la automatización entra como control de calidad, no como proyecto de robótica.
¿Dónde está Chile frente a la región?
Según Robert Venning, Gerente de Estrategia & Innovación de STG, «la adopción tecnológica en Chile y Latinoamérica se encuentra en etapas iniciales, pero en aceleración». Vásquez coincide y ubica al país «en la cabeza de la lista» entre los mercados latinoamericanos con mayor avance, mientras que México lidera en niveles de adopción en la región y Brasil muestra un rápido crecimiento, según datos publicados por ITSitio.
La proyección que cita el equipo de STG es que, en los próximos 5 a 10 años, la automatización de almacenes alcance la masividad que hoy tienen tecnologías más maduras como RFID o la captura de datos. Es decir: todavía no es commodity, pero el reloj corre.
¿Qué se automatiza primero en un centro chileno?
Cuando se pregunta por dónde empezar, Vásquez y el equipo de STG mencionan tres familias con espacio inmediato para crecer en Chile:
- Sistemas 3D Sorter para clasificación de pedidos.
- Brazos robóticos para etiquetado y manipulación de pallets y cajas.
- Automatización del empaque, que gana relevancia a medida que crecen los pedidos unitarios.
La lógica es progresiva: primero las tareas más repetitivas y de menor variabilidad, donde el ROI es más fácil de demostrar. Recién después se avanza hacia flujos con mayor complejidad.
El ROI cambió: ahora se paga en ciclos de 3 a 4 años
Una de las advertencias más prácticas de la entrevista apunta a un cambio cultural en la evaluación de proyectos. El retorno de inversión sigue siendo central, pero la velocidad de innovación tecnológica obliga a pensar en horizontes más cortos. «Tiene que pagarse rápido, porque lo que tú estás instalando hoy día no te va a durar más de 3 o 4 años, como para mantener la ventaja competitiva», señala Vásquez.
La consecuencia operativa es directa: en lugar de construir un almacén rígido que durará 15 o 20 años, el nuevo manual de diseño privilegia sistemas modulares, reubicables y reconfigurables. «Con las nuevas tecnologías de automatización son mucho más instalables, modulares, tú puedes mover la automatización de un lado a otro», explica la ejecutiva. Esto encaja bien con startups y operadores con mix de productos cambiante: la flexibilidad ya no es opcional.
Empleo: menos cabezas en picking, más en supervisión y datos
La automatización de tareas repetitivas no equivale necesariamente a una reducción equivalente de personal. Lo que cambia es la composición de la dotación: aparecen roles asociados a manejo de sistemas automatizados, robótica, software e inteligencia artificial, mientras que las funciones operativas más mecánicas se reducen. Para Vásquez, el perfil del trabajador actual no necesita transformarse drásticamente: «Diría que es cosa de entrenarlos y no es muy difícil».
Leonardo Navarrete, Chief Commercial Officer de STG, va un paso más allá en la nota de ITSitio: en el almacén del futuro surgirán «posiciones laborales que sean complementarias a la tecnología», desde especialistas en automatización y robótica hasta cargos que hoy prácticamente no existen. Para una startup que está contratando, esto redefine qué perfiles son escasos y, por lo tanto, caros.
El contexto global: el mercado de robots móviles se duplicará hacia 2030
Para dimensionar lo que está pasando en Chile, sirve mirar el tablero global. Según el reporte «Autonomous Mobile Robot Warehouse Logistics Market Global Report 2026» de ResearchAndMarkets (publicado en septiembre de 2026 y recogido por Yahoo Finance), el mercado mundial de robots móviles autónomos para logística de almacén pasó de USD 9.500 millones en 2025 a USD 11.480 millones en 2026, con una tasa de crecimiento anual compuesta (CAGR) del 20,8%, y se proyecta que alcance USD 24.670 millones en 2030, a un CAGR del 21,1%.
Los catalizadores que cita el informe son los mismos que describe Vásquez para Chile: expansión del e‑commerce, escasez de mano de obra y mayor inversión en automatización de almacenes. Cuando una tendencia local replica los drivers de un mercado global que se duplica en cinco años, suele dejar de ser moda pasajera.
¿Qué significa esto para tu startup?
Si operas logística propia o terciarizada en Chile o en la región, la conversación ya no es si vas a automatizar, sino cuándo y por dónde entrar. Algunas decisiones prácticas que se desprenden de la entrevista con STG y del contexto de mercado:
- Calcula costo por pedido, no costo por hora‑hombre. El argumento de negocio en B2C es la reducción de errores de picking y de logística inversa. Modela el ahorro en devoluciones, reproceso y reclamos antes que el ahorro salarial.
- Piensa en ciclos de 3 a 4 años, no en 15. Si financias equipamiento, asume que la próxima generación llegará rápido. Prefiere soluciones modulares que puedas reubicar o reconfigurar cuando cambie tu mix de productos.
- Empieza por el eslabón más repetitivo. Sorter, empaque o etiquetado suelen ser puertas de entrada con ROI más demostrable que proyectos llave en mano que prometen transformar todo el flujo de una vez.
- Capacita, no reemplaces. Si ya tienes un equipo de bodega, el camino de menor costo es entrenarlos en operación de sistemas automatizados antes que buscar perfiles raros en el mercado.
- Visita antes de comprar. STG, como muchas integradoras en la región, ofrece centros de experiencia donde ver los equipos funcionando. Antes de firmar un contrato, exige ver el layout corriendo con tu mix de SKUs.
Conclusión
Chile está en la cabeza de Latinoamérica en automatización de almacenes, pero todavía en una fase temprana del ciclo. Los motores son los mismos que en cualquier mercado maduro —suelo caro, mano de obra escasa y e‑commerce creciendo— pero con un plus local: la sensación generalizada de que el próximo salto de productividad depende de robots, software y modularidad. Para los founders, el mensaje de STG es claro: la automatización dejó de ser un proyecto de escala y se convirtió en un proyecto de sobrevivencia operativa.
Fuentes
- La automatización entrega exactitud en la preparación del pedido – Agenda Logística
- Tecnología de vanguardia impulsa el almacén del futuro en Chile – ITSitio
- Autonomous Mobile Robot Warehouse Logistics Market Outlook 2026-2030 – Yahoo Finance / ResearchAndMarkets
👥 ¿Quieres ir más allá de la noticia?
En nuestra comunidad discutimos las tendencias, compartimos oportunidades y nos ayudamos entre emprendedores. Sin humo, solo acción.
👥 Unirme a la comunidad












