Woki: la startup argentina que quiere que "el restaurante tenga memoria"
A fines de 2020, en Mar del Plata y con una videollamada como oficina, tres ingenieros nucleares del Instituto Balseiro empezaron a construir una empresa para resolver un problema muy terrenal: que los restaurantes volvieran a llenar mesas después de la pandemia. Casi seis años después, Woki opera con más de 1.500 restaurantes en Argentina, Chile y Uruguay, y ya pasó la barrera de los 50 clientes distinguidos por la Guía Michelin y The World's 50 Best. Lo que arrancó como un software de reservas se transformó en una plataforma de fidelización potenciada con inteligencia artificial que, según datos de la propia compañía, logra mejoras de hasta un 35% en la tasa de retorno de comensales.
¿Qué hace exactamente Woki?
La compañía se define a sí misma con una frase que repiten sus fundadores: "ayudamos a los restaurantes a pasar de gestionar mesas a gestionar relaciones". En la práctica, eso significa una plataforma que integra gestión operativa, CRM, automatización de marketing y analítica de datos en un mismo producto, con suscripciones desde US$100 mensuales y sin cobrar comisión por reserva ni por comensal en los canales propios del local.
El CTO Rafael Gijón lo explica así: "Los restaurantes siempre conocieron a sus clientes. El problema es que ese conocimiento vivía en un cuaderno, en un Excel o en la memoria de quienes trabajaban en el salón. Nuestro objetivo no es pedirles que hagan algo distinto. Todo eso ya lo hacían. Lo que hacemos es ordenar esa información, volverla inteligente y transformarla en mejores decisiones".
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👥 Aplicarla en la comunidadSobre la base de modelos de terceros como Claude y GPT, Woki construye su capa de aplicación: el brief de turno que se arma solo, la nota de voz que se convierte en datos estructurados, o la selección de audiencias para campañas a partir de instrucciones en lenguaje natural.
Los números que respaldan la tesis
La métrica con la que Woki abre cada presentación a un potencial cliente es dura: en promedio, solo 1 de cada 10 comensales que prueban un restaurante por primera vez vuelve. Esa es la línea base. La promesa de la plataforma, según datos de la compañía, es que su automatización de primera visita —una comunicación personalizada que invita a cada cliente nuevo a regresar— puede elevar esa tasa hasta un 35%. Sostenido durante un año, eso puede representar más de US$50.000 de facturación adicional para un restaurante medio, de acuerdo con las cifras que difunde la empresa.
No es un mercado cualquiera: entre sus clientes figuran locales como Anchoíta, Trescha, Happening, Gardiner y Mercado de Faena, además de grupos gastronómicos como La Parolaccia y Fabric Sushi.
Los fundadores: del Balseiro a la cocina de Mar del Plata
El origen del equipo fundador explica varias cosas del producto. Nicolás D'Auro (CEO), Rafael Gijón (CTO) y Pablo Sahakian (CFO) se conocieron en el Instituto Balseiro, donde estudiaron ingeniería nuclear. Se recibieron en plena pandemia, con el sector para el que se habían formado en pausa, y pivotaron hacia un problema completamente distinto: la relación digital entre el restaurante y el comensal.
"El mundo para el que nos habíamos formado estaba en pausa. La gente se iba a acostumbrar a reservar, y la gastronomía no tenía la tecnología para estar a la altura de esa nueva relación digital con el comensal", recuerda D'Auro sobre el momento en que identificaron la oportunidad.
Sahakian, cuya familia es dueña de Manolo, una marca histórica de la gastronomía marplatense, fue primero inversor ángel y más tarde se sumó como CFO. El equipo directivo se completa con Guido D'Auro, hermano de Nicolás, al frente del área comercial, y con Gastón Parisier —fundador de Bigbox— como asesor permanente.
US$100K propios, seis meses sin clientes, un año sin facturar
La historia de capital de Woki es de manual del founder bootstrapeador. Antes de levantar su primera ronda formal, los socios invirtieron más de US$100.000 de capital propio. Tardaron más de seis meses en lanzar la primera versión probada con clientes reales y más de un año en empezar a monetizar.
Recién en octubre de 2025, la empresa cerró su primera ronda institucional de US$800.000, liderada por Gastón Parisier junto a otros referentes de la industria gastronómica. El plan original contemplaba un segundo tramo de US$1,2 millones para este año, pero según D'Auro, "los resultados de crecimiento orgánico fueron tan buenos que decidimos postergarlo, y probablemente hagamos más adelante una ronda mayor, desde una posición más fuerte".
Los fondos recibidos se destinaron a producto y tecnología y a la expansión comercial en Argentina, Chile y Uruguay.
Expansión regional: Buenos Aires, el Cono Sur y la mira en México y España
Hoy, según datos de la empresa, Woki ya es la plataforma con mayor participación de mercado en Buenos Aires, con más del 60%, y su objetivo declarado es llegar al 80%. El plan argentino pasa por escalar a plazas turísticas y ciudades del interior como Mendoza, Córdoba, Bariloche, Salta, Iguazú y Ushuaia.
En Chile, donde acaba de desembarcar, ya superó los 50 restaurantes suscriptos y se puso como meta llegar a 100 antes de fin de 2026 —"vendiendo exactamente el mismo producto y al mismo precio que en Argentina", según D'Auro—. En Uruguay, la estrategia está enfocada en la temporada de verano en Punta del Este y José Ignacio, con el objetivo de cerrar el año con más de la mitad del mercado uruguayo.
Para 2027, la compañía planea avanzar sobre otras plazas de Latinoamérica y hacer un primer acercamiento exploratorio a México o España, atado a una futura ronda de inversión. La operación actual emplea a 22 personas y ofrece soporte 24/7.
¿Qué significa esto para tu startup?
Woki ilustra al menos tres patrones que cualquier founder debería mirar con lupa.
- Verticalizarse profundo, no ancho. No intentaron construir un CRM genérico ni competir con herramientas horizontales. Su tesis fue resolver un solo problema —la relación con el comensal— en una sola industria. Eso les permitió ganarse a Anchoíta o La Parolaccia antes que a un SaaS genérico.
- Vender con la métrica del cliente, no con la tuya. Toda su narrativa comercial arranca con el "1 de cada 10 vuelve" y termina con el "35% más de retorno". La pregunta que un founder puede copiar es directa: ¿cuál es la métrica que tu cliente quiere mover y puedes demostrar que tu producto mueve?
- Crecer con producto antes que con capital. Decidieron postergar la segunda tranche porque el crecimiento orgánico les daba más margen para levantar después desde una posición más fuerte. En un ciclo de capital más caro, esa decisión pesa.
Acciones concretas que puedes aplicar esta semana:
- Revisá tu deck: ¿arranca con la métrica que tu cliente quiere mover, o con tu propio revenue?
- Si atiendes un mercado regional chico, considera vender exactamente el mismo producto al mismo precio antes que improvisar versiones locales.
- Si vas a levantar capital, evalúa si puedes postergar la ronda: a veces el crecimiento orgánico financia mejor que un cheque prematuramente diluido.
Fuentes
- Del Balseiro a la Guía Michelin: la startup argentina que aplica IA en los mejores restaurantes para potenciar sus ventas (fuente original)
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