La recuperación es real, pero parcial: qué dicen los US$4.696 millones de 2025
La inversión de venture capital (VC) en América Latina alcanzó los US$4.696 millones en 2025, un 65% más que el año anterior, según el reporte de Endeavor Data Unit en alianza con Glisco Partners. Para un founder que busca levantar su próxima ronda, la cifra suena a viento a favor. El problema es que ese viento sopla en una dirección muy concreta.
Cynthia Torres, Chief Innovation Officer de Endeavor México, lo resume sin adornos: «Sí podemos hablar de una recuperación real, pero que sigue siendo parcial». La comparación con otras regiones explica por qué. Medido contra el nivel de inversión de 2020, Estados Unidos está en 2,8 veces ese capital y Europa en 2,3 veces. América Latina, en cambio, muestra el pico más alto y también la caída más profunda: en 2024 fue la única región que no logró recuperar el nivel de 2020.
El contexto global ayuda a dimensionar la brecha. Según Crunchbase, solo en el tercer trimestre de 2026 el venture capital mundial sumó US$159.000 millones, y las startups de IA captaron US$102.000 millones, el 64% del total. La región compite por una porción de un mercado que se mueve a otra escala.
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👥 Probar 7 díasLa IA duplica su capital, pero LATAM sigue siendo tech-enabled
Dentro del ecosistema regional, el segmento que crece más rápido es el de inteligencia artificial: las startups de IA pasaron de recibir US$165 millones a US$327 millones en un año, según el estudio.
Torres introduce una distinción que conviene tener clara antes de escribir el pitch: tech-centric (o AI-native), donde el producto es la inteligencia artificial, y tech-enabled, donde la tecnología mejora un modelo de negocio tradicional. «América Latina está adoptando tecnología e incorporándola a modelos más tradicionales, pero todavía no estamos en el punto en el que se estén generando compañías AI-native al nivel que vemos en otros mercados», señala.
El dato que refuerza esa lectura: aunque el capital disponible se contrajo un 25% al comparar el primer semestre de 2025 con el de 2026, el dinero dirigido a IA se está duplicando. Es decir, el pastel se achicó y la porción de IA creció igual.
El Global Innovation Index 2026 de la OMPI confirma que la tendencia es global: el venture capital hacia startups innovadoras creció 28% hasta US$510.000 millones en 2025, el mayor salto desde 2021, con la IA concentrando el 53% del valor de las operaciones. El informe también señala que, desde 2020, el crecimiento de las startups de ciencia profunda fue más rápido en Asia Central y del Sur, América Latina y el Caribe, y África Subsahariana.
El cuello de botella está en la Serie B
Acá está el hallazgo más incómodo del reporte. Casi el 60% del capital del último año se concentró en las series B y C, pero justo en la Serie B hubo una caída del 13% frente al año anterior. Esa etapa, que funciona como puente entre el capital temprano y la escala, es donde se traba la película.
Hay un cambio de patrón que Torres describe con precisión: entre 2015 y 2020, las compañías tardaban alrededor de cinco o seis años en llegar a etapas como growth equity. «En 2022 algo rompió ese patrón», dice. Hoy, un porcentaje muy pequeño de las empresas creadas después de 2022 está llegando a esos niveles, y todavía no hay suficientes años de datos para comparar.
El reparto de roles entre fondos agrava la situación: los fondos regionales asumen el riesgo en las etapas tempranas, mientras que los internacionales son los que impulsan la escala en las etapas posteriores. Cuando el puente de la Serie B se angosta, la startup queda atrapada entre un inversor local que ya no puede seguir y un fondo global que todavía no ve el tamaño suficiente.
Megarrondas: cinco rondas pesan más que otras 105
El otro dato que Torres destaca es la concentración extrema. Cinco megarrondas concentraron más capital que las otras 105 rondas del año. Entre los casos que menciona están Clip, que levantó una Serie F, además de Plata, Walla y Kavak.
La consecuencia práctica es que el resultado anual del ecosistema depende del calendario de un puñado de compañías. «Si una de ellas, por diferentes factores, decide posponer ese levantamiento, tal vez la cifra de cierre del año cae y podrías estar hablando de niveles de 2023», advierte.
El flujo, de todos modos, no se detuvo. Solo en la semana 41 de 2026 las startups latinoamericanas levantaron US$224,5 millones, según Techloy, con la fintech mexicana Kapital captando US$130 millones en equity y deuda a una valoración de US$2.000 millones, la brasileña Asaas sumando US$55,6 millones y la chilena Reuse cerrando una Serie A de US$21 millones.
Para un founder, esto significa que el promedio regional es una mala referencia para planificar. Un año de US$4.696 millones no implica que haya más cheques disponibles para tu etapa: implica que hay más capital en menos manos.
¿Qué significa esto para tu startup?
1. Define tu categoría antes de salir a levantar. Si tu producto es IA de punta a punta, el mercado te está premiando: es el segmento que duplica su capital mientras el resto se contrae. Si eres tech-enabled, tu argumento no puede ser «usamos IA», sino el impacto medible en margen, costo de adquisición o retención. La distinción tech-centric / tech-enabled que usa Endeavor es una buena plantilla para tu propio pitch.
2. Construye la Serie B desde la Serie A. La caída del 13% en Serie B no se resuelve en la Serie B. Los indicadores que un fondo internacional va a mirar —eficiencia de capital, retención neta, un camino creíble a rentabilidad— se construyen dos rondas antes. Si tu tesis depende de que un fondo regional te siga hasta la Serie C, conviene revisarla: el reporte muestra que ese rol lo cumplen los fondos internacionales.
3. Diversifica la geografía de tu cap table. El patrón de los «eWards» que describe Endeavor —emprendedores que nacen en un país, viven en otro y construyen compañías con ambición global— no es solo una anécdota de estilo de vida. Es una estrategia de acceso a capital: un inversor que ya conoce tu mercado de origen y tu mercado objetivo reduce la fricción en las etapas donde el capital local se queda corto.
4. Prepara el equipo para competir en IA-native. Torres apunta a un rezago de formación: los países que hoy lideran en IA —menciona a Polonia y Ucrania, además de Silicon Valley y China— sembraron hace 20 años una base de perfiles científicos que recién ahora da resultados. Si tu startup quiere jugar en esa liga, la composición del equipo técnico es una decisión de largo plazo, no un requisito de la próxima ronda.
Conclusión
El venture capital latinoamericano creció 65% en 2025 y, aun así, la región sigue siendo la que más tardó en recuperar su nivel de 2020. La IA duplica su capital mientras el total disponible se contrae, y cinco rondas pesan más que otras 105. Para los founders, la lectura es doble: hay más dinero en el sistema, pero está más concentrado y más selectivo justo en la etapa donde más se necesita. La diferencia entre las startups que cruzan la Serie B y las que no probablemente no se defina en el momento de levantar, sino en cómo se construyeron los dos años anteriores.
Fuentes
- Contxto (fuente original)
- Crunchbase
- Xinhua / OMPI
- Techloy
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