El S&P 500 registró un rendimiento promedio del 7,5% en los tres meses posteriores a las elecciones legislativas de Estados Unidos, frente al 1,8% de los tres meses anteriores. El dato es de Bloomberg Intelligence, que analizó 20 comicios desde 1946: en 15 de ellos el rendimiento posterior superó al previo. Para un founder, la lectura útil no es el promedio, sino el rango: en cinco de esos veinte ciclos el patrón simplemente no se cumplió.
Este martes los estadounidenses votan para definir el control del Congreso y, con él, el margen legislativo que tendrá el presidente Donald Trump. La pregunta que recorre las mesas de Wall Street es si la historia de recuperación post electoral vuelve a repetirse o si el contexto macro de 2026 la rompe.
Qué dice la historia del S&P 500 después de las elecciones
Los horizontes largos refuerzan la narrativa. JPMorgan calcula que el índice ganó 14,6% en promedio durante los 12 meses posteriores a las elecciones desde 1950. MSCI identifica un avance promedio del 12% en los seis meses siguientes en el índice MSCI USA, que subió tras los 13 comicios examinados desde 1974.
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👥 Quiero el Kit →Wells Fargo llega a un 14% promedio a 12 meses sobre las 20 elecciones legislativas entre 1946 y 2022, y Deutsche Bank encontró ganancias en el cuarto trimestre en 21 de los últimos 23 años de elecciones de medio mandato, con un rendimiento medio cercano al 7%.
Un ejercicio de JPMorgan Asset Management citado por Yahoo Finance va más lejos: el S&P 500 entregó retorno positivo en los 19 ciclos electorales entre 1950 y 2022, con un promedio de 15,1% a 12 meses. 24/7 Wall St., que cita datos de Morningstar y PNC Financial Services, eleva el promedio a 20,9% si se mide el año calendario completo posterior al comicio, con 19 de 19 años positivos.
La diferencia entre cifras no es un error: cada estudio usa índices, ventanas y metodologías distintas. Ese detalle conviene retenerlo antes de extrapolar cualquier promedio a tu plan financiero.
El control del Congreso importa menos de lo que parece
Cuando la oposición conquistó al menos una cámara, el S&P 500 avanzó un 6,2% promedio en los tres meses posteriores, según Bloomberg Intelligence, sobre siete elecciones. Es menos que el 7,5% general, pero sigue siendo positivo.
Scott Chronert, estratega de renta variable estadounidense de Citi, sostiene que "las elecciones de medio término probablemente no tendrán un impacto significativo en los fundamentos del S&P 500". Su análisis apunta a reacciones diferenciadas entre sectores, no a un cambio de tendencia.
Barclays, en el informe del equipo de Venu Krishna, aporta el dato sectorial más citado: la tecnología superó al S&P 500 en un promedio de 14,5 puntos porcentuales durante los 12 meses posteriores a las elecciones de medio mandato, algo que ocurrió en ocho de los nueve ciclos examinados desde 1990. Las acciones de crecimiento también superaron al índice en los nueve períodos, con una ventaja media de 4,6 puntos porcentuales.
¿El dólar y el oro siguen el mismo patrón que las acciones?
No. Y esa es la conclusión más útil del ejercicio histórico.
Según cálculos de XTB, el oro registró una ganancia mediana del 1,64% en el mes posterior a 13 elecciones celebradas entre 1974 y 2022. En noviembres de años impares comparables, su rendimiento mediano fue del -0,71%. En los 120 días de negociación posteriores, el metal ganó 4,9% promedio y avanzó en diez de las 13 elecciones analizadas.
Juan Carlos Artigas, responsable global de Investigación del World Gold Council, es explícito: "históricamente, el resultado de las elecciones estadounidenses no ha tenido un efecto consistente o significativo sobre el desempeño del oro". Lo que importa, dice, es si los cambios de política resultantes son lo bastante importantes para el mercado global del oro y si alcanzan a contrarrestar otras fuerzas que influyen en su cotización.
El dólar tampoco muestra una señal limpia. El índice DXY registró una ganancia mediana del 0,26% en el mes posterior a las 13 elecciones de medio mandato entre 1974 y 2022, según Ignacio Mieres, analista de XTB Latam, frente a una caída mediana del 0,33% en los noviembres de años impares usados como referencia. El dólar avanzó después de ocho de los 13 comicios.
Al ampliar la ventana, el signo se invierte: el DXY cayó 0,8% promedio en los 120 días de negociación posteriores, con pérdidas en ocho de los 13 ciclos examinados desde 1974.
El caso de 2022 ilustra por qué el resultado electoral rara vez es el factor decisivo. Una inflación estadounidense inferior a la esperada —7,7% anual frente al 8% proyectado, publicada dos días después de los comicios— coincidió con una caída del 4,42% del dólar en el mes siguiente a la votación.
¿Qué pasa con los bonos del Tesoro y la volatilidad?
Los rendimientos de los bonos a diez años no muestran una dirección consistente después de las elecciones, según MSCI. Su trayectoria depende de las expectativas fiscales, la inflación y las decisiones monetarias.
Un análisis publicado por Yahoo Finance encuentra que, en las últimas 14 elecciones de mitad de legislatura desde 1970, los rendimientos del bono a 10 años bajaron en los tres meses siguientes en los ocho mandatos con presidente republicano, pero solo en cuatro de las seis ocasiones con presidente demócrata. El mismo texto advierte que probablemente se trate de una coincidencia, porque los rendimientos están más vinculados al ciclo económico y a la política monetaria de la Fed.
La volatilidad sí tiene un patrón más definido: según XTB, el VIX cayó en ocho de los nueve ciclos electorales examinados desde 1990, con una reducción promedio de 5,5 puntos durante los 120 días de negociación posteriores.
Capital.com advierte que este año podría ser distinto: considera que "una victoria republicana en ambas cámaras podría provocar la mayor revisión inmediata de precios de los rendimientos de los bonos del Tesoro y del dólar". Daniela Hathorn, especialista sénior de mercados de la firma, agrega que "la clave será cómo el equilibrio de poder resultante podría influir en el gasto público, los impuestos, los aranceles y las decisiones de la Reserva Federal sobre las tasas de interés".
En divisas, Daniel Tobón y Brian Levine, estrategas de Citi, anticipan que "esto sugiere un máximo del dólar hacia noviembre", con una caída posterior probable a medida que las tasas relativas se muevan en contra del dólar, aunque estiman que los efectos electorales podrían durar apenas unas semanas.
El contexto macro que puede romper el patrón
El telón de fondo es menos amable que en ciclos anteriores. El Periódico reporta que la inflación estadounidense se sitúa en 3,4%, cuatro décimas por encima de cuando Joe Biden dejó el poder, y que el 73% de los estadounidenses desaprueba la gestión económica de Trump, según una encuesta de CNN citada por ese medio. La deuda pública superó por primera vez los 40 billones de dólares y el interés de los bonos a 30 años está en su nivel más alto desde 2002.
24/7 Wall St. suma dos señales de valuación: el ratio CAPE de Shiller superó 40 y el rendimiento del bono a 10 años se mantiene por encima del 5%, lo que ofrece a los inversores una alternativa a las acciones mientras encarece el crédito para hogares y empresas.
En el frente tecnológico, Deutsche Bank calcula en su informe del 23 de octubre que las restricciones a centros de datos habían retrasado aproximadamente 2,3 gigavatios de los 38 gigavatios de capacidad prevista o en construcción para 2027 —cerca del 6%— y proyecta que la inversión vinculada a inteligencia artificial pasará de US$500.000 millones en 2025 a US$1,3 billones en 2027.
Los mercados de predicción llegaban a la jornada electoral con expectativas de cambio: Kalshi asignaba un 94% de probabilidad implícita al control demócrata de la Cámara de Representantes y entre 74% y 75% al Senado, con cifras similares en Polymarket, según Bloomberg Línea. Son precios de contratos negociados, no encuestas ni resultados electorales.
Qué significa esto para tu startup
La primera conclusión es incómoda: los promedios históricos describen índices, no empresas. Un rally del S&P 500 no cambia tu tasa de quema ni tu ciclo de ventas. Lo que sí cambia tu negocio son las tres variables que la propia historia señala como determinantes: inflación, política de la Fed y costo del capital.
- No muevas tu tesorería por el resultado electoral. Define el horizonte de tu caja antes del comicio, no después. Si tienes exposición a renta variable o a dólares, el tamaño de la posición debe responder a tu runway, no a un patrón estadístico que falló en 5 de 20 ciclos.
- Si vas a levantar en 2027, el Congreso importa menos que el bono a 10 años. Con el rendimiento del Treasury a 10 años por encima del 5% y el bono a 30 años en máximos desde 2002, el capital sigue caro. Prepara tu ronda con métricas de eficiencia y márgenes, no con el argumento de un rally post electoral.
- Si facturas en dólares y tienes costos en moneda local —el caso típico de una startup en LATAM—, la trayectoria del DXY es tu riesgo directo. La historia muestra un máximo del dólar en torno a noviembre y una caída promedio del 0,8% en los 120 días siguientes. Es el momento de revisar coberturas y calendario de cobros, no de especular con el tipo de cambio.
- Vigila el Senado, no solo la Cámara. Un Senado demócrata controlaría las confirmaciones de funcionarios, incluidos integrantes de la Reserva Federal, y modificaría la composición de los comités que supervisan al sector financiero, según Bloomberg Línea. Eso tiene efecto directo sobre la política monetaria que define el costo de tu deuda.
Conclusión
La historia favorece a los mercados de acciones después de las elecciones de medio mandato: 19 de 19 años positivos entre 1950 y 2022 según el análisis de JPMorgan Asset Management, con promedios que van del 7,5% a tres meses al 20,9% en año calendario según la metodología. Pero el dólar, el oro y los bonos no siguen ese guion, y el contexto de 2026 —inflación en 3,4%, deuda por encima de los 40 billones de dólares y tasas largas en máximos de dos décadas— es materialmente distinto al de ciclos anteriores.
Para un founder, la decisión sensata no es apostar al resultado electoral. Es entender que el costo del capital y la volatilidad cambiaria son las variables que realmente mueven su caja, y que ambas dependen más de la Fed y de la inflación que del color político del Congreso.
Fuentes
- Bloomberg Línea: qué pasa con el S&P 500, el dólar y el oro después de las elecciones de EE.UU.
- Bloomberg Línea: las acciones que recomienda Wall Street según quién gane en el Congreso
- Yahoo Finance: implicaciones de las elecciones de medio mandato para los mercados financieros
- El Periódico: Trump se estrella contra la subida de los precios a un mes de las elecciones legislativas
- 24/7 Wall St.: qué muestran 76 años de historia tras las elecciones de medio mandato
- Yahoo Finance: el desempeño del S&P 500 tras cada elección de medio mandato desde 1950
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