Remolonas: cajas de excedentes que ya llegan a más de 13.000 hogares
Más de 1.100 toneladas de alimentos rescatados desde 2024 y una facturación que pasó de 1,1 millones de euros en 2025 a una previsión de superar los 3 millones este año. Esos son los números de Remolonas, la startup de Valladolid que da salida comercial a la comida que la industria alimentaria no consigue colocar en el circuito convencional.
La compañía ofrece suscripciones flexibles de cajas de frutas y verduras, que el cliente puede complementar con una tienda online de más de 500 referencias. Para conectar esa oferta con la demanda de los hogares desarrolló una plataforma que coordina compras, inventario, preparación de pedidos y distribución. Cada producto pasa controles de calidad antes de enviarse.
El origen está en la pandemia. Carlos Pérez Mielgo, CEO y cofundador, empezó a estudiar cómo aprovechar los productos que la industria no lograba vender. «Había producto, había valor y había consumidores, pero faltaba una conexión capaz de funcionar a gran escala», resume. Investigó modelos internacionales, dio los primeros pasos en solitario y después incorporó a otros socios.
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Del diferencial de precio. Según su CEO, la compañía vende hasta un 40% más barato que los supermercados, en función del artículo y de la oferta disponible en cada momento. El reparto es explícito: «De ese valor recuperado salen los ingresos para el proveedor, el ahorro del cliente y nuestro margen».
Los productos que alimentan ese circuito no están defectuosos. Son excedentes originados por previsiones de ventas fallidas, cambios de formato o poca rotación: conservan valor comercial, pero perdieron su lugar en la distribución habitual. Ese hueco es el mercado que Remolonas ocupa.
La escala ya es medible. La empresa presta servicio a más de 13.000 hogares y empresas y asegura haber recuperado más de 1.100 toneladas de alimentos desde 2024. Además, el 48% de su plantilla son personas con discapacidad o en riesgo de exclusión, que participan en la preparación de pedidos.
El respaldo de la propia industria alimentaria
Remolonas recibió el primer Premio Ingenia 2026 que otorga la FIAB, la patronal española de la industria de alimentación y bebidas, según reportó EFE. La entrega se produjo en Madrid, durante el Foro de Innovación Alibetopías. El mismo despacho recogió que de su centro logístico de Valladolid salen cerca de 5.000 pedidos personalizados por semana y que su cartera ronda los 12.000 hogares.
El detalle importa: el reconocimiento llega de la industria que genera el excedente. Para una startup que compra a fabricantes, cooperativas y productores, esa legitimidad se traduce en acceso a proveedores y en capacidad de negociación.
¿Por qué el desperdicio alimentario es un mercado y no solo un problema?
Los números explican por qué hay negocio. El Informe de Desperdicio Alimentario de 2025 del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, citado por El Español, contabilizó 1.129,91 millones de kilos o litros de comida desperdiciada, unos 24 kilos por persona y año, con una reducción del 19% desde 2020. Si se mira toda la cadena, los datos de Eurostat que cita Too Good to Go elevan la cifra española a 3,1 millones de toneladas.
El marco regulatorio empujó el cambio. La ley contra el desperdicio alimentario tiene sus principales sanciones en vigor desde abril, con multas que pueden alcanzar los 500.000 euros, según recordó a El Español Mila Valcárcel, managing partner de Eatable Adventures. Y la norma fija un orden de prioridades: transformar un excedente en otro producto va por delante de enviarlo a compost o biogás.
Ahí juegan startups como Remolonas, Naria, Coometas o Too Good to Go. Kilian Zaragozá, CEO de Naria, describió el cuello de botella con precisión: el reto es «anticiparse: saber con precisión qué va a sobrar, dónde está, cuántos días de vida le quedan y cómo moverlo de forma rápida y segura».
El empujón también viene de lo público. Según Faro de Vigo, la Xunta de Galicia prepara una plataforma web para que los productores gallegos vendan directamente sus excedentes y los alimentos que no cumplen estándares de forma, tamaño o color a comedores públicos y colectivos. Ese medio recoge además que cada español tira unos 80 kilos de comida y bebida al año, con un coste de entre 150 y 400 euros.
¿Qué implica la ronda de 2,1 millones abierta a inversores particulares?
Remolonas acumula más de 2,1 millones de euros comprometidos en una ronda de financiación y abrió la participación a inversores particulares a través de SEGO Venture. «La financiación nos permitirá acelerar tecnología, equipo, capacidad operativa y expansión», explica Pérez. Los fondos también irán a nuevas líneas de negocio dirigidas a empresas.
¿Qué hay detrás de esa plataforma? Según La Razón, SEGO Venture es la línea original del grupo SEGOFINANCE, centrada en startups y venture capital, que ha canalizado más de 150 millones de euros hacia la innovación y ha acompañado a compañías como PLD Space, Neurologyca o Bioo. El grupo, añade ese medio, supera los 45.000 inversores activos. Para capital-riesgo.es, se trata de una plataforma supervisada por la CNMV que conecta a inversores particulares y profesionales con compañías en crecimiento.
La ambición declarada es alta: superar los 500 millones de facturación en España antes de 2030. «Vamos a disputar la cesta de la compra a la gran distribución», sostiene el CEO.
IA agéntica: dónde está la ventaja competitiva real
La tecnología ocupa el centro de sus planes. La startup desarrolla una arquitectura de IA agéntica para anticipar el consumo, identificar oportunidades de inventario y personalizar las cestas. «Queremos que cada alimento tenga una salida mejor y que cada pedido haga más inteligente a la plataforma», afirma su cofundador.
En un negocio de excedentes, la predicción es todo: el margen depende de mover producto perecedero antes de que pierda valor. Es el mismo diagnóstico que hace Naria, que reclama predicción de demanda con IA y control dinámico de caducidades y precios para no resolver esa ecuación a mano en una red de decenas o cientos de tiendas.
¿Qué significa esto para tu startup?
- Mira tu propio excedente antes de mirar el del vecino. Muchas empresas tecnológicas no venden comida, pero sí acumulan inventario muerto: licencias sin usar, stock de hardware, capacidad de cómputo ociosa. Aplicar la lógica de Remolonas —encontrar comprador para lo que no entra en el canal principal— es una línea de ingresos que casi nadie mide.
- Vende ahorro, no sostenibilidad. Un descuento de hasta el 40% frente al supermercado es un argumento concreto. Si tu propuesta solo se sostiene en un discurso verde, el cliente la compara con la cesta de siempre y no se mueve.
- Considera el crowdfunding regulado como vía de financiación. El caso de SEGO Venture, plataforma supervisada por la CNMV, muestra que una ronda abierta a particulares puede ser un canal real para startups con tracción. Para calibrar el apetito del inversor, capital-riesgo.es reportó que una ronda de 600.000 euros de la tecnológica DENODL captó más del 90% en apenas 48 horas.
- Mide el impacto social dentro de la operación. El 48% de plantilla con discapacidad o riesgo de exclusión no es solo una decisión de valores: es un factor que abre puertas a financiación pública, como el apoyo del programa AgroInnpulso con fondos NextGenerationEU que menciona Ecoticias.
Conclusión
Remolonas no inventó la comida rescatada, pero sí construyó el sistema operativo que le faltaba: plataforma, logística, controles de calidad y ahora IA. El mercado está del lado de quien se mueva rápido, con una ley que premia transformar excedentes antes que compostarlos y sanciones que pueden llegar a los 500.000 euros. Para el ecosistema hispanohablante, la lección trasciende la alimentación: donde hay inventario que nadie quiere gestionar, suele haber un negocio esperando una conexión capaz de funcionar a gran escala.
Fuentes
- La conexión a gran escala para poner fecha de caducidad al desperdicio alimentario (fuente original)
- La vallisoletana Remolonas gana el premio Ingenia 2026 con sus cajas de comida descartada (EFE)
- El arsenal tecnológico español, listo para luchar contra el desperdicio de alimentos (El Español)
- Remolonas rescata alimentos y reduce el desperdicio en España con cajas a domicilio (Ecoticias)
- Los productores gallegos podrán vender su excedente de forma directa a comedores (Faro de Vigo)
- SegoFinance, 15 años transformando la forma de invertir en España (La Razón)
- DENODL abre una ronda de inversión en SEGO Venture (capital-riesgo.es)
Antes de levantar capital, que el negocio sea rentable
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